REFLEXIÓN MATUTINA.
Tetraheroica Veracruz, el 25 de octubre del 2009.
La gente de mar, somos, por lo regular proclives a creer en historias y relatos que versan sobre ese inmenso espacio que es el mar, del que, a pesar de los siglos, aún permanece prácticamente inédito, con su dulzura y su furia, con su tranquilidad y violencia, con su sol esplendoroso y sus tremendas borrascas, con su calma y su delirio.
EL HOLANDÉS FANTASMA.
POR: Edwin Corona y Cepeda
De todas estas consejas, que incluyen desde míticos seres, mitad humanos y mitad peces, pasando por islas y faros que aparecen y desaparecen, luces que iluminan la oscuridad de la noche en los mástiles más altos del navío, tesoros marinos, lluvia de peces del cielo, tiburones que nos siguen, aullidos cuando cae un muerto al agua y tantos relatos más que he escuchado en las noches en las que, navegando por esa azul inmensidad no hay nada más que hacer, que escuchar o relatar.
Y de todas estas historias, la que más me agrada, por la similitud actual que presenta nuestro país es la historia del barco que dirige “El Holandés Fantasma”. Cuentase al respecto que una hermosa mañana de abril, salió de un puerto de Europa un gallardo velero, al mando de un capitán holandés quien había ejercido su oficio en buques de menor calado y travesías de poca monta. Más, convencido de que llevaría esta nave a buen destino y daría una buena utilidad a patrones y armador, no tardó en convencerlos y le dieron el mando del grácil navío, que era la envidia de capitanes más avezados.
Dióse entonces a la tarea de reclutar a su marinería al estilo de la época, frecuentando cantinas y lupanares, donde embriagando a sus prospectos, los metía en la cala y cuando despertaban de su borrachera se encontraban a mitad del mar. No importaba edad, nacionalidad ni idioma, lo importante era atraerlos para cumplir su cometido. Y así se hizo a la mar para comenzar el viaje. Hermoso navío, tripulación disímbola y capitán alcohólico.
Eran los tiempos en los que navegar era estar a los caprichos del viento, del oleaje y del mar. Al principio todo parecía ir con bien, hasta que las enormes velas quedaron flácidas y ni la más ligera brizna de aire impulsaba la derrota de la nave. El novel capitán se desesperaba, pero como nadie le entendía, opto por refugiarse en su camarote donde se embriagaba, dejando a disposición de la tripulación varios barriles cargados de ron.
Los marineros, sin mejor cosa que hacer, también se dedicaron a beber, con la complacencia de contramaestres, oficiales y capitán, quienes también participaban de la francachela. Una noche, Neptuno, enojado de tanto dispendio, imbecilidad y desprecio, azotó con su furia al velero haciéndole naufragar en los arrecifes cercanos, pereciendo en la tremenda tempestad el capitán holandés y su tripulación que se encontraban, peleando entre sí y totalmente ebrios.
Y cuentan los viejos marinos, que el barco, con sus girones de velas y su esquelético y alcohólico capitán, se aparece en las noches de furia, empuñando el maltrecho timón, lanzando fuego por los ojos y macabras risotadas, que hacen recordar la tragedia del barco.
Recordar esta marinera historia me sirve de comparativo con la situación actual que guarda nuestro país. Contamos con todo, como lo era el hermoso velero, pero tenemos un capitán alcohólico y una tripulación que no sabe, no quiere o no puede ponerse de acuerdo, como nuestros actuales diputados, sin importar color, ideología o partido. No importa si son de derecha, de centro o dizquierda. Lo importante es continuar la orgía. Se pelean entre sí y su único objetivo, es emborracharse de dinero y poder, sin importarles el pueblo, que son los armadores y patrones del navío. No distinguen entre la navegación social y el naufragio político y son como el alcohólico holandés fantasma; nos llevan al desastre.
El débil adjetivo calificativo endilgado por el Presidente Municipal de Boca del Río, Lic. Miguel Ángel Yunes Márquez al calificar a los diputados veracruzanos como “mentirosillos”, no refleja el verdadero sentir de sus electores quienes los consideran traidores.
¡QUE NO NOS SIGAN VIENDO LA CARA!.
POR: Silverio Pérez
Y es que el calificativo de traidor que los veracruzanos les han endilgado a todos y cada uno de sus trapecistas diputados federales, levantadedos dirigidos y orquestados por Fidel Herrera Beltrán, comprende una gama de interpretaciones como hipócrita, farsante, desleal, perjuro, ingrato, renegado, apóstata, felón, alevoso, ventajoso, vendido, vil, indigno, judas, falso, engañoso y artero que les cae como anillo al dedo.
Y aunque el Alcalde de Boca del Río puso el ejemplo que siguió valientemente el Presidente Municipal de Acapulco Lic. Manuel Añorve, doña Sofía Castro de Oaxaca e incluso políticos de mayor talla como Roberto Albores de Chiapas y Jesús Hernández en Nuevo León, ahora las cantinflescas declaraciones de su jefe Fidel los embarran como ignorantes y faltos de sensibilidad social.
Por lo pronto y ante las inexpertas declaraciones de César Nava, se ha formado un bloque, del que se excluye al mandatario veracruzano, conformado por Beatriz Paredes, Manlio Fabio Beltrones y Enrique Peña Nieto, quienes pusieron en evidencia al panista en un dos por tres. Se demostró, de inmediato el colmillo bien retorcido de estos tres experimentados políticos.
Y de los diputados veracruzanos no se escapa ninguno, pues aunque se diga que el jalapeño Ricardo Ahued hasta amenazó con renunciar al cargo ya que votó en contra, no ha sido por sensibilidad social, sino por defender sus intereses de empresario y quedar bien con los comerciantes que apoyaron su campaña. No tiene, ni tendrá, la visión social necesaria para entender que son otros principios diferentes los que mueven a la gente.
Ante esta situación es necesaria una acción directa, contundente y precisa, pues mientras apergollan a sus votantes, estos siguen inclinando su testuz propiciando por ellos mismos su explotación.
Y me refiero al reciente caso en el que dirigentes sindicales de una sección petrolera veracruzana invitaron al traidor diputado Javier Duarte Ochoa a una comida donde siguió tratando de explicar lo inexplicable. Lo hicimos – repitió – para ayudar a Calderón en su mala administración. Eso es darle cobijo, aceptar su complicidad y permitir que sigan haciendo de las suyas. El paso que nos queda es refundirlos en la oscuridad, en el ostracismo, en el bloque del hielo, de donde nunca debimos de haberlos sacado. No invitarlos a ningún acto público y si se presentan rechazarlos, abuchearlos, demostrar, de todas las formas posibles nuestro desprecio como ellos nos desprecian. Apliquemos, rigurosamente el dicho de donde las dan las toman y mostrémonos dispuestos a no tolerar sus mentiras y su conducta engañosa y cobarde. ¡Que no nos sigan viendo la cara!
Las clases marginadas siguen luchando por las mismas causas que las llevaron a rebelarse durante el Virreinato, la Intervención y la Revolución: el derecho a la tierra, al trabajo, a un salario laboral digno, a la educación y a la seguridad social. Y aunque ya no existen las ominosas haciendas en la que trabajaban de sol a sol, ni las tiendas de raya, sigue habiendo estilos y sistemas de explotación, que en mucho se les parecen, como las tarjetas de crédito, la intervención de las trasnacionales, el monopolio de los energéticos, las tarifas de telefonía celular y tantas otras que permiten la explotación de las clases de menor poder adquisitivo y que no han sido tomadas en cuenta, como ocurrió en
LAS FIESTAS DEL CENTENARIO.
POR: Edwin Corona y Cepeda
Haciendo caso omiso de las condiciones de prevaricación social por las que, en 1910 atravesaba el país y tratando de dar un idea de “no pasa nada”, el dictador en turno Porfirio Díaz Mori, organizó una serie de festejos entre los que se incluyó un monumental banquete ofrecido a las “fuerzas vivas” , la “alta sociedad mexicana” y el Cuerpo Diplomático que ocupó desde la estatua ecuestre de Carlos IV de España, conocida como “El Caballito” ubicada en la confluencia de la Av. Reforma y Paseo de Bucareli hasta el Reloj Chino enclavado frente a la actual Secretaría de Gobernación.
No faltó, desde luego el Monumental Desfile de la Independencia, donde el Ejercito Federal ataviado con uniformes “de gala” tipo prusiano, desfiló gallardamente frente al recién inaugurado Monumento a la Independencia, acompañados del más vistoso y moderno armamento, que valió para puro sorbete ante las demandas y embates de los “roba vacas” villistas, zapatistas y constitucionalistas.
Sin duda, el acto más relevante de las Fiestas del Centenario lo fue la inauguración del Monumento de la Independencia, conocido popularmente como “El Ángel”, cuya cúspide se derrumbó en el temblor que asoló la Ciudad de México en 1957 y que a continuación reproduzco:
El Secretario de Estado y del Despacho de Gobernación
tiene la honra de invitar a Ud. a la conmemoración
que se celebrará a las 9:30 a. m. del
16 de Septiembre de 1910.
Primer Centenario de la Revolución de la
Independencia Nacional
y de la inauguración que el Señor Presidente de la República
se dignará hacer del Monumento a la Independencia
erigido en la cuarta glorieta de Reforma
lugar de la ceremonia.
México, Agosto de 1910.
Programa
1.- Obertura de La Tonelli de Thomas, por la Banda de
Policía.
2.- Informe por el Señor Arquitecto Don Antonio Rivas
Mercado, Director Artístico del Monumento y autor del
proyecto ejecutivo.
3.- Lectura del acta de Independencia
4.- Discurso por el Lic. Don Miguel S. Macedo
Subsecretario de Gobernación
5.- Poesía por Sr. Don Salvador Díaz Mirón.
6.- Inauguración Solemne del Monumento de la
Independencia que se dignará hacer el Señor Presidente de la
República.
7.- Himno Nacional cantado por un grupo de sesiscientos
alumnos de las escuelas primarias y doscientos orfeonistas, bajo
la dirección general del Sr. Velino M. Preza.
Una semana más tarde se celebraba “El Baile del Centenario” cuya invitación impresa a todo lujo con el águila porfirista y los listones de 1810-1910 circundándole, rezaba:
El Presidente de la República
tiene el gusto de incitar a Ud,
para el Baile que en celebración del primer
Centenario de la Independencia
ofrecerá a la Sociedad Mexicana en el
Palacio Nacional el 23 de Septiembre próximo.
México, Agosto de 1910.
Señor: y aquí se inscribía el nombre del invitado seleccionado.
A esta invitación, se acompañaban las siguientes disposiciones:
D I R E C C I O N E S.
Los salones estarán abiertos para recibir a la concurrencia desde las 8:30 p.m., y el baile comenzará a las 10.
Desde el momento en que el Presidente de la República y la comitiva oficial ocupen la mesa para cenar, hasta las dos de la mañana, (que) es el tiempo destinado para el buffet, en la inteligencia de que cada persona podrá concurrir a él en cualquier momento.
Los salones del buffet para la concurrencia, estarán en la planta alta del edificio en los departamentos presidenciales.
Los sitios destinados para fumar, son: el salón Panamericano y los salones de espera de la Secretaría de Hacienda.
Los guardarropas están situados en los lugares que señala el plano.
(Nota.- Esas eran la Puerta de Honor, la Puerta Central y la Puerta de la Acequia)
Los invitados se servirán presentar su invitación a la entrada.
Las invitaciones son personales e intransmisibles.
Se suplica fijar al atención en las reglas que van adjuntas, sobre el servicio de coches y entrada y salida de los invitados al Palacio.
En cuanto a las instrucciones para regular el acceso de carruajes al interior del Palacio Nacional, estas fueron las siguientes:
Tarjeta para el conductor del Carruaje N°
PALACIO NACIONAL
ENTRADA POR LA
PUERTA MARIANA
INSTRUCCIONES
1ª.- Este carruaje llegará al Palacio precisamente pasando por el
frente de la Catedral.
2ª.- Entrará al Palacio por la puerta MARIANA, se detendrá en el
primer Vestíbulo y saldrá por la puerta de la calle de la Moneda.
3ª.- Se estacionará en las calles de la Moneda y Lic. Verdad hasta que
sea llamado, entrará por la puerta de la Moneda, y saldrá por la
Mariana, continuando por el frente de la Catedral.
4ª.- Llevará esta tarjeta en lugar visible para la Policía.
Septiembre 1910 Comisión, Manuel Sierra Méndez
COMENTARIO.
Manipuleo.- Gracias por tus REFLEXIONES que me sirven para elevar la poca cultura que tengo y de lo poco que nos dejan que nos enteremos, a propósito para manipularnos. Cuídate, hombres de tu clase, es triste decirlo, pero quedan pocos.- Sergio Morales Ortiz
ÚLTIMA HORA.
PREGUNTA
¿Puede alguien decirme si en París existe un Tren Ligero?
¡QUE TENGAN UN BUEN DÍA!
El correo es: edwin_coronaII@hotmail.com
El teléfono es 01 (229) 932 – 71- 30.


