REFLEXIÓN MATUTINA.
Tetraheroica Veracruz, el 23 de octubre del 2009.
Mi abuelo Manuel Cepeda Medrano inició su carrera política en la Secretaría Particular de Don Venustiano Carranza, con el que emparentó al contraer matrimonio con su sobrina Luz de la Garza. Posteriormente fue Diputado a la XXVI Legislatura, disuelta por orden de Huerta y recluido en la Penitenciaría. A su liberación participó activamente en la lucha constitucionalista al lado del Sr. Carranza, siendo electo como Diputado Constituyente en 1916 por el V Distrito de Coahuila (Parras), donde destacó como uno de los principales promotores del Artículo 115 que contempla la autonomía del Municipio. Al restituirse el gobierno constitucional fue nuevamente electo como Diputado a la XXVII Legislatura. Tras el asesinato del Varón de Cuatro Ciénegas y al enterarse de que había sido sentenciado a muerte sin formación de causa, huyó al extranjero, donde permaneció exilado hasta la caída de Alvaro Obregón.
LA RAZÓN DE CATARINO.
POR: Edwin Corona y Cepeda.
Pese a estos importantes cargos de representación popular, su modus vivendi fue modesto y en ocasiones precario. Viajaba en tranvía, solo tenía dos trajes, caminaba sin escolta y sin “guaruras” y destinaba gran parte de su salario a la compra de libros que enriquecieron su selecta biblioteca. Fue amigo de varios presidentes, pero en especial del veracruzano Adolfo Ruiz Cortines, quien le distinguía con su singular aprecio.
Y refiero lo anterior como muestra de valor de quienes, como mi abuelo, se enfrentaron a regímenes sanguinarios, como el del espurio Victoriano Huerta y al parricida Obregón. A ellos no les importó lanzarse a la lucha armada ante los atropellos y la condición esclavista con las que se mantenía al pueblo mexicano. Primero estaba la Patria y después todo lo demás.
Que diferencia con la actualidad, donde los curulecos actúan comprando artículos de lujo e innecesarios con tal de verse “presentables”, tienen chofer, “guaruras”, asesores, oficinas, carro último modelo, celular, bono de marcha, seguro médico especial y acuden a restaurantes de lujo donde me recuerdan aquel pasaje descrito por Martín Luis Guzmán en “La Sombra del Caudillo” donde Catarino, viejo cacique regional ofrece un espléndido banquete a varios políticos obregonistas y en el que uno de ellos le cuestiona: “porque a ellos les das huesos y tortillas martajadas, dejando además que lo coman en el suelo mientras a nosotros nos tratas regiamente? Aquí no pasamos de 30 y allá son más de mil. Estoy seguro que esta comida nuestra va a costarte el doble o el triple de lo que pagarás por la mísera barbacoa de los que han venido a gritarte vivas.
A ellos, observó Catarino, les damos lo que son capaces de apreciar, nosotros comemos de acuerdo con nuestras costumbres.
Y este razonamiento de Catarino tal vez fue el que más pesó en la actuación de los diputados veracruzanos que aprobaron las reformas fiscales en las que el prianismo, se olvidó de las reglas elementales de la economía para darle al pueblo huesos y tortillas martajadas mientras ellos se sirven con la cuchara grande.
Todo se reduce a que paguen los que menos tienen y continúe viviendo a sus costillas la cúpula gubernamental.
La deplorable actitud de los diputados federales veracruzanos al aprobar los nuevos impuestos en la Cámara demuestran no solo su evidente ignorancia del aspecto económico, sino la burla a sus electores, ya que sus reuniones efectuadas por todo el estado no fueron a puerta cerrada, sino verdaderos mítines multitudinarios donde se hartaron de proclamar, encabezados por Javier Duarte Ochoa, que “no dejaremos solo al pueblo” y agregaban que de ninguna manera permitirían nuevos impuestos.
NI HABLAR DEL PELUQUÍN
POR: Silverio Pérez
Por ningún motivo quiero exculpar a estos traidores, que como Catarino, solo le dan al pueblo huesos y tortilla mientras ellos comen en lujosos restaurantes. No tienen disculpa. Ninguna.
Esto a pesar de la pretendida justificación declarada por Duarte y Ochoa de que “teníamos que ayudar al Presidente Calderón a salir de la crisis por su mala administración”
Y esto demuestra que el Coordinador de los diputados veracruzanos en la Cámara, no tiene ni la menor idea de lo que es su trabajo como representante popular, ya que, depende del Poder Legislativo vigilar que el Ejecutivo, o sea el Presidente, trabaje en bien de sus gobernados, aplique el presupuesto como debe ser y consolide el bienestar social nacional. La excusa de Javier Duarte y Ochoa, supuesto sucesor del Gobernador Fidel Herrera Beltrán, en la gubernatura de Veracruz, no solo suena como infantil, sino de verdadero desconocimiento de sus funciones. Y ¿así pretende ser gobernador?
En lugar de haber levantado el dedo para burlarse de sus votantes, Duarte Ochoa y sus contlapaches curulecos debieron de haber comprado algunos libritos de economía básica y sobre todo, leerlos, ya que, la única manera de atenuar una crisis, debido, más que nada a “una mala administración” por no escribir robo, son, cuando menos las siguientes:
1.- Bajar la tasa impositiva (impuestos)
2.- Bajar la tasa de interés.
3.- Elaborar una política monetaria de expansión.
4.- Abaratar el precio de los energéticos
5.- Aumentar el gasto público en obras de infraestructura.
Por tanto, las medidas adoptadas, crearán el siguiente efecto:
1.- A mayor carga fiscal (impuesto) el resultado será una menor recaudación, dando origen a una mayor evasión, sobre todo por las empresas trasnacionales y en el ciudadano común a la inevitable elusión que tanto daño ha causado.
2.- La política económica en cuanto a las tasas de interés se refiere, actualmente se encuentra ajustada al llamado “grupo de amigos” o sea el “contlapachismo” identificado en grupos de interés especial que reciben favores y que llevan a monopolios como en el caso de la banca “privatizada” y la telefonía.
3.- Para una política monetaria expansiva y para recuperar el valor de nuestro peso, es necesario incrementar el desarrollo industrial, promover la expansión agropecuaria, el crecimiento intelectual del capital humano, destacando en todos los casos, condiciones económicas y sociales fundamentales como la educación, la competencia, las fuentes de trabajo y empleo y la estabilidad de precios, ya que, de no existir esta, se restringe la inversión y el crecimiento.
4.- México es un país en el que, fundamentalmente su economía se mueve por los energéticos. Y no me refiero a los ingresos obtenidos de la venta del petróleo en el extranjero, ni la posibilidad de entregarlo al manejo de consorcios internacionales. No. Me refiero a que en este país no existe otra vía de transporte que no sea el que utiliza el derivado del petróleo conocido como gasolina. Y esta, al igual que el diesel, aumenta día con día, lacerando el bolsillo de productores, transportistas y público usuario.
5.- En lugar de andar “mal administrando los dineros”, como lo señaló como el burro que tocó la flauta don Javier Duarte Ochoa, es necesario que el Poder Legislativo, o sea la Cámara de Diputados, vigile que el dinero destinado en el presupuesto fiscal de la federación, bajo el rubro de “Obras de Infraestructura” se invierta como tal y no se dilapidé en costosas campañas políticas, subsidio a los institutos políticos, creando un transporte ferroviario adecuado, construyendo escuelas y universidades laicas y gratuitas, organizando eventos de capacitación política y cultural y tantos otros rubros de los que el pueblo mexicano carece actualmente.
Verdad que con conocimiento y voluntad política, por aquí anda la solución. Pero esos es mucho pedir a nuestros representantes populares, ya que a lo más que llegan a leer son TV Novelas, revistas especializadas en fútbol o Vanidades y Vogue. Ni hablar del peluquín.
El primer testimonio de los festejos conmemorativos del 16 de septiembre como fecha del inicio de la gesta independentista, ocurre por primera ocasión en 1812 y para mayor abundamiento he de referirme en esta entrega a posteriores celebraciones ocurridas antes de la llegada intervencionista de Maximiliano de Habsburgo.
EL DÍA 16 DE SEPTIEMBRE.
POR: Edwin Corona y Cepeda.
El 16 de septiembre de 1813, se conmemoró esta fecha con la publicación en el número XXX de “El Correo del Sur” con un artículo titulado: “Rapto del entusiasmo patriótico de un americano en el feliz aniversario del 16 de septiembre de 1810”.
Estando ese mismo año celebrándose el Congreso Constituyente de Apatzingan, el Generalísimo Morelos envió el 14 de septiembre, dentro de los 23 puntos propuestos para que se incluyeran en la Constitución, que: “Igualmente se solemnice el día 16 de septiembre todos los años, como el Día Aniversario en que se levantó la voz de la Independencia y nuestra Santa Libertad comenzó, pues en este día se abrieron los labios de la nación para reclamar sus derechos y empuñó la espada para ser oída, recordando el mérito del Grande Héroe, Don Miguel Hidalgo y su compañero Don Ignacio Allende.”
Aunque esta moción no se incorporó a la Constitución, el Congreso de Apatzingán emitió un Decreto Constitucional en el que se declaró como día de fiesta nacional el 16 de septiembre.
Carecemos, por las vicisitudes lógicas de la época, de mayor información sobre la celebración de esta fecha en el territorio nacional ocupado por las fuerzas insurgentes, pero es indudable que, dentro del limite de las posibilidades de cada jefe combatiente, esta no pasó desapercibida, ya que a la culminación de la lucha armada el Primer Congreso Constituyente de 1822 declaró no solo honores a los héroes que nos dieron patria, sino Día de Fiesta Cívica a través de un Decreto firmado por la Regencia del Imperio Mexicano y en el que se declaran, también, como fiestas oficiales los días 24 de febrero, 2 de Marzo y 27 de Septiembre, celebrándose con salvas de artillería y misa de gracias. Tras el triunfo de la Conspiración de la Profesa, los “mochos” andaban desatados, pero no podía soslayar esta fecha, ya que el pueblo, con Decreto o sin él debe de haberla celebrado.
En 1823, siendo Presidente Don Guadalupe Victoria se solemniza, tal vez en la forma más digna de la historia esta festividad ciudadana, pues de antemano se había dispuesto el traslado de los restos de los Héroes de la Independencia y ese 16 de septiembre se trajeron de la Villa de Guadalupe a la Iglesia de Santo Domingo en solemne procesión los restos de los beneméritos Miguel Hidalgo y Costilla, Ignacio Allende, Ignacio Aldama, Jiménez, José María Morelos y Pavón, Matamoros, Francisco Javier Mina y Pedro Moreno, siendo transportados con gran pompa y parada militar el día 17 de septiembre a la Catedral en la que el Diputado por Michoacán Don Francisco Argándar, pronunció una emotiva pieza oratoria.
En 1824 un recién implantado Congreso Constituyente sanciona nuevamente esta efeméride emitiendo el Decreto del 27 de Noviembre en el cual se dispone que las únicas fechas cívicas serán el 16 de Septiembre, Aniversario de la Independencia y el 4 de Octubre, Día de la Sanción de la Constitución.
Es hasta 1825 cuando verdaderamente quedó establecido y organizado oficialmente el Día 16 de Septiembre como Fiesta Nacional y para solemnizarla convenientemente se estableció la Primera Junta Patriótica a cuyo cargo organizativo quedó el Lic. Juan Wenceslao Sánchez de la Barquera, distinguido patriota y miembro prominente de la Junta Secreta de los Guadalupes, identificados con los ritos masónicos primitivos.
Don Juan Wenceslao, en el uso de sus facultades, nombró diferentes comisiones para que le secundasen en su noble propósito y como es de suponer, en las diversas juntas efectuadas para tal fin, ocurrieron acaloradas discusiones, diferentes puntos de vista, debates enardecidos, oposiciones y todo lo que en estos casos suele acontecer. Pero el gran mérito de Sánchez de la Barquera, fue lograr el consenso general y así, el 9 de septiembre, demostró al Cabildo de la Ciudad de México como había logrado remover cuantos obstáculos se presentaron para celebrar el Día de la Patria.
En el evento de ese año participaron el Presidente de la República, Don Guadalupe Victoria, Don Anastasio Bustamante en calidad de Presidente de la Junta, se publicó un Bando sancionado por el Gobernador del Distrito Federal José A. Mendivil y se iluminaron por la noche las casas y calles de la ciudad, adornandose, de día, con flámulas, banderas, gallardetes y gonfalones las ventanas y balcones de la capital, se efectuó, además, una Solemne Comparecencia ante la Cámara de Senadores y Diputados, ubicada en aquel entonces en Palacio Nacional y se tomaron otras muchas disposiciones que incluían la participación de empelados del gobierno, comerciantes, militares y particulares, así como de los representantes de las diversas legaciones que componían el Cuerpo Diplomático.
Con parecidas ceremonias se celebraron los siguientes Aniversario hasta el año de 1829 en el que se tuvo conocimiento de la invasión del Brigadier Barradas con el intento de recuperar el territorio para España con lo que los ánimos se exaltaron, avivando el odio existentes entre nativos, criollos y gachupines, por lo que el Gobernador del Distrito Federal, Don José María Tornel recomendó a todas las autoridades que no se alterase el orden bajo ningún pretexto recomendando “la civilización y cordura que distingue a los mexicanos”. En Bandos sucesivos, fechados en 1830, 1831 y 1832 se continúo recomendando el orden, lo que nos demuestra que los ánimos aún estaban calientes y exaltados.
En 1833, tal vez por el cólera que diezmaba a la población, esta festividad se llevó a cabo el 4 de octubre, en el que, con el fin de levantar los ánimos de la decaída población no solo no se prohibió quemar cohetes, como se había hecho en ocasiones anteriores, sino que se previno la libertad para que “al rompimiento de la aurora, se salude – este día – con cámaras, cohetes, tiros de escopeta o fusil”. Curiosa disposición de la que aún, quedan resabios.
A partir de 1834, la fiesta de la Independencia revistió una dualidad cívico-religiosa, que se abolió durante el gobierno de Benito Juárez (1857) en la que esta tomo un aspecto eminentemente laico, ya que antes era costumbre que los días 17 de septiembre se celebrase una Misa de Acción de Gracias.
El único año después de la constitución del régimen republicano en que esta festividad dejó de realizarse, fue en el año de 1847 en el que la bandera de las tropas yanquis al mando de Winfield Scott ondeaba en al Palacio Nacional y se prohibía a los habitantes de la capital cualquier manifestación de júbilo e independencia.
CAMBIO DE HORARIO.
El próximo domingo 25 de abril es el cambio de horario, no se olvide de atrasar su reloj una hora.
COMENTARIO.
Salón de la Fama.- Desde mucho tiempo ha… Usted está en el Salón de la Fama ante la consideración de quienes tenemos conciencia de todos sus valores como mexicano: no es un halago, es mi punto de vista.- Mtro. Emilio Pérez Casas.
ATENCIÓN BUZOS, NADADORES E INSTRUCTORES DE BUCEO.
CONGRESO TÉCNICO DE BUCEO 2009.
El Congreso Técnico Nacional 2009 que organiza la Federación Mexicana de Actividades Subacuáticas A.C., tendrá lugar del 29 de octubre al 1 de noviembre en Ciudad del Carmen, Quintana Roo.
Interesados en asistir y participar, tanto en los aspectos técnicos como competitivos, pueden solicitar mayor información y programa al correo electrónico presidencia@fmas.com.mx
ÚLTIMA HORA.
La supuesta “donación” del elefante blanco conocido como “El Armadillo” en Veracruz a una empresa china, con el pretexto de la “creación de empleos”, ha derivado en el rumor de que los empresarios de ojitos de porta monedas efectuaron la compra en 200 millones de pesos y nadie sabe donde están ni como o a quien se han aplicado.
¡QUE TENGAN UN BUEN DÍA!
El correo es: edwin_coronaII@hotmail.com
El teléfono es 01 (229) 932 – 71- 30.
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