REFLEXIÓN MATUTINA.
Tetraheroica Veracruz, el 21 de octubre del 2009.
En mi reciente viaje a la zona del Bajío, a la que acudí invitado para disertar sobre “Las Campañas Militares al Inicio de la Guerra de Independencia”, precisamente en San Miguel de Allende, surgió el comentario de que el primer “Grito” conmemorativo de esta gesta, había sido efectuado por Maximiliano de Habsburgo en la casa del curato de Dolores. Y hasta se mencionó que iba vestido de charro. Nada más falso.
DÍA 16 DE SEPTIEMBRE.
POR: Edwin Corona y Cepeda.
Entre las fechas históricas que cada año se celebran en la República Mexicana se coloca en primer término y muy por encima de todas al 16 de septiembre, fecha, que sin disputa alguna, con un simple repique dado por un anciano clérigo en el atrio de su provinciano curato, estremeció el poderío de los ejércitos novohispanos, su virreinato y derrumbó la colonial dependencia, que por más de tres siglos caracterizó el desarrollo social y político de nuestra actual nacionalidad.
Fecha más memorable y significativa difícilmente se le podrá hallar en todo nuestro calendario histórico. Solo se le equiparan, aunque pálidamente, el 12 de julio, declarado como El Día de las Leyes de Reforma y el 20 de Noviembre, aniversario del inicio de la Revolución de 1910. Por ello, es que la conjugación de las tres se da como coincidencia en este próximo 2010, en los que la Patria se vestirá con sus mejores galas. En esta tridata se sintetizan sucesos tan importantes como nuestra emancipación del yugo colonial, la emisión de leyes que dan origen a la separación de los poderes Estado-Iglesia y el primer movimiento armado del Siglo XX que culmina en la primera Constitución con auténtico sentido social, cuya esencia ha sido olvidada.
Luchas gigantescas que han estremecido y ensangrentado todo nuestro territorio nacional , que lo mismo se han desarrollado en la llanura que en la montaña, en la selva que en el desierto, que han levantado fortalezas tanto en oscuros villorrios como en esplendentes ciudades, luchas en las que el pueblo, convertido en improvisado soldado, al igual que ricos hacendados, distinguidos prelados y nobles encumbrados, abrazaron la lucha de la libertad abandonando los aperos de labranza y los humildes trabajos, dejando claustros, iglesias y conventos, desertando de las filas de ejércitos represivos, abandonando cátedras y estudios académicos, sacrificando bienes de fortuna, tranquilidad personal y afecciones familiares. Todo, todo, se sacrificó por un México mejor.
Volemos entonces con nuestra imaginación y curiosidad investigadora para refutar esas consejas, esas patrañas, esas mentiras, que pululan en el pensamiento del conservadurismo y que encubren aviesas intenciones, no de ignorancia, sino de castración histórica y pérdida de la ruta identitaria, que como bien menciona un distinguido amigo: Eso es lo que nos han enseñado en los libros de texto oficiales.
Todo, absolutamente todo lo que se refiera al México moderno, ha de partir de un cuadrilátero de perspectivas en el que aparece Don Miguel Hidalgo y Costilla con su resolución inquebrantable y su ilimitada abnegación; el genio indomable y la sorprendente organización del Generalísimo de América, José María Morelos y Pavón; la constancia ejemplar y fe en el triunfo de la causa de Vicente Guerrero y finalmente la astucia marrullera y habilidad suma del esfuerzo para aprovecharse de la herencia rebelde de sus predecesores de Agustín de Iturbide.
Aunase a ellos la noble ferocidad combatiente de Hermenegildo Galeana, de mártires como Leonardo Bravo o de santos laicos como su hermano Nicolás, al que aún no se le han rendido los correspondientes honores en Veracruz para conmemorar el perdón de Medellín, del Cura Mariano Matamoros, guerrero incansable y poderoso auxiliar de Morelos, del “Tata” José Antonio Torres y de los Rayón a cuya madre, si Máximo Gorka hubiese luchado con ella, sería la máxima heroína de su historia. Y que decir del pueblo, representado en “El Pípila” o Narciso Mendoza, el “Niño Artillero”, o de Guadalupe Victoria y sus andanzas por las cuevas veracruzanas, huyendo al descampado, atenido solo a lo que le proporcionaba la naturaleza y que, a base de tenacidad y valor, llegó a ser el Primer Presidente de la naciente república.
Esta esencia libertaria, esta lucha constante por su emancipación, que se ha proseguido, a veces triunfante y otras en franca derrota, aunque siempre celebrada con el clarín de la victoria es lo que conmemora México el 16 de septiembre y es claro que desde los primeros años de lucha se comprendía el alto significado de esta efeméride, siendo el General Don Ignacio Rayón quien lo celebró por primera ocasión en el año de 1812 en la Ciudad de Huichapan. Y para constancia de este aserto, copio lo asentado en su Diario de Operaciones Militares correspondiente al mes de septiembre del año mencionado que dice: “Día 16.- Con una descarga de artillería y vuelta general de esquilas (campanas) comenzó a solemnizarse en la alba de este día el glorioso recuerdo del grito de la libertad dado hace dos años en la congregación de Dolores, por los ilustres héroes y señores serenísimos Hidalgo y Allende, habiéndose anunciado por bando la víspera para que se iluminasen y colgasen todas las calles. Asistió S. E. (sin duda se refiere a Morelos) con el lucido acompañamiento de su escolta, oficialidad y tropa a la misa de gracias en que predicó el Sr. Dr. Brigadier D. Francisco Guerrero y al tiempo de ella hizo salva la artillería y la compañía de Granaderos de Huichapan; a las 12 en la serenata, compitiendo, entre sí las dos músicas, desempañaron varias piezas selectas del gusto de S. E. y satisfacción de todo el público”
En esta primera ocasión de aniversario del 16 de septiembre, la iluminación nocturna se realizó con cazuelas de barro con manteca encendida, antorchas o teas de ocote y toscos y cuadrados faroles asentados básicamente en la plaza principal , mientras que por las principales entradas a la ciudad se levantaron arcos triunfales, templetes y astas de los que pendían flámulas, gonfalones y banderas de color azul y blanco con el acueducto y el águila de alas desplegadas que caracterizó a las tropas insurgentes de Morelos, así como escudos y retratos pintados de Hidalgo y Allende y leyendas alusivas a estos héroes.
Además, ese mismo día D. Andrés Quintana Roo escribió un bellísimo manifiesto que lleva el título de “La Junta Suprema de la Nación a los americanos en el aniversario del 16 de septiembre”. Este documento fue firmado en el “Palacio Nacional de América” por Don Ignacio López Rayón en su calidad de Presidente de la Junta Suprema y D. José Ignacio Oyarzabal como Secretario.
Este Manifiesto o Decreto, que debe de haberse publicado y pegado y leído en Bando Solemne en los principales sitios de la ciudad comienza de la manera siguiente: “Americanos: cuando vuestra Junta Nacional impedida hasta ahora de hablaros por el cúmulo vastísimo de cuidados a que ha tenido que aplicar su atención, os da cuenta de sus operaciones, de los sucesos prósperos que han producido, o de los reveses que no siempre ha podido evitar, escoge para llenar esta obligación reclamada por la confianza con que habéis depositado en sus manos el destino de vuestra patria, la interesante circunstancia de un día que debe ser indeleble en la memoria de todo buen ciudadano ¡Día 16 de septiembre!…
¿Alguna duda?….
COMENTARIO.
Conferencia de Turismo.- Bienvenido nuevamente a mis desayunos amenizados con tu REFLEXIÖN MATUTINA; ya nos tenías en un largo ayuno de noticias. Quiero agradecer la maravillosa conferencia que sustentaste en la Universidad Insurgentes, donde enriqueciste con tu presencia al obsequiarnos el don de tus amenas narraciones y vivencias, Puedo dar testimonio del entusiasmo y el interés de los estudiantes, maestrso e invitados especiales porque estuve presenta. Me uno a nombre propio y como periodista y editora para sumar un voto gigantesco para que tu nombre ocupe un sitial en el recinto de los hombres ilustres del deporte mexicano. Estoy plenamente convencida de que es ampliamente merecido.- Vange Sauza
FELICITACIÓN.
Al Excelentísimo Embajador de la hermana República de Belice, Don Manuel Rosendo Urbina, quien en compañía de su esposa, familiares y amigos íntimos festeja el XCLII Aniversario de su matrimonio.
ÚLTIMA HORA.
Mientras el Alcalde de Veracruz Jon Gurutz Rementería Sempé se la pachanguea en París, la petición ciudadana de remodelación y declaración del Parque Manuel Gutiérrez Zamora como PATRIMONIO HISTÓRICO Y CULTURAL solicitado por la ciudadanía el pasado 20 de agosto, sigue durmiendo el sueño de los justos y ni siquiera ha tenido la elemental educación de responder a los dos oficios petitorios y las cinco veces que le han entregado el proyecto los “Amigos del Parque Zamora”.
Vaya forma de gobernar. Si no puede, ¡¡¡QUE RENUNCIE!!!
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¡QUE TENGAN UN BUEN DÍA!
El correo es: edwin_coronaII@hotmail.com
El teléfono es 01 (229) 932 – 71- 30.
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