REFLEXIÓN MATUTINA.
Tetraheroica Veracruz, el 6 de octubre del 2009.
Aprovechando los estupendos artículos que nos has regalado acerca de los astilleros mexicanos y la construcción de las antiguas naos, te envió esta breve historia de barcos y muelles, esta sí, de actualidad.
EL GRUYERE DE COZUMEL.
POR: Antonio Casas Edroso.
Instructor de Buceo.
Sabido es que una de las dos formas usuales de salir de la Isla de Cozumel es la vía marítima. Desafortunadamente y en pleno Siglo XXI se ha vuelto una tortura para quienes vivimos aquí. Y todo por unos cuantos vivales chapuceros.
El servicio de ferry de Cozumel a Playa del Carmen y viceversa, desde hace muchos años, lo ha prestado una compañía mexicana, propiedad de la familia Molina, radicada en Mérida. Durante años, como buen monopolio, hicieron y deshicieron a su antojo con tarifas y horarios, hasta que, a instancias de no se quien, llegó a Cozumel otra línea de ferrys de nombre Ultramar S.A., que, según corre el rumor, su principal accionista es Martha Sahagún. Ellos, con la autorización de la SCT, ya tenían la experiencia de prestar el mismo servicio de Puerto Juárez a Isla Mujeres y de allí a Cancún.
Cuando Ultramar llegó a Cozumel, todo fue alegría. Ya que se entronizaron con tarifas más bajas y un excelente servicio, situación que no agradó a la empresa de los Molina y claro esta que se inició una guerra de precios, al grado de brindar el servicio de Cozumel a Isla del Carmen en tan solo $ 20.00. Y aún así, había utilidades para ambas empresas. Tanta belleza, como puedes imaginar, no podía ser duradera y un buen día ¡¡Záz!!!, negociadores de ambas empresas se sentaron a la mesa, se repartieron el pastel, igualaron sus tarifas, pusieron las mismas condiciones y así llegamos a lo que tenemos ahora: un costo de $ 180.00 por el viaje sencillo. Más como los cozumeleños protestaron ante tal atraco, se planteó como solución el Plan Local, o sea un plan especial para quienes tenemos nuestra residencia oficial aquí y que solo pagamos $ 80.00 por viaje. Pero, para acceder a tal plan, aparte de comprobar tu residencia, tienes que pagar una cuota de $ 100.00 anuales. Para un trayecto de solo 19 kms., esto es un verdadero robo en despoblado ya que ni modo que mujeres, niños, ancianos o incluso tu servidor, crucemos el Canal de Yucatán a nado.
Pero esto no para allí, ya que a raíz de la mentada “influenza”, el servicio de cada línea se hace cada dos horas, argumentando que “por la crisis” y la “escasez de turismo”, no hay mucha demanda y como los dirigentes de ambas, a los que los cozumeleños han bautizado como Clavellina y Juan de Amor, han planificado tan bien el negocio, replicando con la escasez de demanda, el horarios de cruce diario es de hasta 2 y 3 horas de espera. Y ni a quien reclamar. Te mandan por un tubo. Al cabo son dos sopas, la de fideos y la otra.
¿Crees que eso es todo?
Pos no. Como diría cierto extinto locutor… ¡Aún hay mas!… A raíz del huracán Vilma en el 2005 y por los destrozos ocasionados en el muelle fiscal de la Isla, la ya, muy famosa APIQROO (o sea hermanita de la APIVER) decidió que era el momento indicado para “clavarse una lana” a base de la reforma TOTAL del muelle fiscal. Y así empezó, poco a poco, la construcción del “Queso Gruyere”, o sea la supuesta reforma del muelle, que es el sobrenombre que la población cozumeleña le puso al adefesio de construcción que han levantado en el tiempo record de ¡¡¡TRES AÑOS!!! y que va para más. Según palabras del Director de APIQROO, Jesús Zetina, este retraso se debe a que es una obra de primer mundo a prueba de huracanes y con servicios que no se han visto en ninguna otra terminal marítima del planeta y su extensión galáctica y aunque ya fue “inaugurada” oficialmente, trabaja sin ninguna de las comodidades que dicen que, según su diseño, tiene.
No he logrado averiguar el nombre del arquituerto que realizó tan portentoso proyecto, ni a quien se le adjudicó la construcción de este adefesio, ya que niegan cualquier información al respecto, pero este ilustrísimo arquipuerco (perdón, se me chispó) tuvo la brillante idea de diseñar esta terminal en dos pisos, de los cuales, el correspondiente a la planta baja es para los pasajeros que arriban a Cozumel y el del primer piso para los que parten. ¡Un genio ¿verdad?! Pero su cerebro tropical fraguó algo más, ya que ambos pisos estarían conectados con el barco a través de unos “gusanos”, o sea una especie de tubos enchufados a las embarcaciones y así – según él- los pasajeros pueden embarcar más cómodos y seguros. ¡que tal! Ni la más mínima idea de los movimientos marinos y las mareas.
Lo que estos ilustres archipuercos e ingeniebrios no consideraron, es que cada vez que tenemos un “norte” – por decirlo en tu jarocho idioma – por ligero que sea, el desembarco en la Isla se vuelve complicadísimo, aunque se desembarque en forma natural, es decir, a ras de muelle. Ahora que con un “gusano”, sea del material que sea y “chicoteando” hacia arriba y hacia abajo, la situación no solo es complicada, sino imposible. Aunado a esto, te menciono que ambas compañías tiene que modificar sus ferrys para “adaptarlos” a los “gusanos”, situación que de ninguna manera pretenden admitir, puesto que esto les acarrearía, aparte de mayores gastos operativos, la posibilidad de alguna demanda, ya que, según tengo entendido, estos gusanos serán flexibles, así que a la primera ventolera ¡pácatelas!, adiós gusanos, con todo y señoras y niños, sin importar si son nacionales o extranjeros. A la mar, le vale madre.
Así es que según estos genios de la construcción portuaria, en Cozumel contaremos con el más moderno elefante blanco de Quintana Roo, que ya lleva una inversión – según ellos – de 58 millones de pesos que no se usa, gracias a la voracidad de estos “ejecutivos” que lo único que pretenden es seguir explotando al isleño.
Disculpa, pero este es una más de las historias de terror que estamos viviendo en México.
La descripción anterior que nos hace “Toño” Casas acerca del muelle de Cozumel, y la “exprimida” isleña, no es nada si lo comparamos con la actual situación de nuestra inexistente Marina Mercante, el desempleo por el cierre de astilleros, el deleznable estado por el que atraviesa la flota pesquera, las escuelas náuticas sin buques, la caída del incipiente turismo náutico y el secuestro y entrega de nuestro territorio insular.
Como lo anoté en alguna de mis pasadas REFLEXIONES, a los mexicanos nos han habituado, desde hace casi cinco siglos, a considerarnos como un país de perdedores. Y no solo de fútbol o boxeo, sino de territorio y soberanía. Y lo aceptamos como parte de nuestra esencia cotidiana.
MÉXICO, PAÍS DE PERDEDORES.
POR: Edwin Corona y Cepeda.
Instructor Internacional de Buceo
Clave CMAS M3 MEX 001
Antes de nuestra gloriosa Independencia, en 1797, el Territorio de la Nueva España podía considerarse desde Alaska en la zona boreal hasta el Golfo de Maracaibo en el área austral.
Tras la gesta de independencia, múltiples fueron las provincias, en especial de Centro América que se desprendieron del gobierno tutelar del 1er. Imperio Mexicano, solo Chiapas se anexó.
Por la parte del Norte y aunque ya durante el periodo de dominación borbónica habían pasado algunas colonias como la Florida y la Luisiana a poder de potencias extranjeras, la supuesta “anexión” de 1847 acarreó la pérdida de más de la mitad del territorio existente.
Aún cuando no se contempló en dicho Tratado de “compra venta” la anexión del territorio insular del Pacífico Norte, este, pasó de facto, mas no de juris, es decir, de hecho, más no de derecho, a poder de los Estados Unidos del Norte. A principios del Siglo XX y tal vez como la ficha de cambio que aseguraba su estadía en Francia, Porfirio Díaz, acordó una semana antes de su exilio, el firmar un documento en el que el Rey italiano Vittorio Emanuel era árbitro en la supuesta propiedad de la Isla Clipperton a favor de Francia. El fallo judicial internacional, favorable a esta fue emitido casi 25 años después, sin que nuestro gobierno tomase acción alguna para reivindicar sus derechos.
A finales de la década de los 70s del pasado año, se dieron las primeras excusas, de orden “ecológico” para proceder al secuestro del territorio insular nacional, siendo la primera en sufrir estas fatales consecuencias la Isla de Sacrificios, ubicada frente a la ciudad y puerto de Veracruz. A ella siguieron, como en un collar de perlas, la Verde, la Blanquilla, la de En Medio, la de Lobos, la del Idolo y por no hacer una lista más larga, prácticamente todo el territorio insular veracruzano.
Este ejemplo cundió rápidamente, ya que era un buen pretexto y en el Pacifico pronto se secuestraron también la Isla Isabel, las Marietas, las Marías, la de La Piedra y un sinfín más.
No escapan de ellas, tampoco las del Mar de Cortés, como Isla Socorro y San Benito en la que los ciudadanos mexicanos tienen que pedir “permiso” mientras los piratas extranjeros hacen de las suyas, saqueando, no solo el producto de la pesca nacional, sino otras modalidades como los nódulos polimétricos de las Clarión.
El Caribe tampoco está exento de esta rapiña y así, protegido por el “Parque Nacional” se impide el acceso a nuestros compatriotas al Banco Chinchorro, donde el ex presidente Ernesto Zedillo tiene y mantiene un hotel para “turistas seleccionados” con la complacencia y complicidad de estos semarnatos.
Confirma tan poco halagüeña situación la facilidad con la que el Gobierno de Veracruz abre sus piernas, perdón su puentes, otra vez, perdón pues quise escribir sus puertas, a la empresa gringa Sun Island Mexico (sin acento, por favor), cuyos dirigentes William Bates y Suzane G. Island fueron recibidos nada menos que por el propio Gobernador de Veracruz Fidel Herrera Beltrán a quien le propusieron un proyecto para desarrollar en 1,200 hectáreas una zona hotelera e infraestructura de servicios diversos, en la, hasta ahora semi virgen región de Cabo Rojo y que este, con gusto, aceptó. Y escribo semi virgen, ya que el pasado 27 de febrero el mencionado Gobernador inauguró un puente que le une con la Laguna de Tamiahua. Y aunque en ese entonces no se sabía cual era la función de dicha obra, ahora es claro que permite el paso de embarcaciones y vehículos hacia Cabo Rojo. A lo mejor, como por allí se murmura, la visita de Bates & Suzane fue “puro plan ranchero” para despojarnos de otra porción más del territorio insular mexicano.
Digno también de mencionar es el Proyecto Nueva España, al que se ha sugerido llamar Nueva Veracruz como para taparle el ojo al macho y en el que, con el consentimiento del Gobierno de Veracruz, se ha despojado de 300 mil hectáreas al Municipio de La Antigua para construir en ellas 60 mil casa habitación por una empresa constructora española.
Y los ejemplos, como el que menciona Toño Casas, cunden también en la APIVER de Veracruz, donde ya se han arrasado 300 hectáreas de selva semi-tropical para construir almacenes alternos. Para ello se ha solicitado un crédito millonario en dólares y la construcción se destinará a almacenes americanos, donde se descargarán mercancías americanas para seguir acabando con el mercado nacional, se les pagarán intereses por el “préstamo” y todavía les agradecemos con aquello de “nuestros primos” la brutal explotación a la que nos han sometido. Y no solo por ellos, sino por nuestros malos gobiernos y nuestra indolencia natural que proviene de casi 500 años, cuando los gachupines castraron nuestra cultura.
Así que no solo contentos con haber regalado nuestro territorio terrestre, ahora ponemos de oferta nuestro territorio insular. Para eso fue el secuestro. Y tal vez, mi querido Toño y mis dilectos amigos, a partir de estas denuncias seremos considerados en el nuevo lenguaje procesal como anarcoecologistas.
COMENTARIOS.
Hay que compartir.- Los textos que nos prsenta, inspirados en la construcción de embarcaciones antiguas, específicamente los Galeones, son sumamente interesantes y bien documentados. Le agradezco la atención de compartir la vastedad de sus conocimientos; hace muy bien en no guardarlos en su archivero, porque eso y nada es lo mismo.- Mtro. Rafael García Sánchez.- (desde Tlaxcala, primer astillero mexicano donde Hernán Cortés mandó construir los 13 bergantines históricos)
Nuevo día.- Hoy no digas “pero ya pasé por esto” Es un día nuevo, una lección nueva.- Mareni Pérez Guzmán
Sugerencia a astilleros y marinos.- Motivado por la interesante descripción del proceso para la construcción de un galeón, me permito aportar la siguiente sugerencia: CREAR UN MUSEO DE LA EXTINTA MARINA MERCANTE que contemple las diversas épocas, sitios y lugares de nuestra República donde se practicó la fabricación de embarcaciones, o bien, señalar la diversidad de estas a pesar de que ya no se fabrican en México.- Ing. Wilbert Gutiérrez.- Una excelente idea que bien pueden promover los diversas Asociaciones, Sindicatos, Ordenes, Colegios, Escuelas y demás correlativas a la Marina Mercante.
PICADAS JAROCHAS.
Un “funcionario” del Gobierno del Estado, visita una finca ganadera y habla con su dueño, un señor ya entrado en años y le dice que desea inspeccionar su terreno.
El anciano accede, pero le solicita, que por favor, que no pase por el terreno cercado. El “funcionario” muy ufano de su autoridad le increpa:
Mira viejo, yo tengo la máxima autoridad del Gobierno de la Fidelidad, que cabalmente represento y este GAFETE que tu vez aquí, me califica para ir DONDE SE ME PEGUE LA GANA y meterme en cualquier propiedad, sea esta de quien sea, sin preguntar, SIN PEDIR PERMISO y sin dar explicaciones— ¿Me has entendido o es que no me he sabido explicar?
El viejo simplemente se encogió de hombros y siguió con sus quehaceres.
Pasado un rato, el ganadero escuchó unos gritos que parecían aullidos y ve al “funcionario” corriendo, seguido muy de cerca por un bravo toro semental.
El toro va ganado terreno y el “funcionario”, que ya se ve perdido, aterrado, pide auxilio a grito pelón.
El viejo, de inmediato deja todo lo que esta haciendo y va hasta la cerca, gritando a su vez:
¡¡¡EL GAFETE, PARIENTE …. ENSENÁLE EL GAFETE!!!
ÚLTIMA HORA.
Cerca de un centenar de estudiantes becados por el Gobierno de Veracruz en el extranjero, se encuentran en graves aprietos económicos ya que desde hace más de 5 meses no reciben el dinero que les prometieron, pese a las demandas realizadas por correo electrónico, llamadas telefónicas, familiares y amigos.
La respuesta del Gobierno de la Fidelidad, sin importar el atolladero en que los han metido, es muy simple: ¡no hay dinero!
Y no hay dinero ni para que regresen.
AVISO.
Con motivo de mi asistencia a la presentación del documental científico sobre la Isla Socorro, presentado por buzos de la UNAM el miércoles 7 de octubre a las 20:00 hs., en la AMISUB (Berlín # 36, Col. del Carmen, Coyoacán) estaré fuera del aire en las próximas 72 horas. Allá nos vemos.
¡QUE TENGAN UN BUEN DÍA!
El correo es: edwin_coronaII@hotmail.com
El teléfono es 01 (229) 932 – 71- 30.
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