REFLEXIÓN MATUTINA.
Tetraheroica Veracruz, el 24 de agosto del 2009.
Las ciudades, como los individuos, tienen historia, tradiciones y costumbres, y con base en ello, es como se determina la clasificación de:
CENTRO HISTÓRICO.
POR: Edwin Corona y Cepeda.
La semana que ayer terminó en medio de aglomeraciones multitudinarias en terminales de autobuses y aeropuertos por el fin de las vacaciones escolares, tragedias carreteriles, puentes caídos, inundaciones, “catarritos” financieros, y un sinnúmero de desventuras ligadas básicamente al narcoterror y la depresión económica tuvo dos especiales acontecimientos, el primero fue el III Congreso Internacional del Consejo Nacional de Centros Históricos efectuado en el Teatro Ocampo de la Ciudad de Cuernavaca y el segundo la Declaratoria Ciudadana del Parque Zamora en Veracruz como Patrimonio de la Humanidad en Homenaje a los 400 años de su linaje, efectuada en el Parque Zamora de Veracruz.
Al margen de la viabilidad o no de hacer del Parque Manuel Gutiérrez Zamora de la Ciudad de Veracruz un Patrimonio de la Humanidad reconocido por la UNESCO como lo ha propuesto la ciudadanía veracruzana y cuyo trámite se ha encargado que se inicie por el propio Ayuntamiento de Veracruz, como lo marca la Ley del Municipio Libre en un plazo máximo de 30 días, lo fundamental – como se trató en el Congreso – es ligar la oportunidad de destinar al turismo como asignatura central de nuestra competitividad globalizada, prendida, arrastrada, arrasada y fracasada del petróleo y sus agonizantes veneros, ya que bajo la óptica de este prisma económico, el país se nos ha ido por el caño, por el drenaje de las aguas negras, para escribirlo, académicamente, ya que la realidad es que lo han mandado a la mierda.
Urge reorientar el camino, recuperar lo nuestro, lo genuino, lo auténtico, lo autóctono. Y esto incluye también el pensamiento filosófico mexicano, que como ya vimos, cuenta a través de los siglos con solo tres exponentes: Netzahualcóyotl, Samuel Ramos y en el panorama contemporáneo, tal vez, Octavio Paz. Debemos, por tanto, tener imaginación para cambiar lo que tenemos y convertirlo en un verdadero recurso turístico integral y no permitir simplismos (otra vez académicamente, como eufemismo de pendejadas) como el de “sacar oro de las piedras” frase lambiscona referente al proyecto de Fidel Herrera Beltrán de “bursatilizar” – endeudar – los recursos federales del Estado de Veracruz por los próximos 15 años y dejar en la más deplorable bancarrota a los veracruzanos que son a los que la nauayaca va a hacer chillar la víbora.
Esto que propongo sustentado por la opinión ciudadana manifiesta en la Firma de la Declaratoria del Parque Zamora como Patrimonio Histórico y Cultural de la Humanidad, se logrará solo si se reconducen y remedian en lo posible las tremendas agresiones al patrimonio natural y al histórico, ecológico y estético que aún poseemos.
Recuerdo lo que ocurrió en España en la época de su metamorfosis democrática, en donde la política de su transición económica o recuperación, se asentó en invertir en el arreglo y rescate de sus monumentos y en el respeto a la fisonomía de sus centros históricos, sus poblados típicos y sus usos y costumbres.
Debe establecerse, por tanto, una estrategia racional, prevista como un plan emergente en la que se contemplen dos factores convergentes de inversión:
PRIMERO.- Hermosear y poner en su justo valor la dignidad estética de los conjuntos históricos, los sitios arqueológicos y los de corte natural como parques, manglares, bosques, playas y montañas, sin excluir los fondos submarinos y su conformación arrecifal.
SEGUNDO.- Evitar los riesgos de degradación y contaminación de cualquier índole (física, visual, auditiva, arquitectónica, etc.) que ya no pueden, ni deben, justificarse.
Resulta inadmisible el modelo de incuria destructiva que ha soportado el Centro Histórico de Veracruz, cada día más carente de una verdadera renovación como atractivo para el visitante. Organismos inútiles y costosos como la Dirección del Centro Histórico y el Instituto Municipal de Planeación y Desarrollo (IMPLADE), solo han demostrado y con creces, su ineficiencia, y su insensibilidad social y son señalados por la ciudadanía como exponentes y cómplices de corrupción, extorsión y fraude. Y no se diga de la nulidad de las regidurías municipales encargadas de las comisiones de Ecología y Medio Ambiente, Obras Públicas y Parques y Jardines, solo por mencionar algunas.
Haciendo caso omiso de las disposiciones contenidas en el Decreto Presidencial del 1° de Marzo de 1994 en el que se declara la perimetral correspondiente al área considerada como Centro Histórico, diversos gobiernos municipales han permitido y solapado la instalación de modernos edificios adquiridos por empresas trasnacionales para establecer negocios con nombres extranjeros y ahora, tomando como pretexto la “protección civil”, alegan que en el Centro Histórico existe una serie de construcciones “viejas” y a punto de derrumbarse “porque tienen tapias viejas, piedras sueltas y paredes húmedas”, o simplemente “han sido abandonadas” , valiéndoles madre las declaratorias de la UNESCO, el Decreto Presidencial mencionado y las disposiciones conducentes del Instituto Nacional de Antropología e Historia.
Y en el colmo del cinismo, ya han pactado y hecho arreglos, por lo “oscurito” y “abajito del tapete”, con los líderes de la UGOCEP, de las verduleras del mercado, con seudo cooperativas artesanales y dirigentes de los vendedores ambulantes para establecer en ellos toda clase de comercios “semi-fijos” como los que actualmente ocupan el otrora bellísimo paseo de la Av. Díaz Mirón o Alameda, cuya conjunción no puede desligarse del origen del actual Parque Zamora.
Todo esto se puso de relieve en el pasado Congreso Nacional e Internacional de Centros Históricos efectuado en Cuernavaca, donde se señaló que, exceptuando el Centro Histórico de Querétaro y Real del Monte en el Estado de Hidalgo, con menor rigor, empero, para Guanajuato, San Miguel de Allende, Campeche y San Cristóbal de las Casas, donde las autoridades municipales, el gobierno del Estado y la instituciones internacionales han realizado esfuerzos notables de preservación, las demás ciudades coloniales, y de ello no escapa el puerto de Veracruz, por negligencia, corrupción y complicidad de hoteleros, comerciantes descerebrados, una sospechosa falta de autoridad local, estatal e incluso federal, cámaras de comercio y turismo, Juntas de monumentos y colegios de ingenieros y arquitectos, admiten peligrosas amenazas a su integridad arquitectónica e histórica que coloca en primer término a Veracruz, seguido de Puebla, Oaxaca, Morelia y Zacatecas. Esta destrucción continúa en ciudades como Tlaxcala, Taxco y Mérida, cuyo patrimonio histórico.-ecológico-cultural, todavía puede salvarse de quedar como Guadalajara, San Luis Potosí o Chihuahua, cuyo patrimonio histórico ha quedado irremisiblemente perdido.
Aunque poco conocidos para los alpinistas del Centro y Sur de México, el Estado de Jalisco presenta tres formidables paseos, que conforman la delicia de los exploradores tapatíos y son puntos de referencia de afición montañista. Ellos son:
EL VOLCÁN DE COLIMA, EL DE FUEGO Y LAS BUFAS DE MILÁN.
EL VOLCÁN DE COLIMA.- Esta situado a 33 kilómetros de la Ciudad de Colima y su jurisdicción corresponde al Estado de Jalisco. Es un volcán apagado, inactivo y ya no presenta cráter. Su altura es de 4,330 m.s.n.m.m. con forma de cono regular, por lo que algunos lo consideran como Alta Montaña.
EL VOLCÁN DE FUEGO.- También llamado Volcán de Colima, lo que ocasiona cierta confusión, presenta continuamente una hermosa escena al ver su cráter coronado con las solfaratas que advierten de su actividad. Situado a 40 kms al noreste de la ciudad de Colima y a 22 del Océano Pacifíco, desde su cumbre se ofrece una extraordinaria vista del mar, y su forma y altitud sirven de punto de referencia para las naves de cabotaje y pesca que arriban a las playas colimenses. Se conservan registros de su actividad en crónicas y testimonios que datan de 1882, 1884, 1885 a 1886, 1889 a 1903, 1906 y 1913. Presenta, hasta la actualidad, un penacho de vapores que le distingue de los demás macizos que le rodean. Observaciones y estudios recientes advierten que sus periodos de máxima actividad han coincidido con erupciones de volcanes situados en las Pequeñas Antillas (St. Maarten, Sabá y St. Kitts) y del área guatemalteca como el Santa María y recientemente el Pacayá.
La erupción del Volcán de Fuego en 1869 trajo como consecuencia la formación de un segundo cono, conocido entre los alpinistas como El Segundo.
Tal vez, su más impresionante erupción ocurrió el 20 de febrero de 1903, cuando del cráter salió, súbitamente una gruesa columna de vapores, que formó una nube espesa y oscura dotada de una enorme fuerza ascensional cuya parte superior, semejante a la de una copa, se desmembró, conformando la figura de un cerebro, cuyas circunvoluciones se desalojaban rápidamente. Las cenizas, procedentes de la fenomenal explosión, arrastradas por un fuerte viento del sur, llegaron hasta Zapotlanejo, oscureciendo el cielo por completo.
Este fenómeno eruptivo, se repitió en 1913 en donde la explosión reventó el antiguo cráter que permanecía tapado después de la erupción de 1903, lanzándolo junto con una parte de su borde, lo que disminuyó su altura en unos 100 metros.
El temblor ocurrido en 1941 en la ciudad de Colima, que destruyó parte de esta y causó pánico a sus habitantes, sin duda alguna estuvo relacionado con la actividad subterránea del volcán.
Su labio superior tiene un diámetro de 1,800 metros aproximadamente y su cráter se localiza a 250 metros de profundidad. Su altitud sobre el nivel medio del mar se ha calculado en 3,960 metros.
EXCURSIONES A SU ALREDEDOR.
LOS HIJOS DEL VOLCÁN.- Son dignos de visitar, también, los llamados “Hijos del Volcán”, cuyos tres domos están cubiertos de arbustos de singular tamaño.
EL APASTEPÉTL.- (de Apaste= vasija de barro de fondo plano y bordes de poca altura y Tepétl = cerro) Volcán de 5 cráteres cuya formación geológica muestra conglomerados de cenizas, escoria, tezontle y corrientes antiguas de basalto.
LAS BUFAS DE MILÁN.- Parten del volcán de Colima formando un ramal que corre de Sur a Norte, constituyendo parte de la Sierra de Zapotlán (Jalisco) En esta serranía, notable por su pintoresca belleza, son de notar enormes peñascos, profundas barrancas, exuberante vegetación compuesta de añosos encinos, monumentales robles, olorosos cedros, palmas reales y un gran cantidad de especies vegetales característica de la flora de Alta Montaña.
Si piensa realizar una excursión a estos sitios, no olvide, ni una tienda de campaña de alta montaña, ni una cámara fotográfica, y destine, cuando menos una semana para acampar y disfrutar de estas bellezas naturales.
COMENTARIOS.
Monumentos.- Si Fidel Herrera Beltrán, en el colmo de la ridiculez, mandó hacer una estatua al niño que dio la alerta de la influenza, le propongo que haga otro para Agustín Carstens que diagnosticó el “catarrito”. Solo que esta, aunque sea un busto, por el tamaño, le va a costar un billete flaco- Silverio Pérez
La Malinche.- El volcán La Malinche en 1898 pertenecía a Tlaxcala en su totalidad, ahora una tercera parte es de Puebla. Tenía el nombre náhuatl de “Matlalcueye”, textualmente “La de las faldas azules” ; así lo tiene escrito todos los autores del Siglo XVI, Muñoz Camargo, Ponce León, Motolinía y otros más, visto desde la ciudad de Tlaxcala si es una montaña azul.- Armando Díaz de la Mora.- Coordinador de Geografía e Historia de Tlaxcala. Dilecto consocio, ¿podrías indicarnos de donde proviene el nombre de “Malinche” adjudicado posteriormente al volcán?, ¿se le atribuye a Cortés o a Doña Marina?, ¿Quién fue el primero que lo mencionó con ese nombre?.¿Fue posterior a la Conquista? Agradeceremos tu información.
¡QUE TENGAN UN BUEN DÍA!
El correo es: edwin_coronaII@hotmail.com
El teléfono es 01 (229) 932 – 71- 30.
.


