REFLEXIÓN MATUTINA.
Tetraheroica Veracruz, el 12 de agosto del 2009.
Las breves reseñas con las que me he permitido distraer su atención sobre los filósofos mexicanos más sobresalientes de nuestra historia nacional y sus diversas corrientes ideológicas, me permiten llegar a una conclusión, que tal vez,, no concuerden del todo con el sentimiento general.
NI EL APLAUSO, NI LA REPROBACIÓN
POR: Edwin Corona y Cepeda.
Iniciamos esta serie con la egregia figura de Netzahualcóyotl, al que, por el momento dejaré de lado, para entrar de lleno en las primeras figuras paralelas que son las de Carlos de Sigüenza y Góngora y Sor Juana Inés de la Cruz, sin duda alguna, los más claros exponentes en América del pensamiento filosófico del Siglo XVII. Sin tomar en cuenta las restricciones educativas imperantes de la época que me permiten afirmar contundentemente que ambos eran españoles, ya que la independencia de México, como nación, aún no existía. Ambos se apoyan en la doctrina escolástica que toma como antecedente a Aristóteles y los neo-platonistas cuya máxima expresión se configura en (san) Agustín de Hipona, en la que la tendencia de la Filosofía se convierte en Teología imponiendo la fe (dogma) sobre el uso de la razón. Esta posición de pensamiento, no quita ningún mérito a ambos, sobre todo a Sor Juana, a quien sigo considerando como el máximo exponente femenino de la literatura poética iberoamericana.
Así, dentro del oscurantismo de la enseñanza colonial que durante más de tres siglos se iniciaba con la cartilla de Ocharte y el catecismo del Padre Ripalda, vemos los primeros balbuceos del movimiento independiente con Juan Benito Díaz de Gamarra y Dávalos y José María Luis Mora, quienes se entronizan en el pensamiento empirista de Jhon Locke y David Hume y el enciclopedismo filosófico – científico que plasman los 22 volúmenes – introducidos de contrabando en la Nueva España – del Diccionario Razonado de Ciencias, Artes y Oficios, más conocido como La Enciclopedia, donde se plasman las ideas “diabólicas” de Voltaire, Adam, Mauri, D´Alambert, Condercet, Diderot y Lafarge.
Para Melchor Ocampo y su contraparte, el Obispo de Michoacán Clemente de Jesús Murguía, sirvieron de punto de partida, aparte de las mencionadas en La Enciclopedia, las ideas plasmadas por Montesquieu y Jean Jacques Rosseau, básicamente en el Contrato Social y las ideas de Libertad, Igualdad y Fraternidad. Cabe aquí hacer un paréntesis para señalar que ante la carencia de partidos políticos en el Siglo XIX, los principales asuntos independentistas, de estado y de pensamiento, son tratados a puerta cerrada en las logias masónicas, de donde provienen, no solo el movimiento de Independencia y Reforma, sino el revolucionario de 1910.
En el periodo de transformación educativa del porfiriato en la que predomina el “cientificismo”, destaca la triada de Gabino Barreda, Justo Sierra y Ezequiel A, Chávez, justamente calificados como los reformadores de la educación en México, quienes adoptan para tal fin el denominado positivismo pragmático preconizado por las teorías de Augusto Comte y John Stuat Mills, mismas que abrieron las puertas a la filosofía de Karl Marx, expresada en su obra cumbre “El Capital”.
Como en su momento lo expresamos, la Revolución Mexicana no tiene una idea filosófica propia, vamos, ni siquiera superficial, sus lemas políticos, incluso, son de una pobreza que aterra, verdaderos simplismos como : “Sufragio Efectivo, no Reelección”, tan ingenuos en su contenido social como “Tierra y Libertad” o bien expresados como la defensa burguesa de una Constitución (la de 1857) violada y su renovación como contrato social en 1916-1917 y a la que, hasta la fecha, se le han efectuado cerca de 800 reformas a su texto original.
Es hasta el periodo de gobierno de Alvaro Obregón donde surgen las figuras paralelas de José Vasconcelos y Emeterio Valverde y Téllez, quienes impulsan el retorno a la filosofía clásica, tomando, nuevamente conceptos dogmáticos y perdiendo la línea divisoria entre laicismo y religión, que adopta como política de “conciliación” el Presidente Caballero (de Colón) Manuel Ávila Camacho.
Surge entonces el que ha sido marcado como “El Filosofo de América” Antonio Caso, quien se imbuye dentro de las teorías radicales de los filósofos alemanes como Hegel, Kant, y Goethe para implantar el materialismo dialéctico, sin serle ajeno el “ecce homo” de Nietzche, el romanticismo de Goethe y las ideas fascistas de Musolini, Franco y Hitler.
Toca el turno de análisis a Oswaldo Robles y el jesuita José Gallardo Villaseñor, distinguiéndose el primero por su atinada labor docente donde conjuga los conceptos de filosofía con el pensamiento freudiano de la psicología y el segundo por la importación de la teoría “existencialista” de Jean Paul Sartre que dio origen a los pintorescos “beatniks” mexicanos y mucho tuvo que ver en el desarrollo del movimiento estudiantil del 2 de Octubre de 1968 y la matanza de Tlaltelolco.
Es así, que después de todo este recorrido a vuelo de pájaro sobre la historia de las doctrinas filosóficas en México, observamos que solo quedan dos: Samuel Ramos que en muchas de sus obras y acciones busca la esencia de lo “mexicano” en su comportamiento, pensamiento social y estético, así como su concepción artística y el Rey de Texcoco, Netzahualcóyotl, cuyo profundo pensamiento conmocionó al mundo europeo durante la primera mitad del siglo XX.
CONCLUSIÓN.- Los demás, solo han sido educadores y seguidores de las doctrinas filosóficas importadas de pensamientos distintos a los del mexicano.
El mexicano del Siglo XXI, para crecer intelectualmente y tener una verdadera participación filosófica en el pensamiento universal. debe ser la resultante forzosa de aquel trágico periodo que abarcó la Conquista y la Colonia que le ha convertido, dolorosamente, en un ser desafortunado, con un alma donde chocan dos mundos y combaten dos civilizaciones opuestas, que tratan de destruirse e identificarse al mismo tiempo, que tiene recuerdos que atestiguan su pasado glorioso como Teotihuacan, Tajín, Teoloyucan; Mitla, Palenque o Chichén Itzá y que vive en la marginación social, la inseguridad individual y colectiva, la crisis económica y el desempleo y la inmigración. Ese pasado glorioso representado en la Filosofía de Netzahualcóyotl y marcado atinadamente por Samuel Ramos, Leopoldo Zea y Guillermo Chavolla Contreras, está queriendo imponerse nuevamente. El mundo en que vivimos no es el mismo en que existimos, nuestro universo interno, tampoco lo es. No lo es tampoco, la importación doctrinal extranjera y ajena, sino la preparación intelectual para lo que esta por venir y en la que el mexicano sea exponente y causa. Y en ello, el filósofo mexicano del Siglo XXI tendrá un papel preponderante.
Por ello, el nuevo mexicano, el que debe surgir en este Siglo XXI después de más de 5 centurias de agotamiento, debe tener la energía de la raza predestinada, acrecentando los postulados básicos para la vida común e individual, para la creación y distribución de la riqueza pública y privada, para las necesidades de su espíritu y el de su familia porque estos son los únicos medios en los que debe descansar la verdadera doctrina filosófica mexicana, sin importar por de pronto, ni el aplauso, ni la reprobación mundial.
Ante la supuesta “remodelación” del Parque Manuel Gutiérrez Zamora, anunciada el día de ayer “para el próximo año”, a continuación me permito exponer una serie de consideraciones que considero de oportunidad para su aplicación:
LAS AREAS VERDES Y LA LEGISLACIÓN.
POR: Edwin Corona y Cepeda.
Es necesario reconocer que la mayoría de las ciudades del territorio nacional contienen un bajo índice de áreas verdes en relación con su población demográfica, es decir hay más seres humanos que árboles y plantas y la relación medio ambiente – ser humano, está muy por debajo de los 9 metros cuadrados que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS) para una correcta distribución de la vegetación en las poblaciones urbanas. Por lo contrario su bosque urbano es precario, pobre y escaso. Esto trae aparejado, como consecuencia, una problemática ambiental que se traduce en el aumento o cambio del clima, produciendo más calor y acelerando el cambio climático global, razón por lo que el cuidado y conservación del Medio Ambiente es un asunto de prioridad para la conservación de nuestro planeta que exige de acciones adecuadas e inmediatas.
En otro orden de cosas, se hace necesario anotar que la actual Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Medio Ambiente, resulta obsoleta, inadecuada, desacertada y contraproducente, ya que contempla en primera instancia la actitud antropogénica y deja en segundo lugar al medio ambiente. Es decir, se olvida del proceso histórico al contemplar la actitud del ser humano ante la Naturaleza, que como hemos observado en las últimas décadas ha sido desastrosa para el Medio Ambiente y se deja de lado el hecho que fue, precisamente la Naturaleza la que dio origen al ser humano.
Pongamos el ejemplo en lo referente al Impacto Ambiental (caps. 28 a 35 bis 3 de dicha ley) en el que se contempla los efectos negativos que pudieran causarse, y que dicho estudio (art 29) deberá contener cuando menos una descripción de los posibles efectos sobre los ecosistemas afectados (art. 30) y deja en la libertad de realizar modificaciones a la obra, a condición de que avise a la Secretaría para evaluar (sic) los efectos al ambiente.
Y luego tenemos el artículo 31 en el que, muy claramente se menciona que “La realización de las obras y actividades a las que se refieren las fracciones I a XII del artículo 28 requerirán la “presentación de un informe preventivo” y no una manifestación especial que abre las puertas para eliminar toda esta legislatura y permitir el destrozo del medio ambiente y por ende el sobrecalentamiento del área en cuestión.
Y así podemos proseguir con el análisis de todos y cada uno de los artículos contenidos en la Ley, misma que, repito, observa y permite el enriquecimiento de fraccionadores, constructores, industriales e inversionistas, para los que dicha Ley es letra muerta y no se les aplica sanción alguna.
Por lo tanto, es de carácter urgente que esta sea actualizada y se aprecie, en un verdadero giro de 360 grados el respeto al medio ambiente y después al ser humano. Es así que incito a todos los ciudadanos interesados en la preservación del Medio Ambiente, para que en el ámbito de su influencia se exhorte, tanto a la Legislatura Federal, como al Congreso Local a tomar las medidas adecuadas y pertinentes para frenar a aquellos, que movidos por su interés de enriquecimiento y aprovechando las enormes fallas de la Ley actual, promueven, con la complacencia de la “autoridad” el suicidio colectivo en perjuicio de nuestro hijos y nietos..
GLOSARIO DE TÉRMINOS NÁUTICOS.
NOTA.- Aunque eran términos usuales y de uso en las embarcaciones de los siglos XVI a XIX, algunos ya son obsoletos, pero su significado es determinante en la interpretación de los partes de combate o reportes de naufragios de esa época.
POR: Edwin Corona y Cepeda
Instructor Internacional de buceo
Clave CMAS M3 MEX 001
C
CABILLA.- Clavija usada para asegurar cabos, sobre todo en las COFAS.
CABULLA.- Denominación generica a todo tipo de cables utilizados en el barco. Cabullería.- Arte de hacer nudos y amarres utilizando la cabulla.
CABLE.- Medida náutica equivalente a 185 metros.
CABO.- Cuerda
CABOTAJE.- Referente al transporte costero de mercancías, regularmente en embarcaciones de escaso porte: lanchas, tartanas, etc.
CACHORRILLO.- Pequeña pistola de chispa que generalmente escondía el capitán en uno de los bolsillos de su casaca. Era algo así como el “Derringer” de los tahures del Far West.
CAER.- Cambiar el rumbo de la nave.
CANDELERO.- Soporte vertical.
CANGREJA.- Vela de forma trapezoidal.
CÁÑAMO DE MANILA.- Nombre que recibía la fibra del Abacá, muy apreciada para la elaboración de los cabos, ya que solía ser ligera y resistente. También se usaba otra de menor calidad conocida como FIBRA MEXICANA elaborada con las fibras del Henequén, que se recogía en el Puerto de Sisal en Yucatán.
CAÑON.- Arma representativa de la artillería de un navío. Como ya se mencionó eran fabricados de fierro o bronce. Los cañones de fierro recuperados del fondo del mar, para su conservación deben ser sometidos a un proceso electrolítico, ya que mantiene su propia hidroxidación que los destruye en superficie. Se clasificaban por el peso de la bala que disparaban, de 8, 12 o 16 libras y es de hacer notar que ha habido cambios en el peso de esta medida a partir del Siglo XVII.
CAPEAR.- Resistir en la misma posición el embate de un temporal. Cuando esta maniobra se realiza sin velas se dice A PALO SECO:
CASTILLO.- La zona de cubierta, desde el trinquete hasta la roda. Tmbién es usual identificar con ese nombre a las estructuras del navió en proa y popa.
CAZAR.- Colocar las velas en posición favorable para captar todo el viento posible. Es decir “cazar” al viento.
CEÑIR.- Navegar los más ajustado posible contra el viento. Una CEÑIDA es el tiempo que se navega en la forma anterior, sin cambiar de banda por la que se recibe el viento.
COFA.- Tablado, meseta o canastilla en lo alto de los palos, que sirve para situarse los vigías, descanso de los marinos que maniobran en las vergas y tabla de apoyo en su parte inferior para la sujeción y enlace de diversos cabos, principalmente los obenques.
CORBETA.- Nave de tres palos semejante a la fragata pero de porte (tamaño) menor y a los que sedenominaba, de proa a popa, trinquete, mayor y mesana.
COMBES, también CONVES.- Espacio entre los palos Trinquete y Mayor en la cubierta alta.
COY.- Hamaca para dormir la tripulación. Muy raramente aparece en los manuscritos antiguos o manuales como COI. Plural Coyes.
CRUJÍA.- Línea imaginaria que divide el barco en dos partes iguales discurriendo por el centro del mismo de proa a popa. En algunos documentos al describa como “Centribor”.
CÚTER.- Ver Balandra.
(Continuara)
ÚLTIMA HORA.
Con el objeto de informar acerca de diversas acciones sobre el estado actual del Parque Zamora y su perspectiva, se convoca a la Junta que tendrá lugar el próximo Jueves 13 alas 19:00 horas (7 de la noche) en la Nevería Yucatán.
INVITACIÓN
El Consejo Nacional de Centros Históricos y el Ayuntamiento de Cuernavaca han extendido una cordial invitación a los “Amigos del Parque Zamora a participar en el III Congreso Internacional y II Foro de Centros Históricos que tendrá lugar el 20, 21 y 22 de Agosto en el Teatro Ocampo de la Ciudad de Cuernavaca, Morelos.
Participan en este importante evento, entre otros, la UNAM, UFLP, Universidad Internacional, Universidad Lasalle, INAH, CONACULTA, Tecnológico de Monterrey, y las delegaciones en Morelos de CANIRAC, Colegio de Historiadores, COPARMEX, Instituto de Cultura y la de del Fideicomiso de Turismo (FIDETUR)
Mayores informes en www.centroshistoricos.org.mx
O a los correos electrónicos: contacto@centroshistoricos.org.mx
O con: Adelina Gómez Nuñez, Kifer, tel/fax 777 321 37 52 o
Nextel 279-17-90
¡QUE TENGAN UN BUEN DÍA!
El correo es: edwin_coronaII@hotmail.com
El teléfono es 01 (229) 932 – 71- 30.
.


