Agencias

Veracruz, Ver.- Personal de la Fiscalía General del Estado detuvo a otro ex elemento de la SSP, cuando Arturo Bermúdez fue titular de esa dependencia, acusado de haber desaparecido a un comerciante de tamales en el sur de Veracruz.

Se sabe este día de la captura del ex oficial José de Jesús C. R., quien estaba prófugo de la justicia desde hace varios años por  haber participado en un mega operativo en el cual desaparecieron a numerosas personas en el sur, y que fue el inicio de una dura represión contra la población civil en el marco de la lucha contra la delincuencia.

El ahora detenido, y otros diez oficiales que ya están presos, habrían detenido al comerciante de tamales Víctor Manuel Antonio Morales, al que se le buscaba supuestamente por participar en secuestros en Oteapan y Chinameca.

Su detención sin embargo fue sin ningún tipo de orden de aprehensión, y lejos de entregarlo a la justicia, fue llevado a un lugar en donde le torturaron y le habrían dado muerte, junto a otros ciudadanos de Oteapan y Chinameca.

Sobrevivientes de esa operación dieron cuenta de lo que pasó entre el 15 y el 16 de julio del 2014 en Oteapan y Chinameca, lo que sirvió para enderezar las órdenes de aprehensión contra los ex elementos de la SSP.

Por estos hechos están detenidos en el penal de Coatzacoalcos dos ex delegados de la SSP, Jesús Alberto Hernández Domínguez, uno de ellos. Estos oficiales presos en Coatzacoalcos, se sabe, están privilegiados por el encargado del Cereso, Amado Martín Domínguez Luna, quien los tendría a cargo de las casetas telefónicas que son de uso para la población interna.

Se espera que en próximas horas la Fiscalía General del estado emita un informe con los datos puntuales sobre la captura del policía número once detenido por este caso.

Los otros afectados que no aparecen son Felipe Martínez Martínez, y su esposa, Guillermina Pérez, quienes eran comerciantes de ropa, así como su empleado, Roberto Toto Bustamante, y el transportista Otoniel Morales Martínez.

A todos se los llevaron de sus hogares y de la vía pública en Oteapan, aunque las memorias de ese día también ubican al comando de la SSP en Chinameca y goteras de Coatzacoalcos.

 Otoniel, al igual que el comerciante de tamales, fueron sorprendidos en las proximidades con Chinameca.

En esos dos días, cuentan las personas que lo vivieron, el terror se manifestó en forma de elementos de la SSP que iban fuertemente armados y encapuchados. El pueblo estuvo copado, si se buscan esos registros en la prensa no hay nada en referencia al mega operativo que asoló a ese pueblo de 12 mil habitantes; su mayoría indígenas.

Las familias de los que fueron llevados esos días, comentaron que buscaron a sus seres queridos en instalaciones de la SSP, en la Marina y Mando Único sin éxito.

La familia del comerciante de tamales de Oteapan está segura de que éste no realizaba actividades ilegales. Lo recuerdan como un joven humilde, sin mayores ingresos que los obtenidos por medio de su trabajo y que lo poco que le quedaba era para su diversión los fines de semana. Sin embargo, antes de eso siempre era su trabajo y la familia.