Locuras locales…
Por Marco Vinicio Dávila Juárez

Siendo una posición justa la defensa de Paso Coyol, como un área verde de la ciudad, desconfío de sus actuales “defensores», connotados políticos y empresarios hoy metidos a ecologistas. Más me atrevo a pensar que sus motivaciones para estar activos en contra del proyecto del actual ayuntamiento de Córdoba para seguir haciendo un negocio redondo con este parque es un choque de intereses económicos por la administración del mismo y por la construcción del nuevo mega auditorio (estacionamiento incluido) que se planea levantar ahí. Pero como siempre escondiendo sus intereses particulares bajo el manto del interés general de la población.
Paso Coyol, era un espacio de esparcimiento y punto de solaz convivencia de estudiantes, deportistas, familias enteras y la juventud cordobesa hasta principios de los años 90’s, conocido popularmente como «el potrero».
Fue privatizado por la primera administración municipal panista que hubo en aquellos años y con esa acción la mayoría de los cordobeses perdimos ese espacio. Hoy se sabe, las contradicciones actuales por la administración del parque lo han sacado a flote, que su patronato integrado por miembros de aquella primera comuna panista que lo privatizó, no ha entregado cuentas a los cordobeses durante varias gestiones municipales, sean del PAN o del PRI pero nunca antes levantaron la voz estos ecologistas improvisados.
Y mientras ese espacio siga privatizado, será ajeno al pueblo trabajador de Córdoba, de ahí que la oposición al ecocidio que pretende el actual ayuntamiento no tenga ningún respaldo verdaderamente popular y sea tan sólo un pleito entre políticos y empresarios de uno y otro bando sin que alguno de ellos tenga la razón.
Plantéese a la par de la defensa del área verde la apertura del espacio a los sectores populares, es decir, que se deje de cobrar por el uso de las instalaciones, incluido el auditorio, el que sólo es prestado (alquilado) de manera selectiva según posiciones ideológicas, y los cordobeses de a pie harán suya la defensa de ese «pulmón» verde.
Pero no, no veo entre los “opositores” al proyecto municipal y sus beneficiarios, ninguna voluntad en este sentido, las consignas enarboladas en la marcha del domingo se redujeron al tema de la construcción del auditorio y no al parque ecológico en su conjunto y menos al beneficio social que puede y debe representar este espacio para todos los cordobeses. Es pues, por ahora, un conflicto entre empresarios y sus representantes políticos.

@MarcusVinicius