Por Ignacio Carvajal

Coatzacoalcos, Ver.-Amigos, familiares y vecinos del joven Miguel Ángel Luna Lara lo llevaron a sepultar al panteón de Acayucan, irónicamente, el mismo sitio en donde se le encontró sin vida las primeras horas del sábado, asesinado salvajemente.

Sus deudos recorrieron la ciudad al grito de “justicia, ni uno más” hasta el camposanto, donde lo entregaron a la tierra en medio de oraciones y cantos de esperanza.

La muerte del joven Mike Kardashian, como era conocido en redes sociales, causó un gran dolor Acayucan, y otros municipios cercanos, donde era ampliamente conocido.

Le dieron muerte, estrellando su cabeza contra una gran piedra y una lápida, supuestamente la noche del viernes o las primeras horas del sábado.

Los estudios forenses confirmaron que no había huellas de violación, aunque su cadáver fue expuesto y ridiculizado en la vía pública, por lo que defensores de la comunidad LGTB están pidiendo una investigación con sesgo por posible crimen de odio.

Durante su entierro, la familia recordó lo bueno que era, y la gran sensibilidad artística que le acompañó hasta el último día de su vida.

La familia desmintió que fuera activista o promotor de Morena, simplemente era empleado de una papelería gracias al programa Jóvenes emprendedores.