Pasillos del Poder
César Augusto Vázquez Chagoya
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10 de SEPTIEMBRE de 2009
MATAN A OTRO ROMERO EN TEZONAPA
Era el año de 1988. Gobernaba la entidad Fernando Gutiérrez Barrios. En ese tiempo se había salido bien airado del casi levantamiento de la población en contra del sistema del PRI. La inconformidad la encabezaba Cuauthemoc Cárdenas, quien es postulado para la Presidencia de la República por un frente amplio opositor y el Partido Frente Cardenista.
Por el PRI fue candidato Carlos Salinas de Gortari. No era muy difícil prever quién ganaría. Cárdenas, el hijo del “Tata Lázaro” era un fenómeno electoral. No había pueblo en que se supiera que iba a pasar y aunque no estaban agendados en la campaña, lo esperaban por horas para saludarlo y expresarle su apoyo, por eso Cuauhtemoc casi llegaba tarde a sus compromisos agendados. Hubo casos como no visitar a Las Choapas, donde una multitud lo esperaba, porque de hacerlo llegaría de Coatzacoalcos en la madrugada.
La fuerza de Cárdenas estaba significada por su padre en primer lugar. En segundo término, la nobleza política de Heberto Castillo, quien postulado por el Partido Socialista de México (PSUM), cede su lugar a Cárdenas y se suma toda la izquierda mexicana para derrotar al tricolor. El michoacano tenía en su poder a la república, con claro ocultamiento de la verdad del sistema priísta. En tercer lugar, todo el apoyo de Joaquín Hernández Galicia, el poderoso líder petrolero.
No se ha admitido oficialmente, pero en ese año, Cuauhtemoc tenía el total apoyo de los policías y se puede decir de gran parte del Ejército. Llegó julio de 1988 y el PRI se cimbró. Se cayó el sistema del conteo de votos para dar finalmente el triunfo a Carlos Salinas de Gortari.
Ante las circunstancias, teniendo la decisión de hasta la posible revuelta popular, con el apoyo de policías y militares, Cuauhtemoc Cárdenas, en Xalapa, frente a la Plaza Lerdo, en vez de llamar a la rebeldía, prefirió la institucionalidad y la formación de un nuevo partido político que hoy es el PRD.
En el estado de Veracruz, el gobernador Fernando Gutiérrez Barrios manejó la inconformidad con gran maestría. Cuando se supo de que el michoacano había perdido, se tomaron las comisiones electorales de San Andrés Tuxtla, Acayucan, Jáltipan, Minatitlán y Coatzacoalcos. Lo más grave fue el bloqueo por mas de dos días la carretera federal Acayucan-San Andrés Tuxtla. Era un caos.
Don Fernando aceptó sacrificar a su gran colaboradora Susana Torres, candidata del PRI por los Tuxtlas, y a Juan Hillman Jiménez, el candidato de Coatzacoalcos. Los dos distritos fueron para el Frente Opositor. La represión en contra de los inconformes se vio reflejado en toda la república y grupos caciquiles en los Tuxtlas iniciaron una persecución contra los partidarios de Cárdenas, así como en otras regiones del estado.
Después de las elecciones federales, en octubre de ese año, se celebraban las elecciones municipales en todo el estado. La región de Tezonapa, manejado tradicionalmente por familias que no sólo controlaban la caña y el ganado, sino también los pistoleros, tenía como candidato del PSUM a Inocencio Romero Vázquez, quien era especialmente crítico con las familias dominantes.
El domingo 10 de septiembre de 1988, Don Inocencio descansaba en su casa cuando lo buscan dos desconocidos y al salir lo acribillan. Su muerte cimbró a la política estatal y surgió la protesta nacional, porque no era el único caso en la república. La presión obligó al gobernador a contener a los grupos de pistoleros de Tezonapa y buscar a los asesinos. En lo político, como caso excepcional, el PSUM postula al hijo de la víctima, Gaffet Romero Mendoza.
Romero, muy joven gana las elecciones municipales. A 11 años, este 9 de septiembre, Gaffet es asesinado cerca de la comunidad de Motzorongo. Ojalá que su muerte no quede en la impunidad como fue el caso de su padre.


