Pasillos del Poder
César Augusto Vázquez Chagoya
www.enlaceveracruz212.com.mx
www.veracruzanos.info
www.sotavento-diario.com.mx
cesar@vazquezchagoya.com
vazquezchagoya@prodigy.net.mx
25 de AGOSTO de 2009
MENTIRITAS, MENTIRAS, INFAMIAS Y ENCUESTAS
Dentro del PRI en Veracruz se está dando un fenómeno singular para la sucesión gubernamental. Cuando se buscaba candidato para sustituir a Fernando López Arias en 1962, figuraban como precandidatos Rafael Murillo Vidal, senador de la república; y Arturo Llorente González, ex alcalde de Veracruz, ex rector de la UV y legislador. Ganó el grupo de Fernando López Arias.
En 1994, para suceder a Don Rafael Murillo Vidal, se dio la lucha enconada entre Manuel Carbonell de la Hoz y Manuel Ramos Gurrión, quedando como tercero en discordia Arturo Llorente González, entonces subsecretario de Trabajo. No quedó ninguno de los tres, sino que fue Don Rafael Hernández Ochoa, ex secretario de Trabajo. Aquí ganó el veto de Jesús Reyes Heroles, presidente del PRI nacional, para Manuel Carbonell, y el presidente Luis Echeverría.
Para 1980, con una popularidad enorme del gobernador Rafael Hernández Ochoa, surgió la idea de que el candidato no viniera de la capital del país, sino que fuera un político local. Se manejaban los nombres de Fernando García Barna, presidente del Tribunal de Justicia; Manuel Aguilera Gómez, jefe del Distrito Federal; y Agustín Acosta Lagunes, subsecretario de Hacienda. Ganó el de Paso de Ovejas, acompañado de la frase del entonces presidente José López Portillo: “localismo
empobrecedor”.
En 1986 la sucesión gubernamental estuvo cantada desde un año antes al asumir la presidencia del PRI estatal Dante Delgado, quien era subsecretario de Gobierno de Don Agustín, y con línea directa hacia el director de Caminos y Puentes Federales de Ingresos, Fernando Gutiérrez Barrios, quien fue gobernador de Veracruz tan sólo dos años porque se incorporó al gabinete del presidente Carlos Salinas de Gortari como secretario de Gobernación el 1 de diciembre de 1988. En su lugar quedó Dante Delgado.
En 1992, en todo el estado daban como seguro que el candidato a la gubernatura sería el senador Miguel Alemán, quien un año antes había obtenido cerca de un millón y medio de sufragios, la votación más alta de la historia en el estado. También aspiraba el procurador general de la república, Ignacio Morales Lechuga; y el secretario de Desarrollo Urbano y Ecología, Patricio Chirinos Calero, quien finalmente fue el candidato por su estrecha cercanía con el presidente de la República Carlos Salinas de Gortari.
Para la sucesión gubernamental por el PRI para el año 1998, como nunca la carrera empezó desde 1992, al ser nombrado secretario de Gobierno Miguel Ángel Yunes Linares. Recuerde que desde 1991, Miguel Alemán Velasco ya era senador de la República; después en 1994, fueron electos senadores Gustavo Carvajal y Eduardo Andrade Sánchez. En 1997 llegó al Senado Dionisio Pérez Jácome con el perredista Heberto Castillo. La lucha fue intensa y el primero en salir de la contienda fue Miguel Ángel Yunes Linares, cuando pierde 107 alcaldías siendo presidente del PRI y llama “traidores” a muchos de sus amigos.
Aparte de los mencionados, casi a lo último se anota el entonces diputado federal por Boca del Río, Fidel Herrera Beltrán.
Lo siguiente es una narración de la periodista Sonia García García, en el libro “La Historia del Diario de Xalapa”: “al ser cuestionado acerca de las encuestas que poco le favorecían, Fidel recordó una frase célebre en Nicaragua, cuando Violeta Chamorro, con su periódico, le ganó la Presidencia a Daniel Ortega, quien iba en primer lugar en los sondeos: dijo así: en la vida hay mentiritas, mentiras, infamias y encuestas”. Esto fue publicado en el Diario de Xalapa el 8 de febrero de 1998.
En 1998, el candidato triunfador fue Miguel Alemán Velasco. En el año 2000, Fidel Herrera Beltrán fue senador de la República e inició una precampaña jamás vista con miras para ser gobernador en el 2004. Hubo 13 precandidatos que le disputaron el lugar, pero fue el elegido y ganó las elecciones por casi 26 mil votos.
Ahora en este 2009, la caballada en el PRI para llegar a ser gobernador en el 2010 está gorda. Javier Duarte de Ochoa, diputado federal electo por Córdoba; Héctor Yunes Landa, diputado local; Ranulfo Márquez Hernández, titular de la SEDESMA; David Velasco Chedraui, alcalde de Xalapa; Adolfo Mota Hernández, diputado federal; José Yunes Zorrilla, diputado federal electo por Coatepec; Amadeo Flores Espinosa, diputado federal electo por Huatusco, y los que se agreguen antes de abril del 2010.
Así que los que aspiren, no se desanimen y sigan el ejemplo de Violeta Chamorro, la gran nicaragüense.


