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La actividad deportiva está de vuelta, con juegos amistosos, de liga, de cuadrangulares o como usted quiera, ya se llevan a cabo partidos de beisbol, futbol, baloncesto, voleibol e inclusive se realizan entrenamientos de atletismo en las calles, en Paso Coyol y ahora la pista de atletismo de la Unidad Huilango.
Debemos aceptar que en pleno confinamiento, con la pandemia a todo lo que dam había juegos clandestinos, aunque para algunos esa palabra no se debe utilizar, pues resultaban una oportunidad; lo cierto es que si no están autorizados y se realizaban había clandestinaje.
Pero eso es lo de menos, ahora existe ya la autorización para realizar actividad deportiva, aunque con algunas restricciones, como es el hecho de que se deben realizar en estadios o espacios a puerta cerrada, sin aficionados y sin vendedores ambulantes.
No hay autoridad que nos esté vigilando todo el tiempo, no existe personal suficiente como para que haya un policía cuando menos en cada instalación deportiva, para hacernos cumplir con todos los protocolos de seguridad y salud.
Por lo tanto, debemos hacer conciencia de que es RESPONSABILIDAD de todos y cada uno de nosotros CUIDARNOS, pues el vicho no se ha ido, tampoco existe un rebrote, cuando nunca se decretó que ya terminó el brote; el número de infectados es alarmante y el de muertos es de miedo.
Lo que indica que el vicho ahí sigue presente, al asecho de quienes no nos cuidemos, de quienes no seamos responsables de nuestros actos y peor aún, de los que si seamos responsables, pues no estamos ajenos a sufrir un contagio en cualquier momento.
No es necesario recorrer todos los campos o señalar a alguien para asegurar que existen muchos irresponsables, ellos mismos se toman fotos después de los juegos e inclusive suben videos a las redes sociales cuando ya están en el tercer tiempo o en extra innings, departiendo con los amigos y compañeros, comentando las jugadas y las anécdotas.
Es entendible que nos querramos reunir con los amigos y platicar, tomarse un refresco o cerveza, pues ya son muchos meses, ocho quizá de inactividad, de no vernos, de no saludarnos, de no charlar, pero debemos entender la situación y hacerlo con RESPONSABILIDAD.
De lo contrario, habrá marcha atrás irremediablemente y tendremos que guardarnos en casa otra vez, tendremos que echar la cáscara otra vez a escondidas o clandestinamente, exponiéndonos nosotros y a nuestros familiares.
Nadie esta exento de contagiarse, de sufrir este padecimiento, pero si nos cuidamos, la posibilidad se reduce, así que POR FAVOR, cuídense mucho.
QUE PENA POR CHIVAS
Es una verdadera pena lo que sucede en el seno de uno de los equipos más importantes del futbol mexicano, para muchos, el orgullo de nuestro balompié por jugar con puros nacionales, me refiero a Chivas que ahora atraviesa la peor crisis de su historia y no precisamente es futbolística.
La indisciplina es grave y no creo que el remedio sea el indicado, pues está de por medio la carrera de cuatro jugadores jóvenes y desorientados como son Dieter Villalpando, Javier Eduardo López “La Chofis”, “Gallito” José Juan Vázquez y Alexis Peña; el primero en un grave problema legal, pues está denunciado por posible acoso sexual.
La directiva actuó tarde y mal, pues cuando surgió la primera indisciplina fue débil al “perdonar” a los involucrados y ahora les “corta la cabeza” a éstos, pero no erradica el problema.
Arriba mencionamos que es RESPONSABILIDAD de todos y cada uno de nosotros cuidarnos y en Chivas eso es letra muerta, es el equipo con muchos casos de Covid y correr jugadores, no resuelve, al contrario, pues las cartas de los jugadores son caras y no creo que el equipo esté dispuesto a perder ese dinero, así que deben buscar otra solución pues de entrada no creo que haya muchas oncenas interesados en ellos. Qué pena por Chivas… Y por hoy, se acabó.

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Por Noé Flores Cortés
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