Publicidad
Carnitas en Córdoba
Carnes finas en Paso del Macho
Taquería en Córdoba

 EFE / DIARIO DE YUCATÁN

MIAMI.- La policía de Broward, condado de Florida, detuvo a Sean Charles Greer, de 27 años, quien atropelló con su automóvil a seis niños, de los cuales dos murieron y cuatro resultaron heridos, y los abandonó en el lugar del accidente.

El accidente ocurrió el pasado lunes y la detención el martes en la noche, cuando se localizó el vehículo de la marca Honda que arrolló a los niños.

Según canales televisivos locales, Greer admitió que él manejaba el vehículo de modo que ahora las autoridades le imputan una docena de cargos.

Se le acusa de abandonar el lugar de un accidente con víctimas, manipular pruebas y manejar sin tener el documento requerido.

El conductor estaba en libertad condicional

El fatal accidente pasó en Winton Manors, 53 km al norte de Miami, cuando el automóvil conducido por Greer, que estaba en libertad condicional tras condena por robo, hizo una maniobra peligrosa al adelantarse a un autobús.

En ese momento perdió el control del vehículo, que se salió de la calzada y embistió contra el grupo de niños que estaba en una acera.

El conductor aceleró y se dio a la fuga, indicó en un comunicado la Oficina del Alguacil del condado de Broward.

¿Quiénes murieron en el accidente?

Las niñas Andrea Fleming, de 6 años, y Kylie Jones, de 5, murieron en el lugar del accidente.

A Draya Fleming, de 9 años; Laziyah Stokes, de 9, Johnathan Carter, de 10, y Audre Fleming, de 2 años, los trasladaron de urgencia al Broward Health Medical Center.

Tres de los menores ingresados se encuentran en condición estable y otro en estado crítico.

Esta es una tarde desgarradora para todos, para las familias y para los socorristas que acudieron al lugar de los hechos”, dijo Miranda Grossman, portavoz de la oficina del alguacil de Broward.

“Es una situación horrible para toda la comunidad”, lamentó.

“Hit-and-run” (golpea y huye), grave problema en EE.UU.

Lo que popularmente se conoce como “hit-and-run” (golpea y huye) es un problema grave en Estados Unidos, donde mueren casi 1,500 personas en accidentes de ese tipo.

Según la organización Fighting HARD (Hit and Run Driving), formada por familiares de víctimas, son peatones 6 de cada 10 personas heridas mortalmente en esos casos.