Italia.-
Esta semana se dio a conocer el caso de una escena digna de una novela negra salió a la luz en Borgo Virgilio, provincia de Mantua, al norte de Italia, donde elementos municipales y cuerpos policiales descubrieron que un hombre llevaba años suplantando la identidad de su madre muerta con el fin de continuar cobrando su pensión.
El presunto responsable, un enfermero de 57 años, se presentó el 11 de noviembre de 2025 en la sede del ayuntamiento para renovar el carnet de identidad de una mujer identificada como Graziella Dall’Oglio. Para intentar sostener la farsa, acudió maquillado, con peluca, uñas pintadas, collar de perlas y pendientes, asegurando que era la titular del documento.
Sin embargo, la falsa identidad no convenció a los funcionarios. Al notar inconsistencias en su comportamiento y apariencia, solicitaron apoyo policial. Tras corroborar que se trataba de un hombre, y específicamente del hijo de la mujer en cuestión, lo intervinieron de inmediato.
La situación escaló al llegar a su domicilio, donde agentes localizaron el cuerpo momificado de su madre, a quien habría mantenido oculta durante al menos tres años con la finalidad de seguir recibiendo el pago correspondiente a su pensión.
La fotografía de carnet tomada el día de su intento de renovación fue difundida por la prensa italiana, generando amplia atención mediática debido al nivel de engaño y al tiempo que logró mantener la situación sin ser detectado.
El sospechoso fue denunciado por ocultación de cadáver, sustitución de persona, estafa a la Seguridad Social y falsedad documental. Autoridades locales continúan investigando cómo logró cobrar los beneficios económicos por tanto tiempo y si hubo cómplices o fallas administrativas que permitieron la prolongación del fraude.



