CRÓNICAS, RELATOS Y LEYENDAS DE ATOYAC, VER.
10 de enero de 2026.
Día 10 de 365, la aventura continúa.
Serie: UN DÍA COMO HOY.
10 de enero de 1916
EN EL CONGRESO DEL ESTADO DE VERACRUZ SE AUTORIZA LA CREACIÓN DE UN NUEVO MUNICIPIO.
Corría el año 1916 y comenzaba aún bajo la sombra de la Revolución Mexicana; México buscaba recomponer sus instituciones después de la caída del régimen de Victoriano Huerta, y en Veracruz el escenario político también vivía una profunda transformación, el XXVI Congreso Legislativo del Estado había sido disuelto, y en su lugar operaba un Congreso Extraordinario de carácter Constitucionalista, cuya misión no solo era devolver el orden legal al estado, sino también preparar el camino hacia una nueva Constitución federal, que vería la luz el 5 de febrero de 1917, el Gral. Venustiano Carranza había designado al puerto de Veracruz como sede del Gobierno Federal durante los años 1914-1915 y con la idea firme de que México tuviera una Constitución moderna, hizo cambios significativos en beneficio del país.
En ese contexto, el 10 de enero de 1916, los diputados son convocados a la sede del Congreso del Estado de Veracruz para realizar una sesión extraordinaria.
Sobre la mesa se presentaron diversos oficios y asuntos pendientes, todos analizados conforme a lo establecido por la Constitución Política del Estado de Veracruz-Llave y la Ley Orgánica vigente. Entre resoluciones de conflictos y la emisión de decretos necesarios para la administración pública, surgiría un tema que marcaría la historia regional: la creación de un nuevo municipio.
He aquí la historia.
Desde mediados de 1915, por instrucciones del General Cándido Aguilar Vargas, gobernador constitucionalista del estado, se había conformado en el pueblo de Atoyac, entonces perteneciente al municipio de Paso del Macho, una comisión de notables. La encabezaba el teniente Juan José Araiza Ontiveros, constitucionalista y encargado de la plaza militar establecida en la localidad. A su lado participaban figuras reconocidas de la región como don José Conzatti, don Luis Aguirre Pagani, don Andrés González Arzola, entre otros vecinos distinguidos, todos con un mismo propósito: promover la creación del municipio de Atoyac.
Durante todo 1915, los habitantes de Atoyac y El Molino, principalmente, enviaron numerosos oficios firmados al Congreso del Estado y al propio gobernador. En ellos solicitaban que se considerara a la región para erigirse como municipio, argumentando razones geográficas, administrativas y sociales. Aquellos documentos, nacidos del sentir colectivo, encontraron eco al menos en su recepción y análisis dentro de la Cámara de Diputados.
Finalmente, en la sesión del 10 de enero de 1916, el Congreso local tomó los acuerdos correspondientes. Se determinó qué congregaciones, pueblos y rancherías integrarían el nuevo municipio, se fijaron límites territoriales y se atendieron otros asuntos de interés general.
Concluidos los trabajos legislativos, el punto de acuerdo fue turnado al Gobernador Constitucional, para que, en uso de las facultades que le otorgaba la ley, emitiera el Decreto Número 5, mediante el cual se crearía oficialmente el Municipio de Atoyac.
El decreto sería dado a conocer mediante Bando Solemne el 12 de enero de 1916, publicándose en distintos puntos de los municipios de Paso del Macho, Tepatlaxco y Amatlán de los Reyes, así como en las congregaciones que pasarían a formar parte del nuevo municipio.
Se cuenta que el gobernador Cándido Aguilar Vargas revisó el documento una, dos, tres veces. Sabía bien que la supresión de territorio provocaría inconformidades, especialmente en Tepatlaxco, pero convencido de la legalidad y justicia de la decisión, estampó finalmente su firma. Con ello, Atoyac dejaba de ser solo una aspiración para convertirse en una realidad jurídica.
Bastó una llamada para que, en los días siguientes, los responsables de aquellas gestiones emprendieran el camino hacia Veracruz, ansiosos por conocer de primera mano el resultado de su solicitud.
Hoy, en las vísperas de la celebración de los 110 años de la creación de nuestro municipio, la memoria colectiva recuerda aquellos trabajos previos, el esfuerzo de sus protagonistas y la voluntad de un pueblo que supo hacerse escuchar en uno de los momentos más complejos de la historia nacional.
Recopilador: Nazario Guadalupe Cebada Morales.



