Tras casi seis meses de movilizaciones y negociaciones, organizaciones cañeras independientes anunciaron avances importantes para enfrentar la crisis provocada por la caída del precio de la caña de azúcar. Germán Corro Galó, dirigente de Cañeros Produciendo por México, informó que el Gobierno Federal, por instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, autorizó apoyos económicos, créditos blandos y la ampliación de programas sociales para productores de todo el país.
El líder cañero explicó que, aunque no se logró el apoyo directo de 300 pesos por tonelada que originalmente se solicitaba, sí se consiguió incorporar a más de 100 mil productores al programa Producción para el Bienestar, de un padrón nacional de 184 mil cañeros, sin distinción de organización, incluyendo a integrantes de la CNC y la CNPR.
Detalló que los productores recibirán el apoyo anual de 7 mil pesos por hectárea, recurso que comenzará a dispersarse a partir de abril y que deberá quedar cubierto, a más tardar, el 15 de ese mes. Para ello, será indispensable que los cañeros se registren en el padrón nacional con datos biométricos, identificación oficial, documentos parcelarios y colindancias.
Otro de los logros anunciados es la apertura de créditos con una tasa preferencial de 8.25 por ciento anual para siembras nuevas, riego y drenaje, cuando actualmente los productores pagan intereses de entre 20 y 30 por ciento en la banca comercial. Estos financiamientos serán operados por Financiera para el Bienestar, con apoyo de FIRA, y estarán disponibles prioritariamente en estados como Veracruz, Morelos, Jalisco, Tamaulipas y Michoacán.
En materia de insumos, se acordó duplicar el apoyo de fertilizante: de 300 a 600 kilos por productor con más de dos hectáreas, como parte de los paquetes tecnológicos para fortalecer la productividad en los cañaverales y mitigar los efectos del alza en los costos de producción.
Corro Galó subrayó que para el sector cañero se destinarán alrededor de 14 mil millones de pesos dentro del presupuesto federal para el campo, que en conjunto contempla más de 37 mil millones para agricultura, ganadería y pesca, lo que representa, dijo, un respaldo histórico para una actividad que atraviesa por una de sus peores crisis.
Durante la entrevista también se insistió en la urgencia de actualizar la Ley de Desarrollo Sustentable de la Caña de Azúcar y dotarla de un reglamento, a fin de sancionar el contrabando de azúcar, regular los balances del mercado y garantizar la diversificación productiva, como la generación de etanol, energía y el aprovechamiento de subproductos.

El dirigente señaló que la falta de reglas claras ha permitido prácticas desleales, como la importación ilegal de azúcar y la comercialización irregular, lo que afecta directamente el precio que reciben los productores y pone en riesgo la viabilidad de la agroindustria.
Advirtió además que el campo cañero enfrenta un problema generacional, pues los jóvenes ya no ven rentable ni atractivo trabajar en los cañaverales, por lo que consideró indispensable modernizar el sector, hacerlo sustentable y garantizar ingresos dignos para las familias productoras.
Finalmente, Germán Corro Galó afirmó que estos avances representan un primer paso para recuperar la estabilidad económica de los cañeros y romper el ciclo de endeudamiento que los ha mantenido, dijo, “como en las tiendas de raya modernas”, confiando en que la combinación de apoyos, créditos accesibles y una reforma legal permita que el productor vuelva a tener certidumbre y bienestar.



