José Vargas.
Coatzacoalcos, Ver.– Sin sueldo, sin maquinaria y con recursos reunidos de manera voluntaria, José Manuel López Reyes, conocido popularmente como “Whillerman1”, se ha convertido en un ejemplo de esfuerzo ciudadano al dedicar años de su vida a reparar los baches que ponen en riesgo a automovilistas en la carretera de cuatro carriles hacia Nanchital.
Desde Mundo Nuevo, donde reside, José Manuel se traslada diariamente a los puntos más dañados para preparar mezcla y realizar trabajos de bacheo con cemento, arena y materiales que consigue gracias al apoyo de personas solidarias. Su labor no consiste en simples parches temporales, sino en reparaciones que buscan reducir el peligro en una vía constantemente transitada.
Lo que más ha llamado la atención de quienes lo observan es que José Manuel realiza esta tarea pese a contar con un solo brazo, condición que no ha sido impedimento para continuar con su compromiso. Con ingenio, incluso ha adaptado su motocicleta para poder movilizarse hasta los tramos más afectados.
Durante años concentró sus esfuerzos en la carretera hacia Nanchital, que permanecía en condiciones críticas hasta que recientemente recibió una rehabilitación superficial. Además, también llegó a limpiar maleza en zonas de entronque con la carretera federal, con el objetivo de mejorar la visibilidad y evitar accidentes.
Actualmente, Whillerman1 ha enfocado su trabajo en el tramo que va del puente paso a desnivel al puente Coatzacoalcos Uno, donde persisten enormes huecos que representan un riesgo permanente. En ocasiones, incluso auxilia a los conductores ordenando el tránsito con un silbato para prevenir percances mientras realiza las reparaciones.
Ciudadanos de la región han expresado que esperan que esta historia llegue hasta la gobernadora del estado, para que se reconozca el esfuerzo de este hombre y se le pueda brindar algún tipo de apoyo, ya que su labor ha suplido durante años la falta de atención oportuna en esta importante vialidad.
Sin reflectores ni recursos oficiales, José Manuel López Reyes continúa demostrando que la voluntad individual puede marcar diferencia, aunque muchos coinciden en que un trabajo así no debería recaer únicamente en un ciudadano.







