Por José Vargas
Cosoleacaque, Ver. – Los cuerpos recuperados en fosas clandestinas localizadas en el municipio de Jáltipan de Morelos, al sur de Veracruz, fueron trasladados inicialmente al Servicio Médico Forense (SEMEFO) de Cosoleacaque para las diligencias correspondientes, sin embargo, debido al avanzado estado de descomposición en el que se encontraban, fueron enviados posteriormente a la ciudad de Xalapa para realizar estudios especializados de identificación genética.
De acuerdo con información recabada, los restos humanos fueron hallados en un predio rural ubicado en la zona conocida como El Cocuital, donde desde días recientes se mantiene un fuerte operativo de seguridad con presencia de corporaciones municipales, estatales y federales, mientras peritos continúan con las excavaciones y el procesamiento del sitio.
Las autoridades determinaron que, ante la imposibilidad de una identificación inmediata por métodos tradicionales, los cuerpos debían ser trasladados a la capital del estado para la aplicación de pruebas de ADN, cuyos resultados podrían tardar entre dos y tres meses, dependiendo del análisis y la comparación con bases de datos de familiares de personas desaparecidas.
Hasta el momento, la Fiscalía General del Estado no ha confirmado de manera oficial el número total de cuerpos localizados. No obstante, versiones extraoficiales señalan que podrían ser entre tres y cinco, cifra que podría aumentar conforme avancen las excavaciones previstas para continuar entre miércoles y jueves.
El área permanece bajo resguardo permanente para evitar alteraciones en la escena y permitir que las investigaciones se desarrollen conforme a los protocolos forenses. Se espera que en los próximos días la FGE emita un comunicado oficial con mayores detalles técnicos sobre el hallazgo.
De manera extraoficial, se ha señalado que este hallazgo podría estar relacionado con recientes desapariciones registradas en municipios cercanos como Cosoleacaque, aunque hasta ahora no existe confirmación oficial sobre la identidad de las víctimas.
Mientras continúan las diligencias, Jáltipan se mantiene bajo vigilancia extrema, en medio de la preocupación social que generan estos hechos y la exigencia de justicia y esclarecimiento por parte de la población.






