Córdoba, Ver.— Un trabajador del ingenio Central Progreso denunció públicamente haber sido separado de sus labores de manera verbal, presuntamente por publicaciones realizadas en redes sociales, además de que —aseguró— fue dado de baja de forma inmediata en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), situación que también dejó sin cobertura médica a su familia.
El afectado, Alfredo Rangel Sosa, señaló que el pasado sábado fue detenido en la entrada del ingenio y llevado al área de Recursos Humanos, donde —sin notificación previa ni documento por escrito— se le informó que ya no podía continuar laborando, argumentando como motivo el contenido que difundía en plataformas digitales.
De acuerdo con su testimonio, Rangel Sosa cuenta con 17 años como trabajador eventual y seis años escalafonado, actualmente adscrito al área de almacén. Afirmó que considera el hecho como una represalia, debido a que recientemente expuso en redes sociales presuntas irregularidades en la forma en que se paga a trabajadores, principalmente a integrantes de la Sección 46.
El trabajador explicó que su inconformidad se relaciona con el cálculo de pagos y prestaciones, particularmente en temas como la prima de antigüedad, al sostener que la Ley Federal del Trabajo reconoce años trabajados, y no ciclos, como —dijo— presuntamente maneja la empresa bajo esquemas de zafra y reparación.
Rangel Sosa aseguró que la rescisión fue verbal y que, pese a no existir una resolución formal, ya fue dado de baja tanto en el sistema del ingenio como en el IMSS desde el sábado 7 de febrero, sin que él tuviera conocimiento inmediato de la medida.
“Lo grave es que hoy estoy en la calle y si me accidento o le pasa algo a mis hijos, ya no tenemos servicio. Ni siquiera me dieron conservación de derechos”, expresó, al señalar que al consultar su estatus en el portal del IMSS confirmó que aparecía sin alta, lo cual —dijo— representa un riesgo para su salud y la de su familia.
Asimismo, afirmó que esta práctica no sería un caso aislado, ya que sostuvo que existen trabajadores que han continuado laborando pese a estar dados de baja, situación que calificó como grave por implicar falta de seguridad social durante jornadas de trabajo.
Sobre la postura sindical, indicó que en el momento del despido estuvieron presentes integrantes de la Sección 46, como el secretario general Pedro Palafox, sin embargo, señaló que posteriormente no hubo acompañamiento directo durante su intento por reincorporarse.
El trabajador evitó señalar de manera definitiva una traición sindical, aunque mencionó que buscará acercamiento con representantes nacionales, pues como sindicalizado aseguró que tiene respaldo de instancias superiores y pretende seguir los procedimientos correspondientes.
Rangel Sosa adelantó que, de no existir una respuesta favorable, iniciará acciones legales por despido injustificado y también consideraría interponer una queja contra el IMSS, por aceptar la baja sin garantizar el derecho a la seguridad social, tanto para él como para su núcleo familiar.
Finalmente, aprovechó para enviar un mensaje a trabajadores del sector azucarero, a quienes exhortó a considerar el Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida contemplado en el T-MEC, para denunciar presuntas violaciones laborales, señalando que la intervención internacional puede activarse cuando se vulneran derechos en centros de trabajo.


