Armando Azamar |
San Andrés Tuxtla, Ver.
En política, lo que no se ve, no existe, a menos que olvides editar todas tus redes sociales.
La diputada federal por Morena, Paola Tenorio Adame, se encuentra en el ojo del huracán tras ser exhibida luciendo un bolso de la exclusiva firma francesa Saint Laurent durante un evento en la embajada de Kuwait. El accesorio, cuyo costo oscila los 80 mil pesos, ha desatado una ola de críticas, no solo por el insultante contraste con la marginación de su distrito en Los Tuxtlas, sino por un burdo intento de censura digital que salió mal.
En un intento por evitar el escrutinio de sus seguidores en Facebook, la legisladora o su equipo de comunicación habrían recurrido a la edición fotográfica. En las imágenes publicadas en dicha red, el distintivo logo de la marca desapareció “misteriosamente”, buscando hacer pasar el accesorio por una prenda discreta y acorde a la “pobreza franciscana” que tanto pregona su partido.
Sin embargo, el descuido llegó en Instagram. En la plataforma visual por excelencia, la foto fue subida sin filtros ni retoques, dejando al descubierto las siglas doradas que confirman el origen de la pieza de lujo.
El distrito de Los Tuxtlas es una de las regiones con mayor rezago en pobreza en el estado. Mientras la diputada, quien ocupa la curul desde 2018, presume un accesorio que equivale a casi un año de salario mínimo de cualquier trabajador de su distrito, las comunidades que representa siguen lidiando con caminos rurales destrozados y falta de acceso a salud básica.
Este doble discurso no es menor. Borrar el logo en una red social y dejarlo en otra revela una estrategia de simulación en Facebook donde reside el grueso de su base electoral y sectores populares, se intenta proyectar una imagen de sencillez.
En Instagram, donde el círculo social es más selecto, se permite el desplante de estatus.
Para los habitantes de su distrito, el mensaje es claro, la austeridad es una política de estado para el pueblo, pero el lujo de diseñador es el privilegio de quienes, desde 2018, no han soltado el poder federal.
Hasta el momento, la oficina de la legisladora no ha emitido declaración alguna sobre el “error” de edición o el origen del costoso accesorio.








