* “Son seres hipócritas, falsos y verdaderamente rapaces.”
* “EU no es una Nación, es un negocio.”
Jorge Salazar García.
En un intento por vislumbrar la magnitud intervencionista de los Estados Unidos (EU) en el continente americano, a continuación se enlistan 5 enunciados extraídos de la contraportada del libro “Las Invasiones Norteamericanas en México” de Gastón García Cantú. En esa obra, publicada en 1971, se mencionan 285 intervenciones tan sólo en México. Lo que hace ahora en Venezuela las confirma como verdaderas.
1) El pueblo mexicano ha sido la mayor víctima de los Estados Unidos.
2) Más de la mitad de nuestro territorio forman hoy siete estados de la Unión Americana.
3) Su capitalismo tiene origen en tal despojo.
4) El poder norteamericano surgió a la historia universal por el secuestro de naciones libres.
5) EU sigue invadiendo y humillando al Continente con el pretexto de una libertad abstracta.
El secuestro-derrocamiento de Nicolás Maduro deja en claro que a EU lo mueven las grandes corporaciones, no su pueblo. Violando toda norma internacional impone, derroca (secuestra) y asesina presidentes en aquellas naciones que resisten a sus dictados. Lo viene haciendo sistemáticamente desde 1823, cuando promulgó la Doctrina Monroe concediéndose el “derecho” de adueñarse de toda América. Al bombardear Venezuela advierte a México que no permitirá ninguna política soberana sobre lo que nos queda de petróleo y libertad económica. No le será difícil ya que, igual que en el pasado, cuenta con aliados en las élites empresariales y políticas mexicanas dispuestas a servirle a cambio de una migaja de poder. Por lo pronto están forzando a Sheinbaum entregarles el corredor industrial del Istmo de Tehuantepec y quitarles el mercado mexicano a Rusia y China.
Expansionismo Yanqui
Desde la fundación de las 13 colonias, la expansión anglosajona sigue las directrices marcadas por las corporaciones inmobiliarias, mineras, ferroviarias y petroleras. Ahí se origina el gran robo de territorio a México; facilitado por la división interna entre criollos y mestizos y la total exclusión de los pueblos indígenas. De los 4.9 millones de km2 que México tenía en 1823, los yanquis nos dejaron 1.96 millones de km2 en 1857. Para realizar este descomunal atraco, EU nos declaró la guerra (mayo, 1846) bajo el pretexto de que México había derramado sangre estadounidense en suelo yanqui. El incidente, ¡claro!, fue orquestado por ellos dentro del territorio mexicano. Después de dos años de guerra, México firmó el Tratado de Guadalupe Hidalgo, terminando así esa infame invasión (vendrían otras) ocasionada por quienes Don Bernardo Gálvez, (gobernador de la Floridas, 1781) consideraba “seres hipócritas, falsos y verdaderamente rapaces, () sus ideas de democracia y de comercio libre () no tienen más objeto que desconocer los derechos de los demás, engañar al mundo () y obtener provecho propio”
Tratados de Guadalupe Hidalgo
Con el tratado, (1848), EU se hizo de los actuales estados de California, Nevada, Utah, Nuevo México, la mayor parte de Arizona y Colorado, partes de Oklahoma, Kansas y Wyoming. A cambio, México recibió 15 Mdd en “compensación”, la condonación de una deuda de 3 Mdd exigida por acreedores privados yanquis y el compromiso estadunidense de respetar la ciudadanía y propiedades de 100 mil mexicanos radicados en los territorios arrebatados. Esto último, por supuesto, no fue cumplido por EU.
Tratado Clyton-Bulwer
Necesitado de dinero para la guerra (México-EU), Santa Ana vendió a un banco británico (1847) los derechos de construcción del ferrocarril transístmico que conectaría los océanos Atlántico y Pacífico. Dicha transacción implicó concesionar tierras de 480 km de ancho a lo largo del derecho de vía “para la colonización y el desarrollo futuros.” Alarmado, EU activó su doctrina Monroe e impuso a Inglaterra (1850) la firma del Tratado Clayton-Bulwer para garantizar la neutralidad en cualquier canal. Pronto violaron ese acuerdo, pues lograron (1853) que Santa Anna les vendiera en 600 000 $ la franquicia para construir un canal en el istmo (A.G Sloo & Associates). Aquí tiene su origen el actual corredor industrial del Istmo de Tehuantepec, donde EU es el principal beneficiario. También, en este año, “Su Alteza Serenísima” también les remató La Mesilla ¡en 10 Mdd!, un territorio mayor que el del estado de Veracruz (76 mil km2). Dado que la alternativa era que EU obtuviera, por 50 Mdd, el norte de México hasta el paralelo 25, podría decirse que nos fue bien. Entregar La Mesilla, detonó la caída de Santa Anna y el triunfo del ejército yanqui, pues el pueblo mexicano, enfurecido, dejó de servir de carne de cañón. Los liberales lo derrocaron (1854) mediante el plan de Ayutla. En su porfía, EU (James Buchanan) ofreció 15 Mdd al presidente Ignacio Comonfort (1857), por la península de Baja California, parte del territorio de Sonora y Chihuahua, hasta el paralelo 30°. Lo cual fue rechazado.
Tratado McLane-Ocampo
Benito Juárez asume el poder en 1858 y los conservadores (Plan de Tacubaya) inician la guerra vs las leyes de Reforma. El presidente Buchanan (Igual que hoy lo hace Trump) pidió al congreso autorizara la intervención militar para detener la “violencia y anarquía” en México.
Mientras tanto, su embajador convencía a Juárez de negociar la perpetuidad del derecho de tránsito a través del Istmo de Tehuantepec. Fiel a su política chantajista, EU ordenó, el 7 de marzo, a Robert McLane advertir a Juárez que de no aceptar las exigencias de la Casa Blanca negociaría con Miguel Miramón, nombrado presidente por los conservadores. El Benemérito, urgido de dinero y reconocimiento, aceptó firmar el Tratado McLane-Ocampo en diciembre de 1859. A cambio, recibió 4 millones de pesos, mantenía la soberanía sobre las concesiones de tránsito y podía modificar el tratado. Afortunadamente, al no ser aprobado por el congreso estadounidense, nunca entró en vigor. Actualmente, en el corredor transoceánico se consolida la integración económica con Estados Unidos concediéndole privilegios que, en algún momento, serán pretexto para intervenirlo militarmente y acabar con la resistencia zapatista.
El héroe de 40 derrotas
En el libro “La lucha contra los gringos:1847” (Jorge Belarmino Fernández, 2016) se relatan algunas batallas comandadas por Santana. Develan un militar evasivo, irresponsable, improvisado con sus soldados, pero obsequioso con el enemigo. Cuando estaba a punto ganarlas, las abandonaba o daba órdenes de retirada; acudía tarde a las llamadas de auxilio o sin los suministros requeridos por los mexicanos que morían indefensos y hambrientos frente al enemigo bien equipado. Su proceder le acreditó apodos como el de “Cucaracha”, “El Quince Uñas” y el “Héroe de 40 derrotas”. Sin embargo, siempre salió bien librado. Eso pasó cuando al intentar huir de la prisión en San Jacinto es recapturado vestido de mujer. Los yanquis le ofrecen un acuerdo: lo liberan, cubren su humillación y le apoyan para que sea presidente (10 años). Santana, de hecho, fue su agente en México: facilitó la invasión, cedió territorios, evadió la confrontación con el invasor; incluso, lo salvó cuando los mexicanos estaban a punto de derrotarlo.
En la batalla de Churubusco, por ejemplo: después de una heroica resistencia mexicana acompañada por el Batallón de San Patricio (desertores del ejército yanqui), las municiones se agotaron y se las pidieron urgentemente a Santana. Este se las envió tarde ¡y de calibre distinto al usado! Fue allí que el general Anaya le espetó al gringo E. Twiggs su famosa frase: “Si hubiera parque, no estaría usted aquí” (La Guerra Injusta, A. Reséndez).
En la defensa del Molino de Rey (8 septiembre), los movimientos de Santa Anna fueron sumamente desconcertantes: retira efectivos, se repliega, regresa cuando la batalla está decidida. Aún así, cínico presume: “Nuestras armas han triunfado en Molino del Rey. Yo personalmente dirigí las acciones”. Después de la caída de Chapultepec, Santa Anna ordena retirar las tropas y abandona la ciudad. La resistencia queda en manos de un pueblo valiente pero desarmado. Indignados por esa cobarde acción favorable a los yanquis. Mexicanos, como el líder popular Próspero Pérez, caen bajo las balas yanquis defendiendo México. Suceden actos desesperados como aquel cuando la plebe mata a varios soldados gringos, los desnudan y ponen sus calzones en palos, sirviendo de banderas. O aquel momento del izamiento (14 de septiembre) de la bandera gringa en el Zócalo cuando el soldado encargado de hacerlo es derribado por un certero balazo anónimo, que despierta la venganza anglosajona contra la plebe. Santa Anna, muy querido en su primer periodo presidencial (de 5), termina siendo repudiado por corrupto, despilfarrador, déspota y haber vendido el territorio de la Mesilla en 1857.
Los Mr. Amigos
Algunos presidentes mexicanos, por su actitud servil a EU, les han otorgado el título de “Mr. Amigo”. Le fue otorgado a Miguel Alemán, López Mateos y Vicente Fox. Curiosamente, al peor entreguista, Carlos Salinas, no se lo dieron; a pesar de que aceptó privatizar lo público y promulgar la ley de inversiones extranjeras, a cambio de que EU lo reconociera después del fraude de 1988. Al respecto, en una conferencia dictada en el departamento de Estado, por su asesor Córdoba Montoya (agente de la CIA), un empresario yanqui declaró entusiasta a una periodista mexicana: “Salinas es lo mejor que nos ha sucedido desde que López de Santa Anna nos entregó más de la mitad del territorio.” Años después, un legislador Californiano dijo lo mismo de Vicente Fox.
La era actual
Recapitulando: el imperio gringo es, sin duda, el mayor virus del planeta. Si se le antoja, arrasa ciudades con todo y seres vivientes que le resistan, sólo para servir a los superricos. Brad Pitt, actor en la película “Mátalos Suavemente” lo definió magistralmente: “EU no es una Nación, es un negocio”. Funciona como empresa, por esa razón “…no tiene amistades permanentes, sino intereses permanentes” (John Quincy Adams, 1825-1829). Por hoy, casi toda la superestructura (ideológica, legal e institucional) de México sirve al neoliberalismo estadunidense. Para evitar que eso cambie nos siembran a un ex oficial de la CIA, (Ronald D. Johnson) como embajador y tienen a más de 600 militares yanquis capacitando tropas mexicanas en operaciones propias de la guerra convencional e irregular. Su objetivo inmediato fue revelado por Ken Salazar en 2022: el interés primordial de EU es la ruta transístmica, porque ha sido estratégica desde “los días de Juárez y Lincoln”. Al año siguiente, los republicanos promovieron lo que hoy es un hecho: la autorización del uso de fuerza militar contra los cárteles mexicanos y organizaciones criminales. Por supuesto, son viles patrañas: van por el Istmo de Tehuantepec y por el petróleo para fortalecer su moneda en declive.



