José Vargas.
Acayucan, Ver.— A un año del feminicidio de Raquel, joven originaria de Acayucan, familiares, amistades y ciudadanos volvieron a alzar la voz este viernes 2 de enero frente a la Ciudad Judicial, donde se desarrolló una audiencia clave dentro del proceso penal que se sigue contra Alejandro “N”, señalado como responsable del crimen.
La protesta pacífica coincidió con la conclusión de la etapa intermedia del juicio, en la que se desahogaron y admitieron las pruebas presentadas por la parte acusadora, lo que representa un avance significativo rumbo al juicio oral.
Portando pancartas, fotografías y mensajes de exigencia de justicia, los manifestantes se concentraron en el exterior del recinto judicial para demandar que el caso no sea minimizado ni dilatado, y que se emita una sentencia acorde con la gravedad del delito.
Familiares de la víctima insistieron en que las evidencias integradas en la carpeta de investigación acreditan plenamente la responsabilidad de Alejandro “N”, quien fue pareja sentimental de Raquel y permanece recluido desde su detención.



Elizabeth Cordero, tía de la joven, señaló que la admisión total de las pruebas por parte del juez fortalece el caso y deja sin margen de duda la acusación por feminicidio, un delito que causó profunda conmoción social debido a la brutalidad con la que fue cometido, al haber sido privada de la vida y posteriormente calcinada.
Durante la movilización, la familia reiteró su exigencia de una condena ejemplar, solicitando que se aplique la pena máxima de 70 años de prisión, como un mensaje claro contra la violencia feminicida y la impunidad.
El caso de Raquel se ha convertido en un símbolo de la lucha por justicia para las víctimas de feminicidio en la región, y sus familiares advirtieron que continuarán movilizándose hasta obtener una sentencia firme.



