REFLEXIÓN MATUTINA.
Tetraheroica Veracruz, el 26 de julio del 2009.
En los anexos de la carta enviada por Don Enrique C. Llorente, Agente Confidencial del Gobierno de la Convención en Washington (U. S. A.) el 10 de febrero de 1915 y en la que menciona que el submarino es “propiedad de uno de los mejores astilleros del país” se consigna, una fotografía y las características náuticas y armamento de:
EL SUBMARINO DE PANCHO VILLA .
POR: Edwin Corona y Cepeda.
(Última)
Sin dar a conocer el nombre del armador, ni el sitio donde se encuentra ubicado el astillero, Don Enrique envía a Pancho Villa las siguientes:
CARACTERISTICAS:
Eslora (Largo): 92 pies y 8 pulgadas (28 m.)
Tripulación operativa: 1 Oficial y 7 marineros.
Desplazamiento: 226 toneladas
Depósito de combustible: 3 tanques distribuidos en el fondo con capacidad para 2,342 galones (7,800 l.).
Velocidad máxima en superficie: 8 nudos (14.8 km.)
Velocidad de crucero en superficie: 5 nudos (9 kms.)
Velocidad máxima bajo el agua: 6 nudos (11 kms.)
Armamento: Tres tubos lanzatorpedos, dos a babor y uno a estribor. Los tubos lanzatorpedos están cargados y existe un almacén para dos torpedos más. El submarino se entrega con este armamento.
Desconozco la opinión de Villa al respecto y si fue o no enterado del contenido de esta misiva, ya que en el archivo mencionado no se encuentra ninguna anotación al respecto, pero ello me permite establecer los siguientes puntos hipotéticos:
La carta de Llorente fue dirigida al Cuartel General en Ciudad Juárez. En ese entonces Pancho Villa se encontraba en Guadalajara preparando el ya inevitable encuentro con Carranza y Obregón en Celaya y desconocemos si la Secretaría, a cargo del Coronel Miguel Trillo “Trillitos” se la envío al “Centauro del Norte” y este se enteró de su contenido.
En el caso de haberla recibido, debemos tomar en cuenta el origen y pensamiento de Francisco Villa, quién, hasta donde tengo idea, jamás conoció el mar y era un tanto arisco al agua, ya que las condiciones bajo las que se desarrollo su vida en el desierto y serranía norteña, no permitían el baño diario. De allí, tal vez, la aversión a Carranza, Obregón y sus “perfumados”.
Su nulo conocimiento del avance náutico de la época, ya que el mayor poderío de la famosa División del Norte, se centraba en su parque ferrocarrilero, sus cañones y las cargas suicidas de caballería.
Aunque la idea no era del todo descabellada, había dos inconvenientes más, el primero, como lo anotó el propio Llorente, era el de los escasos recursos económicos para comprarlo y en segundo lugar y tal vez un punto de decisión básico, era ¿como reponer los torpedos después de disparados?
Tal vez por ello, el submarino de Pancho Villa no pasó de ser de una anécdota más de la vida de tan singular personaje.
La doctrina filosófica conocida como escolástica surgió en el Siglo XI y predominó en toda Europa hasta la época conocida como el Renacimiento en la que nace la filosofía política con Maquiavelo, el reformismo con Erasmo de Rótterdam, y el cisma eclesiástico con Lutero.
Esta revolución del pensamiento, tarda mucho tiempo en llegar a la Nueva España y es hasta el Siglo XVII cuando se dan los primeros atisbos de la aplicación del método científico como primer intento de liberación de las formulas dogmáticas de la doctrina escolástica.
CARLOS DE SIGÜENZA Y GÓNGORA.
POR: Edwin Corona y Cepeda..
Dedicdo a: D. Rogelio Amaral.
Sin lugar a dudas, podemos afirmar que el primer filósofo mexicano destacado en la época del México hispano (El Virreinato), lo fue Don Carlos de Sigüenza y Góngora, nació en 1645 en la Ciudad de México.
Su padre, hombre sin lugar a dudas de amplia cultura pues había sido preceptor del hijo de Felipe IV, el Príncipe Baltazar Carlos, le envío a estudiar a la Compañía de Jesús, de la que, a punto de recibir el sacerdocio, renunció. Sin embargo, se denominó como clérigo secular (profano) y realizó brillantes estudios en la ciencia matemática, en la que destacó notablemente. Ello le valió, quizás su regreso a esta antes de fallecer y a la que donó su valiosa biblioteca, así como una especial colección de manuscritos, códices y planos. Como clérigo secular fue Capellán del Hospital del Amor de Dios y Limosnero del Arzobispado de México.
Sostuvo, con motivo de la aparición de un cometa, enconada polémica contra los eclesiásticos impulsores de las supersticiones medievales y pugnó por la aplicación de una postura cientificista y veraz, apoyándose en las doctrinas de Renato Descartes (Discurso del Método y Geometría Analítica) y su metodología de pensamiento.
Nombrado Geógrafo de Su Majestad en la Nueva España, formó parte de la expedición que realizó un levantamiento de las costas del Golfo de México, colaborando en el levantamiento del plano de ese litoral.
Con este conocimiento y tras el asalto de “Lorencillo” a Veracruz, elaboró un “Plan de Defensa del Litoral del Golfo de México”, que presentó al Virrey Tomás Antonio de la Cerda y Aragón, Conde de Paredes y Marques de la Laguna, como medida defensiva para detener los ataques de piratas y corsarios que asolaban el Golfo y el Caribe.
Durante el gobierno del trigésimo Virrey de la Nueva España, Gaspar de la Cerda, Conde de Galve, ocurrió un motín popular en el que, gracias a la oportuna intervención de Don Carlos se logro salvar del incendio el Archivo y varias pinturas del Ayuntamiento de la Ciudad.
Don Carlos de Sigúenza y Góngora , además de filósofo fue astrónomo, cosmógrafo, historiador y poeta y representa el mayor avance en la filosofía novohispana del Siglo XVII.
Destacan entre su vasta obra editorial las siguientes: Manifiesto Filosófico contra los Cometas Despojados del Ingenio que Tenían sobre los Tímidos, Libra astronómica; Las Gordas de Querétaro, Primavera Indiana, Triunfo Parténico, El Belorofonte Matemático contra la Quimera Astrológica de D. Martín de la Torre, Relación Histórica de la Armada de Barlovento, Triunfo de la Justicia, España contra la Perfidia Francesa, Los Infortunios de Alonso Ramírez que después de haber dado la vuelta al mundo, arribo como naufrago a las costas de Yucatán, El Mercurio Volante, El Oriental Planeta Evangélico y El Paraíso Occidental.
Por su talento Luis XIV le invitó, en vano, a formar parte de su corte.
Falleció en la Ciudad de México en el año de 1700.
¡ QUE TENGAN UN BUEN DÍA!
El correo es: edwin_coronaII@hotmail.com
El teléfono es 01 (229) 932 – 71- 30.
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