REFLEXIÓN MATUTINA.
Tetraheroica Veracruz, el 17 de junio del 2009.
Es innegable que en los pasados siglos muchos de los navegantes transmitieron alguna de las creaciones surgidas de su imaginación a los cartógrafos, quienes las plasmaron, sin siquiera salir de su gabinete de trabajo a los planos, cartas marinas y portulanos de la época. Esta práctica resultó común desde los Siglos XVI hasta mediados del XIX.
GÉNESIS ISLEÑO.
POR: Edwin Corona y Cepeda
Dedicado al Teniente de Navío
Miguel Ángel Espinoza Pacheco
Oficial de Operaciones del Buque
Hidrografico “Río Tuxpan”.
(Parte I)
Si Platón en sus diálogos de Critias y Timeo, nos habla 800 años después de su hundimiento, de la Isla Atlántida, su discípulo Aristóteles no se queda atrás al mencionar la Isla de las 7 Ciudades fundada por los cartagineses, leyenda que es retomada por los españoles durante la dominación mora, atribuyendo su establecimiento a 7 obispos y multitud de feligreses, quienes poblaron tan mítica isla. Mucho antes de Cristóbal Colón, ya los navegantes hablaban de haber encontrado las riquísimas islas de “Antilias” y algunos cartas marinas de origen templario las mencionan. De allí que al descubrirse el territorio insular del Caribe, se llegase a la denominación de Antillas y posteriormente a la clasificación de Antillas Mayores y Antillas Menores. Otras, como las Hespérides fueron consideradas, durante siglos, como el limite del mundo occidental, ya que más allá de ellas se extendía el Mar Tenebroso de los romanos.
Las islas han ofrecido, por siempre, una especial fascinación sobre los hombres y así encontraremos mención de la isla del río del fuego, la isla de río del llanto, la del río de oro, la isla de las hormigas gigantes, la isla poblada de sanguinarios cuadrúpedos, la isla de muertos, la del desterrado, la famosa Liliput de los enanos y la de los gigantes, la isla de los pájaros que hablan o las encantadas. Así mismo, se cuentan innumerables historias de islas que desaparecieron y luego volvieron a aparecer, otras que iban a la deriva y no faltó aquella como la de San Barandán que permitió su asentamiento humano en el lomo de gigantesca ballena, la que al sentir que los monjes hacían fuego en su lomo, se sumergió. Milagrosamente salvado el Obispo irlandés se embarcó nuevamente en busca de la Isla Errante después de haber atravesado una zona de tinieblas a la que denomino como “El Pozo Negro”. o la leyenda polinesia que atribuye el génesis de las islas al caparazón de una monumental tortuga. Ya en 1436 un cartógrafo milanés atribuía la existencia cercana a Las Islas Canarias de la Isla de la Mano de Satanás y aún se llegó a afirmar y se daba por hecho, que tan diabólica isla no aparecía sino de noche o cuando estaban muy nublado y que, al contrario de las cercanas islas, cuando aparecía estaba siempre rodeada de nubes glaciares.
Al ocurrir el descubrimiento de América, la navegación ultramarina, a partir de la segunda mitad del Siglo XVI se hizo más extensa y por tanto, el número de naufragios fue más frecuente, lo que obligó a la creación de la Casa de Contratación en Sevilla y el establecimiento de una escuela náutica con el propósito de proveer navegantes aptos para la “Carrera de las Indias”, como se le llamó al viaje a América.
La ciencia náutica comenzó a existir como tal, tras el descubrimiento de América y de las primeras cartas marinas levantadas se suponía que habían alcanzado tan elevada perfección, que solo hasta el Siglo XIX se le hicieron algunas mejoras. Sin embargo, el cartógrafo en raras ocasiones se encontraba a bordo y por lo regular la elaboración de sus planos se realizaba en la comodidad de su gabinete y la descripción, tanto de la costa, como del territorio insular, se basaba en información de otras fuentes y de los navegantes de quienes tenía conocimiento.
Básicamente, el náutico dependía del cálculo aproximado de la posición del buque porque careció de instrumentos para determinar la Longitud, falta que casi a finales del Siglo XIX se subsanó. La brújula se usaba para mantener el rumbo, e instrumentos como el astrolabio y el cuadrante para estimar, por lo regular al mediodía, la Latitud en la que se ubicaba el barco. Solo hasta mediados del Siglo XIX se empezó a utilizar la regla paralela. Otros métodos se emplearon para conocer la velocidad de la nave y una gran cantidad de conjeturas sirvieron, en su empirismo, para conocer el desvío de la ruta por el impulso de las corrientes marinas o la variación magnética del compás. Generalmente eran tan inexactas las cartas marinas, que muchos navegantes preferían atenerse a sus conocimientos y experiencia que hacer uso de ellas.
Raramente, dos pilotos, dentro del mismo convoy o “Flota” estuvieron de acuerdo en cuanto a su posición y rumbo a tomar, lo que daba como resultado el naufragio de muchos barcos. Para ilustrar lo anterior pongo como ejemplo el sucedido cuando el Capitán General de la Flota de la Nueva España compuesta por 39 barcos y que zarpó el 20 de junio de 1582, para tratar de determinar la posición en que se hallaban, después de 5 semanas de navegación, llamó a todos los náuticos del convoy para que acudieran a una junta a la Capitana: la mayoría dijo que estaban a 10 días de arribo de la Isla de Guadalupe, otros a 15 y solo uno afirmó que podrían llegar en 24 horas. Su cálculo fue motivo de burla, pero esa misma noche se comprobó que había dicho la verdad pues los tres primeros barcos del convoy chocaron en los arrecifes del lado Oriente de la Isla., antes que el resto de la flota se diera cuenta del peligro y cambiara de rumbo.
La literatura no le ha sido ajena a este génesis isleño, siendo notables las novelas como “La Isla Misteriosa” de Julio Verne, “La Isla del Tesoro” de Robert L. Stevenson, “”El Millon”, mas conocido como “Los Viajes de Marco Polo” , “Robinson Crusoe” de Daniel Deföe, “La Isla de los Hombres Solos” de Irving Wallace, “Los Viajes de Gulliver” e infinidad de leyendas, cuentos cortos, reportajes, novelas policíacas y de misterio y poesía, sobre todo afro caribeña.
Así mismo, a las islas se les ha dado nombres románticos como la “Isla de la Pasíon”, lozanos como “La Isla de la Juventud”, de holocausto como la “Isla de Sacrificios”, de animales como “Lobos”, “Alacranes”, “Tortuga” o “Tiburón”, de beatos como “Santa Isabel”, “Santo Tomás” o “Santo Domingo” o diabólico como “Isla del Diablo”, convertida, al igual que las Islas Marías en colonia penitenciaria.
Una isla es, por tanto, una superficie de tierra a la que rodea la mar.
La teoría de su génesis, enunciada por el padre del evolucionismo Charles Darwin considera que su formación parte de una explosión volcánica, misma que proporciona el zócalo sobre el cual puede desarrollarse el coral en aguas superficiales, a condición de que estas sean cálidas y bien iluminadas. Esta formación, también puede sufrir un hundimiento, una implosión, mas el coral que le separa de la colonia de coral primaria, se va ensanchando para formar lo que se denomina como arrecife de barrera. La isla ha desaparecido, pero siempre quedará el vestigio de los atolones de coral, aunque ellos también se hayan implosionado.
Y de ello, en relación al caso de la controvertida Isla Bermeja, trataré en próxima entrega.
(Continuara)
Aunque en México y sobre todo a partir del arribo del partido conservador al poder, se habla cada día más del concepto de democracia, esta no existe, ya que el propio Código de Procedimientos Electorales priva a los ciudadanos que no sean propuestos por un Partido Político del derecho de solicitar el registro de candidatos a cargos de elección popular. (Art. 218, inciso 1)
Entonces – afirmamos – es que gran parte del estado crítico por el que atravesamos, es – sin distinción alguna – culpa de los partidos políticos, quienes no han sabido escoger, burlándose del electorado, a sus candidatos como gente honesta, capaz y conocedora del conflicto social que afecta al país. Por tanto, no es al candidato a quien se le debe reclamar su indolencia, sino a los partidos políticos que son los culpables de esta lamentable situación.
¿VOTO ANULADO?
POR: Silverio Pérez.
La existencia de los partidos políticos es una sana virtud dentro de un régimen republicano, pero para que este sea democrático, debe observar el derecho ciudadano de escoger candidato, registrarlo y que su nombre aparezca en las boletas para poder votar por él. Eso es democracia y no el monopolio partidista. La ley del electorado mexicano, al eliminar esa figura creo el monopolio partidista.
Diversos intelectuales y políticos han llamado la atención sobre este hecho y la posibilidad de protesta ciudadana de efectuar el voto nulo o de nulidad en las próximas elecciones del 5 de julio.
Pese a las constantes declaraciones sobre el abstencionismo sufragante, que a los partidos políticos no les preocupa más allá de dientes para afuera, surge ahora una proposición ciudadana que los ha puesto a temblar: el voto de nulidad. Y – aunque sea paradójico – a anular esta propuesta es que enfocan sus baterías, pues el VOTO NULO SI VALE.
Dígase lo que se diga, el voto nulo es aquel en el que el votante tacha a todos los partidos políticos y los desprecia con alguna mención como ¡rateros! ¡corruptos! ¡ignorantes! o cualquier otro adjetivo bien merecido.
Los votos nulos, por tanto deben ser contados y deben ser admitidos por los funcionarios electorales. Así lo marca la Ley. Solo que si el número de votos nulos es mayor a la diferencia de votos entre los candidatos que van en primero y segundo lugar, se ordenará un nuevo escrutinio (art. 279) .
O sea que un voto nulo SI VALE.
Y la Ley lo marca.
Al emitir un voto nulo estas opinando contra la manera en la que se ha elegido a nuestros gobernantes con la lamentable actuación que todos conocemos.
NO te dejes confundir por la publicidad.
Abstenerse es una grave torpeza.
Anula tu voto. Tacha a todos los partidos políticos.
Echemos fuera a los partidos políticos y sus ineptos, fraudulentos y corruptos candidatos.
Hagamos, este 5 de julio, una verdadera revolución pacifica.
Anulemos nuestros votos que SI CUENTAN.
Y si vamos a una segunda elección, esto no importa. Ya sucedió en Brasil y ahora es una verdadera potencia porque el pueblo, de forma pacífica, también protesto.
NO te abstengas de votar.
Tu voto, aunque sea nulo, SI VALE.
Por la vía legal y pacifica: SALVEMOS A MÉXICO.
¿VOTO ANULADO?… NI MAÍZ, PALOMA.
¡QUE TENGAN UN BUEN DÍA!
El correo es: edwin_coronaII@hotmail.com
El teléfono es 01 (229) 932 – 71- 30.


