REFLEXIÓN MATUTINA.
Tetraheroica Veracruz, el 8 de agosto del 2009.
La cumbre más visitada y conocida del panorama alpino nacional es indudablemente la nevada cima del volcán Popocatépetl, ubicada en el punto geométrico correspondiente a los 19° 01´ de Latitud Norte y 98° 32´ de Longitud Oeste, cuya falda, cercana al Distrito Federal, marca los límites geográficos de los estados de Puebla y México.
EL POPOCATÉPETL.
POR: Edwin Corona y Cepeda.
Dedicado a Fernado Lozano Andrade.
Primer buzo del lago del Popocatépetl
Forma parte de la llamada Sierra Nevada y a partir de él, hacia el Poniente se desprenden las serranías del Ajusco y Contreras, cuyas cimas corresponden a la llamada Media y Alta Montaña.
Desde tiempos antiguos era admirado por los pobladores del Anáhuac, quienes le adjudicaron su nombre que deriva de las raíces etimológicas nahuatl Popoca = Humeante y Tépetl = Cerro, es decir, Cerro Humeante.
Su forma, al lado del Iztaccíhuatl o Mujer Dormida ha dado origen a la bella leyenda del guerrero, que tras cruenta batalla, llega a desposarse y encuentra muerta a su prometida, por lo que toma su inerte cuerpo, lo coloca en tierra y arrodillado, la vela, y los dioses los convierten en las más hermosas montañas que circundan al Valle de México. Esta historia se plasmó admirablemente en un calendario que editaba la Casa Galas de México elaborado por el pintor Elguera.
Corresponde al conquistador español Diego de Ordaz, a quien “tomóle codicia de ir a ver que cosa era”, quien, con la autorización de Hernán Cortés y en compañía de 2 soldados cuyos nombres se ignoran y varios indios emprendió la ascensión al popular “Popo” entre el 18 y el 23 de septiembre de 1519.
Relata Díaz del Castillo, quien da testimonio de esta hazaña que Ordaz y sus acompañantes le refirieron que al subir el volcán comenzó a echar llamaradas de fuego, piedras livianas y cenizas y que temblaba en toda la sierra y montaña, lo que nos habla de su actividad y que desde allí se dominaba la vista a la Ciudad de México, la laguna y los pueblos que le rodeaban. Y Ordaz, cuando reclamó sus méritos a la Corona de España, solicitó y le fue concedido que pusiera la silueta del volcán en su escudo de armas.
Cortés, por su parte, sin mencionar nombres, en su Segunda Carta de Relación escribe que envío “a diez de mis compañeros a saber el secreto de aquel humo” y que llegaron muy cerca de lo alto “porque no pudieron sufrir la gran frialdad que arriba hacía” y que “trajeron mucha nieve y carámbanos para que los viésemos”.
Ya concluida la conquista de México- Tenochtitlán y ante la carencia de pólvora, los artilleros Francisco Meza y Francisco Montaño, acompañados de los soldados Peñaloza, Juan de Larios y otro castellano cuyo nombre se ignora, realizaron la primera ascensión completa, que narraron a Cervantes de Salazar quien da cuenta del equipo utilizado y reseña la ascensión que dio comienzo en Amecameca al medió día y pasaron la noche cuando apenas habían subido la cuarta parte, lo que nos permite suponer que fue cerca del actual albergue de Tlamacas. Al día siguiente prosiguieron su ascenso, tal vez por la ruta de La Cruz o “La Directa” como actualmente se le conoce y cuando alcanzaron el borde del cráter echaron suertes y a Francisco Montaño le tocó ser el primero en descender al fondo del cráter:
Luego bajó Meza y ambos llenaron los sacos del azufre necesario para la fabricación del explosivo. Decía Montaño que bajaron 14 estadios (algo así como 20 metros) y que “era cosa espantosa volver los ojos hacia abajo, porque (ilegible en el manuscrito) de la gran profundidad que desvanecía la cabeza, espantaba el fuego y la humareda, que con piedras encendidas, de rato en rato aquel fuego infernal despedía”. Y que, cuando fueron recibidos por Cortés, tras los infinitos peligros que corrieron, le ofrecieron repetir su hazaña.
Esa es la esencia del alpinista y lo que, tal vez motivó la contestación del conquistador del Everest, Sir Edmund Hillary, cuando, al ser cuestionado sobre el ¿Por qué? de su hazaña, acertadamente contestó: ¡Porque esta allí!
Tal vez por ello es que debemos reconocer la iniciativa del Arquitecto Fernando Lozano Andrade, quien, a principios de los 80s del pasado siglo, llevó a cabo la primera inmersión con equipo de buceo de que tenga noticia la historia del buceo y el alpinismo en el lago interior del Popocatépetl.
Corresponde también mencionar a Fray Bernardino de Sahagún, quien en sus años mozos llevó a cabo, por primera ocasión, la ruta de “La Circunvalación”, que corresponde a la ascensión de las cumbres del Popocatépetl y el Iztaccíhuatl, separados ambos por la depresión conocida como Paso de Cortés, desde donde los conquistadores vieron por primera ocasión la esplendorosa ciudad de Tenochtitlán en el Lago de Texcoco, pareciéndoles cosa de encantamiento del mago Merlín.
Varias son las rutas de ascenso al Popocatépetl ya que, además de la “Directa” o la Cruz, se puede ascender por El Ventorrillo, la Flecha del Aire y la Lateral o de los Glaciares Orientales, aunque de todas se parte como base principal del Albergue de Tlamacas situado a una altura de 3,987 mts. s.n.m.m. donde se inician los arenales basálticos identificables por su color negro. En La Cruz se inicia la cúpula de nieve situada a los 4,000 metros sobre nivel de mar y en La Cresta existen dos cimas: El Espinazo del Diablo y el Pico Mayor.
El cráter del Popocatépetl es de forma elíptica, de 850 mts de eje mayor y de 750 de eje menor. Su profundidad se ha calculado entre 250 y 300 metros y existe un pequeño lago donde Lozano Andrade, con el apoyo de Carlos Carsolio, quien después conquistara el Everest, realizó su formidable inmersión, arrostrando, no solo el peligro del descenso de sus paredes verticales, sino los derrumbes constantes de estas y el riesgo de efectuar un buceo a más de 5,000 metros de altura.
La altura de sus nieves varía con la orientación y la época del año, siendo la de menor riesgo las de octubre, razón por la que, tal vez, escogió el ex Presidente Luis Echeverría Alvarez, quien en su juventud practicó el alpinismo, el 12 de Octubre para celebrar una ascensión masiva hasta el Albergue de Tlamacas, que se celebra anualmente y en la que tiene especial
mención la actuación de los voluntarios del Socorro Alpino de México, quienes atienden y protegen a niños y jóvenes, señoras con canastas repletaas de “tacos”, ancianos de “traje” afectados del “mal de montaña” y la “borrachera” de las alturas y quienes, como el Dr. Luis Hurtado Olmedo, han sido testigos de graves tragedias y rescates como el ocurrido con el avionazo donde perdió la vida Blanca Estela Pavón o la tragedia del Padre Lambert, jugador y entrenador del equipo de fútbol americano del IPN. Posteriormente se creó la Escuela de Alta Montaña de la Cruz Roja Mexicana, siendo de destacar la actuación de los buzos David Velasco y Noé Méndez, quienes, aparte de esta alpina actividad promovieron las de rescate acuático.
Desde el punto de vista geológico, el Popocatépetl es un volcán aparecido en el Plioceno, de formación poligénetica o estratificada, de corrientes de lava y brechas, arena y cenizas de dacita, andesita, traquita y basalto. Sus últimas corrientes se localizan en el cuadrante noreste y tiene formas alargadas y abruptas, de brechas compactas de color rojo y pardo rojizo,
El pintor y vulcanólogo Gerardo Murillo (Dr. Atl) que plasmó con sus pinceles la erupción de febrero de 1919 indica que esta tuvo una gran importancia en la historia de la Geología por ser el resultado directo de una acción puramente artificial, ya que la apertura y conmoción de la chimenea central se originó por una fuerte explosión de dinamita que provocó un verdadero sismo que permitió la reaparición de la actividad explosiva, pues alguien aconsejó al capataz de una compañía azufrera que podría aumentarse considerablemente la producción dinamitando determinados puntos. Este, ni tardo ni perezoso, colocó veintiocho cartuchos de dinamita en torno a la antigua chimenea, haciéndola volar y provocando varias víctimas entre los trabajadores que recolectaban el azufre del cráter del Popocatépetl. La explosión ocasionó un verdadero sismo que hizo oscilar las paredes del cráter, derrumbado y abriendo la boca de la antigua chimenea. La violenta conmoción dentro de las capas atmosféricas (onda explosiva) produjo una violenta tempestad que duró seis días, originando ventiscas como nunca se habían visto. Un mes más tarde, se observó sobre la chimenea un montón de escorias, que, poco a poco fueron formando el aspecto de bóveda agrietada que actualmente se observa y en esas grietas, hasta el año de 1938 persistía el fuego que se avivaba cuando el aire soplaba en el interior de la chimenea, originado, también explosiones de vapor cargado de cenizas o fumarolas.
Han sido muy numerosas las erupciones del Popocatépetl, existiendo testimonios que las sitúan – según Fernando Alva Tezozomoc – desde el Año I Caña (1363) , mientras que Fray Juan de Torquemada en su Monarquía Indiana comenta la de 13 Calli (1505), a la que califica, también, como Año de Gran Hambre, así como la de 1519 que causó el pavor de Moctezuma.
Los testimonios escritos de la actividad volcánica del Popocatépetl se registran de 1530 a 1540, 1542 a 1543, 1548, 1571, 1592, 1642, 1663, 1665 a 1,667, 1,697, 1720, 1802, y 1919 por la causa antes descrita.
En la actualidad y desde hace unos veinte años el volcán Popocatépetl presenta cierta actividad, manifiesta fundamentalmente en la presencia de fumarolas de humo negro, lo que ha obligado al Sistema Nacional de Protección Civil ha declarar su zona de influencia (alrededor de 300 kms.) en “alerta amarilla” y ha repartido infinidad de folletos con instrucciones de que hacer antes, durante y después, en el caso de una eventual erupción de “Don Goyo” que es el nombre, también, con el que los habitantes de las poblaciones cercanas designan al volcán.
La ubicación y desplazamiento de las nieves, tal vez por el fenómeno del calentamiento global y la tala desmedida de su falda, ha ocasionado que en diversa y frecuentes ocasiones, apenas se observa una delgada línea blanca en la circunvolución de su cráter, siendo que hasta principios del Siglo XX, la venta de bloques de hielo procedentes del Popocatépetl, era uno de los más socorridos negocios de la Ciudad de México.
Cabe mencionar, también, que dentro de su radio de influencia eruptiva se encuentra el Distrito Federal, la Ciudad de Puebla y poblaciones de enorme importancia como San Rafael, los Reyes, Chalco, Amecameca, Popo Park, Izúcar de Matamoros, Cholula, Atlixco, Huejotzingo, Tonantzintla y otras.
Si consideramos a Antonio Caso como un filósofo de pensamiento universal, a José Vasconcelos como el primer pensamiento americanista libre, indudablemente que corresponde a Samuel Ramos la nominación como el filosofo con la más clara tendencia mexicanista.
SAMUEL RAMOS.
POR: Edwin Corona y Cepeda.
Se cuenta que al escuchar una conferencia dictada en la Escuela Nacional Preparatoria de la Ciudad de México por Antonio Caso, nació en la mente de Samuel Ramos que su verdadera vocación era el estudio de la Filosofía. Y a ello se dedicó en cuerpo y alma.
Nacido en 1897 en Zitácuaro, Mich., donde realizó sus primeros estudios, se trasladó para continuarlos al Colegio de San Nicolás en la Ciudad de Morelia y posteriormente a la Ciudad de México, donde tuvo lugar la anécdota a que me referí anteriormente.
Fue un eminente y destacado catedrático y llegó a ser Director de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México y Coordinador del Área de Humanidades.
Su mayor mérito consiste en el análisis de la conducta y filosofía del mexicano frente al fenómeno de la cultura. Otra de sus principales preocupaciones y ocupación fue la de plasmar la representación estética.
Esta preocupación dualista se plasma en sus obras Perfil del Hombre y la Cultura en México, El Caso Stravinsky, Ensayo sobre Diego Rivera, (2), La Filosofía de la Vida Artística, así como Hipótesis, Más allá de la Moral de Kant, Hacia un nuevo Humanismo, Veinte Años de Educación en México, El Problema del A priori y la Experiencia y las Relaciones entre la Filosofía y la Ciencia.
Su base ideológica puede resumirse en su sentencia: “Cada espíritu individual necesita, para crecer y formarse del alimento y estímulo de la cultura en sus formas objetivas”. Y aunque en esta expresión encontramos la influencia del pragmatismo americano preconizado por Dewey, Santayana y Spencer, Samuel Ramos da forma y origen a la ideología del mexicano ante su propia vivencia
Por ello se le considera como el principal exponente del filosofismo mexicano.
REMEMBRANZAS.
“PANCHO” LIGUORÍ Y ANTONIO CASO
POR: Vange Sauza.
Durante uno de mis recorridos etílico-turísticos por el Centro Histórico de la Ciudad de México, acompañada de “Pancho” Liguori , el gran epigramista, abogado, poeta orizabeño y viejo lobo de bar, quién decía que le habían destetado con cerveza y Pedro Brull, a quienes les había solicitado asesoría para una investigación histórico periodística , los tres, siendo de “muela alegre” disfrutábamos del ambarino líquido y la rica botana que distinguía a la Antigua Destilería de Manrique y nuestra platica versó sobre los 7 sabios post revolucionarios en la que “Pancho” comentó que fue alumno y amigo de Antonio Caso, a quién conoció y trató, no solo en el campo de su profesión (ambos eran abogados) sino también en el de las letras, ya que Caso era poeta y no como yo- explicó Liguori – que solo soy un Cronista Rimador o mas bien un Bufón Letrado. Así que tomando una pluma en la mano derecha- la izquierda la tenía ocupada con la cerveza- plasmó, en una servilleta, el siguiente soneto dedicado a Don Antonio Caso, que le retrata admirablemente y que conservo como preciado tesoro
ANTONIO CASO.
Nimbo que al tornasol roba matices
y que en vano trata de ensanchar la frente.
Lo que natura da, pelo insurgente,
no borra la Gillete con sus deslices.
El prognato mentón, en días felices
egregio verbo desgajó en torrentes
mas desde Crisopeya verbo mente
nimbo y mentón se volvieron grises.
De Demóstenes par, de aquellos siete sabios
de la Tenochtitlán maestro
de los positivistas palo y fuete.
Hoy canta a Hitler con pregón siniestro
y vacilante frente a Cristo y Goethe
declina, en el ocaso, el Caso nuestro.
Comentaba Pancho que Antonio Caso tenía la frente muy poblada y esos explica los de la Gillete, que era una afamada marca de hojas de afeitar y que su libro de poesía se llamaba Crisopeya. Yo puedo asegurar también que así era, porque sus nietos Toño y Gume heredaron aquella egregia frente.
LAS MULAS, EL CITLATÉPETL Y EL METLAC.
POR: Fernando Tinoco Martínez.
Rondando 1870 un joven arriaba mulas- que no estaban inscritas en ninguna Cámara de Diputados – en travesías que salían de San Andrés Chalchicomula a distintos puntos donde sus servicios eran requeridos, su trabajo era importante ya que en ese entonces no existía el ferrocarril del Metlac, pero con sus singulares travesías llevaba y traía, no solo mercancías y pasajeros, sino chismes y noticias de los pueblos aledaños en los difíciles accesos de las estribaciones del volcán, desafiando los intrincados senderos y el cambiante clima de aquella región.
Estas condiciones, forjaron el carácter de este buen hombre, que siendo nativo de San Andrés Chalchicomula depositó su semilla en Córdoba. De esta suerte Nazario Tinoco (mi bisabuelo), forjó una línea de descendencia, fortalecida por don Ignacio Tinoco Andrade (mi abuelo) quien a principios del siglo XX decidió probar suerte como “Fabricante Itinerante” (Errante) de cremas, perfumes y cosméticos. Más parece que el negocio no le resultó, así que se enroló en una compañía de actores y saltimbanquis trashumantes, que en su recorrido llegó a Tampico, donde Don Nacho “sentó cabeza” y recibió a Genaro Tinoco Saucedo, su primer hijo y mi padre.
Por azares del destino llegue a Veracruz y en reciente fecha, por invitación del M. V. Z. Emilio Zilli de Bernardi, realice una visita a la Barranca del Metlac en donde tuve la oportunidad de observar la proeza de la ingeniería en la construcción de puentes y trazo de la vía para el ferrocarril. En esos túneles sombríos existe una zona que alberga uno de los ecosistemas más interesantes por su población de fauna y flora endémica: En esa ocasión, cientos de “peregrinos de la naturaleza” acudimos a este santuario convocados por una voz latente (e interna) para hacer presencia y dar testimonio del estado actual que priva en este territorio veracruzano.
Pero lo más importante es que estos actos están siendo atestiguados a nivel internacional y forman parte de un documento global que incluye Tamiahua-Tuxpan, La Mancha y Los Manglares de Arroyo Moreno.
LA MONTAÑA SOBRE EL MAR.
POR: Martín Federico Gómez.
En una sola ocasión, tal vez por condiciones meteorológicas especiales, tuve la dicha enorme de contemplar en las primeras horas de la mañana, después de un buceo en la Anegada de Afuera donde se encuentra la Virgen de Zimbrón, cuando enfilamos hacia el puerto de Veracruz, la imponente silueta del Pico de Orizaba y su nevada cumbre, ¡desde la embarcación! … Nunca pensé en tener en una sola vista a dos ecosistemas tan diferentes y al mismo tiempo… No cabe duda de que Veracruz es un lugar ¡lleno de magia!
En otra ocasión, también desde Veracruz, me toco observar diferentes
parvadas de aves migratorias y te comento que en Veracruz se localiza el Segundo Corredor de Aves Rapaces del Mundo, y que incluye el paso de estas durante el otoño desde La Mancha y Ciudad Cardel hasta Los Tuxtlas y Catémaco a donde cientos de visitantes acuden a presenciar este espectáculo que nos brinda la Naturaleza. He visto que en algunas ocasiones el cielo del Puerto de Veracruz se tiñe de “nubes rosas” con los flamingos que surcan el cielo del puerto jarocho.
COMENTARIO.
Recomendación.- Te recomiendo una película que al puro estilo de la Meca del Cine nos muestra como opera el mercado negro de la compra-venta de armas. Se llama “LORD OF WAR” y es protagonizada por el actor Nicolás Cage.- Martín Federico Gómez..
ÚLTIMA HORA.
EN TODOS LADOS, SE CUECEN HABAS…. “DIPLOMÁTICAMENTE”
Mientras que por ordenes directas de Felipe Calderón, a quien no le gustaron las declaraciones del depuesto Presidente de Honduras, Manuel Zelaya en el sentido de que “a veces es mejor sentirse Presidente que serlo” frase que se tomó como una alusión a López Obrador, los elementos del Estado Mayor Presidencial, actuaron, cumpliendo ordenes, no solo con prontitud y diligencia, sino con la presencia de las armas, quienes lo pusieron “de patitas en la calle”, en el Aeropuerto Internacional, impidiendo declaraciones de este a la prensa.
Y otro “retirado diplomáticamente” fue el Capitán Raúl Esparza Santiago, Agregado Naval de la Embajada de México en Perú, quién según el comunicado conjunto emitido por la Armada de México y la Secretaría de Relaciones Exteriores fue retirado del cargo, en virtud de que “ha concluido la Comisión de dicho funcionario”
La realidad es que el mencionado capitán, en completo estado de ebriedad, en céntrico restorán de Lima, agredió físicamente a dos jóvenes comensales, quienes protestaron ante la lasciva conducta del borrachín, quien se escudaba en su “inmunidad diplomática”.
¡QUE TENGAN UN BUEN DÍA!
El correo es: edwin_coronaII@hotmail.com
El teléfono es 01 (229) 932 – 71- 30.
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