*Parece que fue ayer; un estadio lleva su nombre
Por Noé Flores Cortés
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Parece que fue ayer, pero sin darnos cuenta, ya pasaron 15 años de la partida del único maganer en la historia de la Liga Mexicana, que ha sido campeón con una novena de su tierra natal, además lo hizo con un equipo de expansión como fue Cafeteros de Córdoba, allá en 1972, cuando le ganaron a Saraperos de Saltillo en el “Francisco I. Madero con Ramón “Tres Patines” Arano, su compadre en la loma de los disparos y la familia Mansur en la directiva, es decir Chara, Roberto y Pepe Toño, todos QEPD.
Fue un 10 de febrero del 2011 cuando “Toche” Peláez le dijo adiós a este mundo y decidió ir a lanzar su bola de nudillos, a dirigir y a comentar en radio, en las Ligas Celestiales sus conocimientos y experiencias vividas en el deporte de sus amores, el béisbol, pero además seguramente también escribirá su columna “Cuidado con la Bola Alta y Pegada” que compartió con nosotros en Gazzeta Deportiva y después cuando fui jefe de deportes de El Mundo y El Sol del Centro, lo cual le agradezco siempre.
De buena charla, de mil anécdotas, de cientos de consejos, de chistes y constantes risas, con la humildad y sencillez que le acompañaron siempre, ese era Mario “Toche” Peláez; hoy un estadio merecidamente lleva su nombre, el Aviación Dos.
Hace ya algunos ayeres escribí para El Sol de Córdoba, una nota sobre “Toche”, un hombre que sabía mucho de béisbol, un hombre agradecido y sencillo, por lo que reproducimos esa nota periodística, íntegra.
Un abrazo hasta el cielo
para Mario “Toche” Peláez
*Único manager campeón con
un equipo de su propia tierra
*Cuidado con la bola alta y pegada
*Un estadio lleva su nombre
*Arano lo convenció y se arrepintió
Por Noé Flores Cortés
Un 28 de octubre pero de 1938, vio la luz primera en esta ciudad de Córdoba, Veracruz, quien se convertiría en el único manager campeón de la Liga Mexicana con un equipo de su propia ciudad, me refiero a Mario Peláez Dior, mejor conocido como “Toche” o el pitcher de la bola de nudillos.
En Córdoba se le recuerda con cariño y en las redes sociales su hijo Mario “Pichón”, lo hizo con un mensaje y un abrazo hasta el cielo, lo cual provocó la suma de felicitaciones de toda la gente beisbolera de la vieja guardia y los peloteros que fueron sus alumnos en el Instituto Tecnológico de Orizaba en los últimos años.
Mario Peláez Dior, falleció un 12 de febrero del 2011, pero dejó un gran legado, pues transmitió sus conocimientos y experiencias a todo el mundo, con una clase de beisbol en el ITO o cualquier otro campo de la región, con una buena charla complementada con una y mil anécdotas.
Hoy recordaré que una ocasión me platicó que Ramón Arano, su compadre, lo convenció y luego se arrepintió de la decisión.
“Las cosas se le complicaron a Ramón Arano, ahí voy a la lomita por él, llegando ahí, me dice, déjame, estoy bien, un bateador más y yo le contesté que no, ya vámonos, pero me conveció y lo dejé… iba bajando la escalinata cuando escuche el contacto del bat con la pelota… le habían pegado el batazo y perdimos el juego; en la tribuna me gritaron de todo y tuve que aguantar; por la noche saltaba en la cama, no pude dormir y me decía a mi mismo, cómo te pudo convencer tu compadre, pero aprendí, desde entonces, desde que salía del dogout hacía la seña para indicar el cambio de pitcher, así que cuando alguien intentaba convencerme, le respondía que ya había pedido el cambio y el relevo ya venía en camino”.
Mario “Toche” Peláez llevó a los inolvidables y añorados Cafeteros de Córdoba a la conquista del gallardete de la Liga Mexicana en 1972, con el único equipo de expansión en la historia del circuito en conquistarlo, además el manager cordobés es el único manager campeón del circuito con un equipo de su propia ciudad.
Ahora que “Toche” estaría cumpliendo 82 años, se recuerda que fue un 14 de agosto de 1972, en el parque Francisco I. Madero de Saltillo, Coahuila en el sexto juego del playoff final (igual que Dodgers a Tampa), con pitcheo de su compadre Ramón “Tres Patines” Arano, Cafeteros de Córdoba se coronó campeón, lo que provocó un recibimiento apoteósico en el parque 21 de Mayo; no hay nada parecido a ello.
Pero Mario Peláez Dior, también gustada del periodismo, del micrófono y a invitación de un servidor, escribió para El Sol del Centro, para Diario El Mundo y para Gazzeta Deportiva, con su columna Cuidado con la Bola Alta y Pegada.



