***Familia pobre espera justicia
Caña Amarga

Por Hugo Morales Alejo

ÁLVARO OBREGÓN, IXHUATLÁN DEL CAFÉ, VER.- El día 7 de junio, el joven Josué Sánchez Jiménez,de 18 años de edad, regresaba de recoger leña en la parte alta del cerro de Álvaro Obregón, cuando le llegó la muerte por un árbol del terreno de propiedad de Miguel Salud Meza, que estaban talando los enviados de Sembrando Vida, programa del Gobierno Federal que pretende reforestar el país.

El burro perdió la vida instantáneamente por el golpe, el joven fue llevado al Seguro Social de Coscomatepec, donde murió a causa del impacto del árbol.

El Coordinador de Sembrando Vida, Hugo Trujillo Fritz, que se hallaba cerca del lugar dirigiendo la tala, rápidamente ordenó limpiar el área y fingir que el árbol había caído de manera accidental. Ordenó a sus trabajadores Facilitadores y Becarios aportar el dinero que llevaran y lo entregó a la familia de la víctima.


Seis mil, trescientos pesos, reunieron los trabajadores del Gobierno, que recogió Trujillo Fritz y llevó a la madre de la víctima, fingiendo que el muchacho había pasado cerca de un árbol que se cayó por cuestiones naturales. Y luego huyó del lugar con sus colaboradores más cercanos.

Hasta hoy, la impunidad en ese crimen imprudencial es evidente, una Asociación Civil, defensora de Derechos Humanos, acudió a investigar y determinar que no fue accidente natural, que había humanos involucrados y recurrió a la Fiscalía a poner la denuncia, en la Fiscalía de Huatusco no le aceptaron la denuncia, por lo que la llevaron a poner en la Fiscalía Regional de Córdoba.

Rufino Sánchez Hernández, padre del joven muerto, ha acusado a la Fiscalía Regional de encarpetar el asunto – carpeta de investigación 1434/2019 – y amenaza con ir con gente de Ixhuatlán a tomar las oficinas del Fiscal.

De reabrirse la investigación, trascendió, tendrían que exhumar el cuerpo, re analizar el lugar de los hechos y llamar a declarar a los involucrados en el accidente, Roberto Sánchez Hernández, de Tepatlaxco, Veracruz, Plácido Ariel Muñoz Moreno, Gabriela Illescas Palma y el coordinador de los tres, Hugo Trujillo Fritz, quien hasta ahora presume de la protección de la Coordinadora Estatal de Sembrando Vida, Gabriela González.

Luego de este suceso trágico, más de mil 200 hectáreas de bosque, acagüales altos y bajos, flora y fauna ancestral han sido arrasados por este grupo, sin que se les pueda poner freno.