A la opinión pública
A lo largo de mi vida personal y trayectoria pública siempre he privilegiado el diálogo con propios y extraños, y de eso pueden dar cuenta los miles de personas con las que he tratado.
Entre ellas, líderes y dirigentes de la organización Antorcha Campesina. No mencionaré sus nombres, pero ellos y ellas saben muy bien de quienes hablo.
Sin embargo, durante los últimos años y muy particularmente el día de hoy, la señorita dirigente de los Antorchistas Yolitza Celestino de la Cruz, a quien no conozco personalmente, me ha acusado sin sustento alguno de innumerables mentiras.
Hoy ha dicho a los medios de comunicación que yo la he amenazado.
Hoy dijo también que los choferes de los autobuses, por órdenes mías, insultan, agreden y hasta bajan a las personas de los camiones por no pagar su boleto.
Ha dicho también que estoy detrás de una campaña de difamación en su contra.
Todo lo anterior sin mostrar prueba alguna.
Viejo lobo de mar, entiendo que es parte de su estrategia para seguir manipulando a sus agremiados.
Como el que calla otorga, decidí publicar esta aclaración porque ya no puedo quedarme callado ante la serie de mentiras que se ha dedicado a repetir de manera reiterada.
Ahora también me acusa de “orquestar una campaña de ataques y lodo en contra del movimiento antorchista y sus dirigentes”, para lo cual exhibe una captura de pantalla de un grupo de WhatsApp donde efectivamente compartí un enlace a una página de Facebook.
Dicha página de Facebook no es de mi propiedad, no soy el administrador, ni mucho menos el autor, y ni siquiera conozco quién está detrás de ella.
Simplemente compartí el enlace en un foro público y con mi número de teléfono, precisamente porque no tengo nada que esconder.
Compartir un enlace no lo convierte a uno en el responsable del contenido, eso todo mundo lo sabe.
Sin embargo, algo o mucho debe haber de cierto en lo que dice esa página, que la señorita Yolitza en lugar de aclarar o desmentir lo que ahí dice, me acusa de ser el autor.
Es la clásica estrategia de desviar la atención acusando al mensajero en lugar de aclarar el contenido.
En su misma publicación difamatoria, señala que ordené a mis “empleados” orquestar dicha campaña de lodo.
El león cree que todos son de su condición.
A mis empleados y amigos no los obligo ni los amenazo, caso contrario a lo que hace la misma señorita Yolitza, pues eso lo aseguran sus mismos agremiados antorchistas.
Me doy cuenta que no es casual que el discurso que utiliza la señorita Yolitza es el mismo que usa José Abella, quien, sabemos todos los cordobeses, él sí usa la extorsión y el chantaje como arma para lograr sus fines.
Si usted Yolitza Celestino de la Cruz tiene las pruebas de las graves acusaciones que me imputa, le ruego las presente.
De lo contrario no use mi nombre y mi persona para manipular a sus agremiados.
Y tenga usted la seguridad de que soy una persona que da la cara y estoy abierto al diálogo constructivo y respetuoso cara a cara.
Doctor Mario Olvera de Gasperín.
H. Córdoba, Ver., a 14 de enero de 2026.



