+ Dama de Acatlán de Pérez Figueroa fue descubierta por la Vice Fiscalía de la Cuenca del Papaloapan y puesta tras las rejas con sus cómplices
Oaxaca
Rocío Mendoza Nicolás, y su amante, Carlos Mendoza Aguilar, fueron sentenciados a 30 años de cárcel gracias una investigación efectuada por personal de la Vice Fiscalía General del Estado de Oaxaca de la zona de la Cuenca del Papaloapan, luego de que un juez de Tuxtepec encontró elementos suficientes para condenarlos por el homicidio de Francisco Rodríguez Gallegos, ocurrido en noviembre de 2023, en el municipio de Acatlán de Pérez Figueroa.
Los restos de Francisco Rodríguez Gallegos, esposo de Rocío Mendoza Nicolás, fueron localizados entre unos cañales de la comunidad de Tetela, en los límites con el estado de Veracruz, el pasado 23 de noviembre de 2025, envueltos en una cobija, con señales de violencia extrema.
La víctima ya tenía al menos dos días de haber perdido la vida, las autoridades determinaron de inmediato que se trataba de un homicidio pues presentaba golpes contundentes en en el cráneo.
Al realizarse las pesquisas, se determinó que Rocío Mendoza y Carlos Mendoza se pusieron de acuerdo para asesinar a Francisco Rodríguez Gallegos, pues ambos mantenían una relación sentimental furtiva, y querían quitarlo de en medio para ser felices y quedarse con todo el patrimonio de la víctima.
Gracias a las investigaciones del persona de la Vicefiscalía regional de la Cuenca, se pudo establecer que la pareja de pillos incluso contrataron a un tercer cómplice, de nombre José Paul Trejo Hernández, con la finalidad de que los ayudara en su plan perverso de matar al marido, quien no sabía que a diario dormía con el enemigo.
La pareja de malvados acordaron incluso vender una camioneta de lujo propiedad de la víctima, y con el dinero de la venta, pagarle a José Paul Trejo Hernández para que los ayudara a deshacerse del cadáver, y así consumar su macabro plan.
Fue así como el 21 de noviembre de 2023, Carlos Mendoza Aguilar se presentó en la casa donde vivía su amante con la víctima, en la comunidad de La Selva Segunda, en Acatlán de Pérez Figueroa, y es la misma esposa la que abre la puerta para dejar pasar al verdugo, quien aprovechó el elemento sorpresa para darle un fuerte golpe a Francisco Rodríguez Gallegos, lo manda al suelo y posteriormente, cuando se encontraba inconsciente, asesta otro fuerte golpe que le parte el cráneo y le causa la muerte.
Carlos se pone de acuerdo con su otro cómplice, José Paúl Trejo, y al día siguiente, en la madrugada, sacan el cadáver y lo llevan hasta una zona de cañales en los límites con el estado de Veracruz, y lo dejan abandonado envuelto en sábanas, tratando de aparentar que se trataba de un ajuste de cuentas de bandas rivales de la delincuencia organizada que opera en esos rumbos.
Sin embargo, rápidamente personal de la Vicefiscalía regional de la Cuenca encontró inconsistencias y elementos que los hicieron suponer que todo se trataba de una treta para desviar las investigaciones, por lo que pusieron en marcha medidas para dar con los asesinos, y pronto la sospecha recayó con elementos de prueba contundentes sobre la esposa, pues este par de delincuentes inexpertos lo primero que hicieron fue darle salida a la camioneta de lujo Denali GMC cerrada color negro, americana.
Y es que el cuerpo de la víctima ni si quiera entraba en descomposición cuando la mujer ya había endosado la factura a nombre de José Paul Trejo Hernández para que se fuera a la ciudad de Córdoba y venderla, pues de esa venta iba a salir su paga por haberlos ayudado a consumar su plan.
Sin embargo, fueron sorprendidos por los policías investigadores, y en menos de un mes ya habían sido detenidos y puestos a disposición del juez en Tuxtepec, que a dos años del crimen ya les dictó sentencia.
En un comunicado, la Fiscalía de Oaxaca informó que se presentaron “datos de prueba suficientes ante el Juez de la causa, que tuvo los elementos determinantes para dictar sentenciar a 30 años de prisión para Rocío M. N., esposa de la víctima- y Carlos de Jesús M. A. en calidad de coautores del delito, mientras que a José Paul T. H. impusieron una condena de 20 años de prisión por su participación, además de ordenar el pago de la reparación del daño”.



