_Francisco Javier, no podrá caminar durante un año tras recibir un balazo en la pierna izquierda que le destruyó los huesos y tendones_
Fluvio Cesar Martínez.
Coatzacoalcos, Ver. – Lo que parecía una jornada laboral normal para Francisco Javier y sus compañeros, que laboran para la compañía “Wiches Construcciones”, se convirtió en momentos de terror, tras ser atacados de forma inexplicable presuntamente por elementos de la Policía Estatal, al sur de Veracruz. El joven de treinta años recibió un balazo en la pierna izquierda, que le impedirá durante casi un año.
*El ataque*
Wiches, es una empresa que cuenta con un contrato por el mantenimiento del tramo 3800 al 45 de la carretera Costera del Golfo, por medio de un contrato con la empresa APP, que trabaja de forma directo con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), lo que sustenta un contrato al que La silla rota, accedió.
Su principal función es retirar malezas, basura, piedras y productos que se derraman tras volcaduras de unidades.
Postrado en la cama de su hogar, Francisco, relató a este medio, como fue el ataque, que ocurrió, el pasado lunes 26 de enero.
Tras concluir su jornada laboral acudieron a la bodega de la empresa, ubicada en el kilómetro 17 de la carretera Coatzacoalcos – Villahermosa, en el municipio de Moloacán, para guardar productos que recogieron tras el descarrilamiento de un tren.
Cuando se disponían a cerrar, después de las 18:00 horas, arribó una patrulla de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de forma violenta para amenazarlos y dispararles. Nunca mostraron alguna orden de cateo ni dieron explicaciones.
“Eran como tres o cuatro policías, que llegaron a la bodega, se bajan y a como se bajan no dicen nada y comienzan a disparar, desde el primer disparo corremos porque no sabemos, unos pal monte y otros para otro lado, yo me fui derecho con otro compañero, donde yo corro derecho ya comienzan a disparar directo contra el cuerpo, ya no al aire, a nosotros, y donde disparan me alcanzan a mi dar un disparo en la pierna”, expresó.
Francisco Javier de 30 años, chofer de la empresa, comenzó a pedir ayuda de sus compañeros, quienes, a su vez, pidieron ayuda al 911.
A los pocos minutos arribaron elementos de la Guardia Nacional para apoyarlos, pero los policías estatales ya se habían retirado.
*La bala le destruyó los huesos y tendones*
El joven fue trasladado a un hospital, donde le confirmaron que la bala le había destruido la tibia y peroné de su pierna izquierda.
“Me reventaron músculos por dentro, tendones, tibia y peroné, me reconstruyeron por dentro todo ese desmadre, me pusieron placas, tornillos de los dos lados”, dijo mientras mostraba sus heridas.
Los representantes de la empresa, dijeron a este medio que ya interpusieron la denuncian por el ataque, de parte de quienes deberían defenderlos, quienes presuntamente los habrían confundido con huachicoleros.
En tanto Francisco Javier, estará en cama cerca de un año por la fractura, por lo que pide la intervención del gobierno federal y se detenga a los responsables.
“Yo quiero saber quién se va a hacer cargo de los gastos, porque como lo estás viendo no es una herida pequeña, gastos de medico particular, enfermero, medicina que ocupare aquí en la casa y cómo estás viendo no puedo hacer prácticamente nada solo, yo necesito ayuda al cien”, reclamó.
Los responsables serían elementos de la policía estatal, adscritos en la delegación de Las Choapas, cuyo delegado tiene el seudónimo de Piña, a quien pide sea investigado.
“No es justo, que quien debe cuidarnos, nos ataque, por eso esperamos que se haga algo y los detengan”, finalizó Francisco.








