Orizaba, Ver.— Luego de la balacera registrada la tarde del miércoles en el municipio de Tlilapan, Veracruz —hecho ocurrido mientras la gobernadora Norma Rocío Nahle García se encontraba en Río Blanco conmemorando a los Mártires de 1907—, fuerzas federales y estatales reforzaron la seguridad en la región de Las Altas Montañas.
Desde temprana hora de este jueves, elementos de diversas corporaciones se concentraron en las instalaciones de la Fiscalía Regional de Córdoba, como parte de las acciones preventivas derivadas de los hechos violentos.
Posteriormente, después del mediodía, dio inicio un operativo de seguridad conjunto entre los estados de Veracruz y Puebla sobre la autopista Orizaba–Puebla, a la altura del municipio de Nogales, Veracruz, específicamente en la congregación de Cecilio Terán (Balastrera), donde se realizó la concentración de fuerzas en el campo deportivo.
El despliegue corresponde al operativo denominado 70/30, en el que participan corporaciones de seguridad de los ámbitos federal y estatal, y que se implementa sobre la autopista 150D Orizaba–Puebla y Puebla–Orizaba, así como en las zonas limítrofes entre ambas entidades.
De acuerdo con las autoridades, el objetivo principal es salvaguardar la integridad de los usuarios de esta importante vía de comunicación, así como la de los habitantes que residen en la franja fronteriza entre Veracruz y Puebla, mediante acciones de prevención del delito y presencia disuasiva.
El operativo es encabezado por el Subdirector Operativo de la Zona Centro de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, en coordinación con la Guardia Nacional, el Ejército Mexicano y la Secretaría de Marina Armada de México, además de corporaciones estatales de ambos estados.
La estrategia 70/30 contempla el despliegue del 70 por ciento de los elementos en zonas consideradas de alta incidencia delictiva, mientras que el 30 por ciento restante se mantiene en áreas con mayor control, con el propósito de reducir los índices delictivos de manera estratégica y eficiente.
El secretario de Gobierno de Veracruz, Ricardo Ahued Bardahuil, señaló que este operativo forma parte de un esquema de coordinación interestatal, el cual permite una respuesta inmediata y efectiva ante hechos delictivos, fortaleciendo la seguridad regional.
El dispositivo incluye recorridos permanentes sobre la autopista en ambos sentidos, así como patrullajes en comunidades y puntos considerados críticos en los límites territoriales entre Veracruz y Puebla.




Cabe recordar que los gobiernos de Veracruz y Puebla, encabezados por Norma Rocío Nahle García y Alejandro Armenta Mier, respectivamente, firmaron previamente un convenio de colaboración en materia de seguridad, en el que participan la Policía Estatal y las Fiscalías Generales de ambos estados.
Uno de los principales retos históricos en esta región ha sido el combate a grupos delictivos que operan en zonas limítrofes, situación que se ha visto mitigada gracias a este convenio, al permitir una coordinación efectiva sin restricciones territoriales.
Aunque el despliegue de más de 40 unidades terrestres y alrededor de 200 elementos generó expectación entre la población por el movimiento inusual de corporaciones, las autoridades aclararon que se trata de una acción previamente planeada, enfocada a reforzar la seguridad y tranquilidad en esta zona estratégica del centro del país.



