José Vargas.
Acayucan, Ver. — Este sábado, la violencia volvió a exhibirse sin contención en el centro de Acayucan. En el transcurso de la mañana se registraron dos asaltos consecutivos, uno de ellos con uso de arma de fuego, confirmando que la inseguridad persiste incluso en las zonas que las autoridades califican como “seguras”.
El segundo hecho ocurrió cuando una mujer fue asaltada al salir de la financiera “Vale Confía”, ubicada sobre la calle Melchor Ocampo, entre Negrete y Guadalupe Victoria, en pleno primer cuadro de la ciudad. Sujetos no identificados la interceptaron y la despojaron de sus pertenencias, para después huir sin que se reporten personas detenidas.
Este atraco se sumó al asalto armado ocurrido minutos antes, cuando un cuentahabiente fue lesionado por disparos de arma de fuego al salir del banco BBVA, localizado sobre la calle Vicente Guerrero, también en el centro de Acayucan. De acuerdo con los primeros reportes, los delincuentes lograron despojarlo de aproximadamente 400 mil pesos en efectivo, dinero que acababa de retirar.
Tras ambos hechos, elementos de la Guardia Nacional (GN) y de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSP) arribaron a las zonas afectadas y acordonaron los lugares. Hasta el momento, no se ha informado sobre personas detenidas ni sobre resultados concretos de los operativos desplegados.
Los hechos contrastan con el discurso oficial del gobierno municipal. El alcalde Raúl David Salomón García ha insistido en que la ola de violencia en Acayucan se combatirá con el concepto de “Justicia Social”. Por su parte, la síndica única Alma Rosa Flores Doroteo aseguró recientemente que el centro de la ciudad cuenta con condiciones de seguridad.
La realidad, sin embargo, vuelve a contradecir las declaraciones oficiales. Incendios de locales comerciales, asaltos a cuentahabientes, robos a transeúntes y ejecuciones en la periferia forman parte del contexto inmediato que enfrenta la ciudad, dejando en evidencia la fragilidad de la estrategia de seguridad municipal.
Con estos hechos, Acayucan cierra su primer mes de gobierno municipal en medio de una escalada de violencia que se ha normalizado, mientras la ciudadanía continúa expuesta a delitos cometidos a plena luz del día y sin consecuencias visibles para los responsables.



