*Fiesta en el Murillo Vidal que lució lleno
*Manuel Alonso y Ricardo Rincón festejaron con Horacio, Miguel Guzmán, Oscar Hernández y Morales
Por Noé Flores Cortés
CÓRDOBA, VER.— El Sierra del Gallego escribió una página dorada en su historia futbolística al proclamarse campeón de la Super Liga 2025, tras golear de manera contundente 6-0 al Huracán de Tlapacoyan en el partido de vuelta de la gran final, celebrado en un estadio Murillo Vidal abarrotado.
El conjunto cordobés no solo remontó el marcador adverso de 1-3 que traía del duelo de ida disputado en Tlapacoyan, sino que ofreció una auténtica exhibición de futbol, entrega y contundencia, respaldado por su afición, que convirtió el inmueble en una verdadera fiesta deportiva.
Bajo la dirección técnica de Juninho, el Sierra del Gallego, encabezado por Óscar Hernández y Morales, mostró su mejor versión. El capitán Mario Mouret fue la gran figura de la noche al marcar tres goles, mientras que Balam Martínez, Edgar Peña y Jesús “Chuy” Chávez, el eterno goleador, completaron la goleada que selló el campeonato.

Fiesta total en el Murillo Vidal
La final fue presenciada por el presidente municipal de Córdoba, Manuel Alonso Cerezo, quien inició su administración con acciones a favor del deporte, cumpliendo una de sus promesas de campaña al entregar tres tractores para el mantenimiento de las instalaciones deportivas del municipio. Ese mismo día, el personal de COMUDE, encabezado por Ricardo Rincón, comenzó de inmediato con los trabajos de mejora.
Además, el edil celebró el Día Internacional del Periodista, ofreciendo un desayuno a representantes de los medios de comunicación, y más tarde se sumó a los festejos para felicitar personalmente a los campeones de la Super Liga.
Un campeonato que ilusiona
El título del Sierra del Gallego cierra una temporada sobresaliente y abre la puerta a nuevos retos, con la mira puesta en dar el siguiente paso hacia el futbol profesional. La contundente victoria de 6-0 no solo confirmó su calidad como local, sino que consolidó al equipo como uno de los proyectos más sólidos del balompié regional.
Fue, sin duda, un día redondo para el futbol cordobés, para los periodistas y para una afición que celebró con orgullo a sus nuevos campeones.



