CRÓNICAS, RELATOS Y LEYENDAS DE ATOYAC, VER.
3 de enero de 2026
Día 3 de 365, la aventura Continúa.
Serie: UN DIA COMO HOY
3 de enero de 1908
Primeras actividades en el Ingenio El Potrero.
Y de pronto, en la campiña veracruzana, en la zona centro del estado de Veracruz, se erije aquel monstruo que impresiona a los viajeros que tienen las fortuna de viajar en los vagones del ferrocarril El Mexicano.
A 12 kilómetros de la ciudad de Córdoba y a orillas del majestuoso río Atoyac, se ha construido un gran ingenio azucarero por la National Mexican Sugar Refining Co. cuyo principal accionista es Williams Parhuds Winans, quien adquirió los derechos de la Hacienda El Potrero.
Desde Silacayoapan, Oaxaca, los hermanos Bruno, Sixto y Andrés González Arzola han traído un arreo de 200 bueyes para venderlos al ingenio para el acarreo de caña en aquellas carretas de madera y ruedas de metal, mientras tanto, a la estación del ferrocarril de Paraje llegó desde Chihuahua un arreo de caballos y yeguas que utilizarán los caporales y personal de los campos.
En lo que hoy se conoce como colonia Chapultepec se han construido las caballerizas para resguardar a los animales, enfrente de ellas se construyen dos casitas de madera donde vivirán Don Atilano Yobal, un veterinario empírico que será el encargado de revisar a los animales y su ayudante Agustín Fernández.




Aquel 3 de enero de 1908 dan inicio las primeras actividades del ingenio El Potrero, Don Atilano Yobal y Agustín Fernández han recibido la instrucción de revisar los bueyes y separar los no aptos, así que desde temprano empiezan la labor, ya que también tendrán que ir a la hacienda de Potrero Viejo a revisar la recus de caballos y yeguas que llegaron.
Durante la mañana, se les ve activos en los corrales y caballerizas realizando su trabajo, después de medio día, se preparan con los instrumentos y materiales que llevarán a la Hacienda El Potrero para dar la primera revisión a los animales de aquella zona, serán trasladados en un pequeño armón en la vía del ferrocarril de Caoville que une la vieja hacienda con el moderno ingenio.
Ha sigo un día muy extenuante, pero el trabajo de campo es necesario, ya por la noche, cansados pero contentos regresan a casa a descansar, al día siguiente seguirmte continuarán la labor.
Hoy en la actualidad, en la Col. Chapultepec, la familia de Don Agustín Fernández sigue conservando el terreno entregado a su abuelo en los inicios del ingenio El Potrero.
Créditos: Ing. Héctor Lezama Fernández.
Recopilador: Nazario Guadalupe Cebada Morales.



