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En una carta digida a Zoé Robledo, director del IMSS, el escritor y periodista Mario Casasús señala improvisación y negligencia del instituto en la licitación para mejorar costos del tratamiento de hemodiálisis a 880 derechoahabientos en Morelos, en la que fueron elegidas una clínica privada en Jiutepec y otra en Cuautla, que no cuentan con las condiciones requeridas. En la misiva, describe los problemas a los que se enfrentan ahora los pacientes y pide que se investiguen esas licitaciones. «Hagan algo para solucionar este problema», exhorta.

Carta abierta a Zoé Robledo, director del IMSS:

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Desde hace un par de décadas (1999-2021), los hospitales del IMSS en Cuautla y Cuernavaca trabajaron con la Clínica Fresenius en la subrogación del tratamiento de hemodiálisis (a diferencia del ISSSTE que sí cuenta con las máquinas de hemodiálisis en los hospitales de Cuautla y Zapata).

La filial de Fresenius en Cuautla tiene 60 máquinas de hemodiálisis, brindaba la atención médica a 380 derechohabientes del IMSS, y la filial de Fresenius en Cuernavaca atendía a 500 pacientes del IMSS.

El 14 de abril terminó el contrato entre Fresenius y el IMSS, sin embargo, en lugar de renovarlo, la delegación del IMSS en Morelos abrió una “licitación” para mejorar los costos del tratamiento.

Dos clínicas patito recibieron el contrato, una clínica privada en Jiutepec y otra clínica en Cuautla, sin previo aviso, los pacientes fueron derivados a las nuevas instalaciones.

El problema fue que la clínica patito de Cuautla tiene 30 máquinas de hemodiálisis y dejó sin tratamiento a varios pacientes mientras organizaban los horarios de los 380 derechohabientes, la clínica patito no está preparada para atender a tantos pacientes, sus enfermeras no tienen experiencia; de hecho, el único nefrólogo es el director de la clínica y no le alcanza el tiempo para organizar los nuevos 380 expedientes médicos y desempeñar sus funciones administrativas (la clínica patito tiene un médico internista, literalmente trabajan sin nefrólogos). La Clínica Fresenius de Cuautla tiene 4 nefrólogos y sus enfermeras cuentan con 20 años de experiencia.

El descuento en la “licitación” podría ser por la poca preparación del personal, ¿o en la clínica patito reutilizan el material?

Usted sabe que las máquinas de hemodiálisis utilizan un filtro especial, si bien se pueden reciclar mediante un complicado procedimiento de limpieza, las enfermeras novatas que nunca habían conectado a un paciente a las máquinas no sabrán cómo limpiar perfectamente los filtros (si se hace mal la limpieza, puede ser letal para el siguiente paciente que utilice el filtro). El protocolo de Fresenius es tirar a la basura cada filtro después de ser utilizado por un paciente, imagino que la clínica patito no puede darse ese lujo.

La clínica privada de Jiutepec está en una plaza comercial de la zona industrial de CIVAC, las instalaciones son pequeñas y se ubican en un segundo piso. Usted debe saber que algunos enfermos renales tienen problemas de movilidad, por la amputación de una pierna, o por la pérdida de calcio (es imperdonable que obliguen a los pacientes a subir y bajar las escaleras en CIVAC).

La clínica patito de Jiutepec tampoco tiene el personal calificado (no hay nefrólogos en su organigrama). Los medios locales informaron que la semana pasada murieron tres pacientes por negligencia médica en las nuevas instalaciones de Jiutepec (RadioFórmula, 20 y 21 de abril).

Usted sabe que los pacientes con falla renal pueden padecer otras enfermedades: diabetes, hepatitis, VIH, Covid-19, etcétera. Los casos complicados requieren aislamiento, un paciente con Covid-19 no debería recibir el tratamiento de hemodiálisis con el resto de los pacientes. Las clínicas privadas de Jiutepec y Cuautla son tan pequeñas que no tienen cuartos de aislamiento para casos complicados, lo que implica un posible foco de infección (Fresenius cuenta con cuartos de aislamiento y con turnos en la madrugada para atender a los pacientes Covid).

En resumen, por ahorrarse unos pesos ustedes están poniendo en riesgo a 880 derechohabientes, han muerto tres pacientes por negligencia médica, ¿cuántos muertos harán falta para que ustedes reconozcan su error?, ¿las dos clínicas patito utilizan filtros reciclados?, ¿el IMSS de Morelos no puede comprar sus máquinas de hemodiálisis? (siguiendo el ejemplo del ISSSTE en Morelos).

El delegado del IMSS en Morelos no soluciona las denuncias de los pacientes, los derechohabientes y sus familiares se manifestaron en el Boulevard Juárez de Cuernavaca, y el Puente de San José en Cuautla.

La improvisación y negligencia del IMSS costará la vida de varios pacientes.

La 4T provocó el desabasto de medicinas en los hospitales públicos, la 4T es responsable por la crisis humanitaria de la pandemia Covid-19, la 4T se opone a la vacunación de los médicos del sector privado (a pesar del tratamiento que ofrecen a los pacientes Covid), y ahora, la 4T juega con la salud de 880 derechohabientes en Morelos.

Por último, en la clínica patito de Cuautla, al parecer, tienen un conflicto de interés, el director está en la nómina del IMSS y el único médico internista también trabaja en el IMSS de Cuautla. ¿La relación laboral de los médicos con el IMSS inclinó la balanza de la licitación? No hay transparencia en la Delegación del IMSS Morelos. Los pacientes tienen el derecho de conocer los detalles administrativos del servicio subrogado.

Señor director: Investiguen las licitaciones del IMSS Morelos, hagan algo para solucionar este problema. Los pacientes muertos caerán sobre su conciencia, por omisión usted será el responsable.

Atte.
Mario Casasús, periodista

Mario Casasús, escritor, cronista, periodista e investigador; entre sus libros figuran Ignacio Manuel Altamirano en Morelos, Pablo Neruda en Morelos, El archivo inédito de Jesús Sotelo Inclán y Jesús Sotelo Inclán en Morelos.

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