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*En vivo se transmitió para Nova 92

Por Noé Flores Cortés
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Se recordó la fiesta del beisbol que se vivió en Monterrey, Nuevo León, aquel 2002, cuando fueron intronizados al Salón de la Fama dos cordobeses, Salomé Barojas Romero y Roberto Mansur.

La máxima gloria del beisbol cordobés, Salomé Barojas se convirtió en huésped del Salón de la Fama del Beisbol ubicado en Monterrey, Nuevo León aquel año 2002 hasta donde viajamos para transmitir a control remoto, en vivo y en directo dicha ceremonia a través de XEDZ y Nova 92.

Ha sido un honor poder transmitir en vivo y en directo la fiesta del beisbol celebrada en los jardines del Salón de la Fama, desde Monterrey al lado del inolvidable maestro de la locución, pero sobre todo, mejor amigo, Emilio Fernández Corona QEPD.

Fue una estupenda experiencia, pues por vez primera y única en la historia, dos cordobeses entraron al salón de la fama el mismo día, en la misma ceremonia, Roberto Mansur como directivo de los Diablos Rojos del México y Salomé Barojas Romero, quien se ganó dicha distinción en la lomita de los disparos durante su brillante temporada.

Recordando esa fiesta y esa experiencia, debo agradecer también a Alejandro Domínguez Ferráez, entonces dueño de las radiodifusoras, quien nos brindó su total, para realizar esa transmisión en vivo.
Luis Alberto Fernández Vera, hijo de mi entrañable amigo Emilio Fernández, nos recibió en su casa en Monterrey, con lo cual nos ahorramos el gasto de hotel y nos alcanzó para disfrutar una rica comida en El Rey del Cabrito.

Además de Salomé Barojas y Roberto Mansur, en esa fiesta del beisbol en los jardines del Salón de la Fama, también fueron distinguidos en esa clase 2002, Jesús “Chucho” Somers, Mario Hernández Maytorena, Ernesto Escárrega y los directivos Roberto Mansur Galán y José “Pepe” Maíz García. Sencillamente, inolvidable y para la anécdota, sí hace 19 años y gracias a Dios seguimos en transmisiones de los grandes eventos; este recuerdo en memoria de mi maestro, pero sobre todo, de mi amigo a quien sigo extrañando sobremanera, Emilio Fernández Corona.

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