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En los últimos meses, el crecimiento de operaciones de BBVA por medio de dispositivos móviles ha sido de 60% y ha llegado en meter en problemas al banco.

Forbes

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Desde hace unos meses, la aplicación de BBVA México ha registrado diversas fallas; la más relevante fue la del 12 de septiembre, cuando tuvo problemas por horas; de acuerdo con el director general del banco, Eduardo Osuna, esto se ha debido a un exceso de transaccionalidad y a actualizaciones que realizan para el fuerte volumen de operaciones.

El banquero explicó que hacen cientos de cambios a los sistemas en un mes, desde muy pequeños, hasta temas mayores que están programados, para lo cual hacen muchas pruebas, pero los “sistemas no tienen palabra y te puede botar por cualquier lado”.

Hay algunos temas que tienen que ver con un exceso de transaccionalidad que puede ocurrir en cualquier momento, casi siempre es predecible en quincena, en un puente, haces unos estimados de transaccionalidad, preparas toda tu infraestructura para aguantar 50 a 70 millones de transacciones. Pero si en algún punto hay alguna degradación de alguna plataforma, eso te puede degradar el servicio. Normalmente lo que hacemos es que si no es una falla mayor, que tienes que bajar el sistema, ocurre lo que llamamos intermitencia”, explicó el directivo.

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En ese sentido, destacó en los últimos meses el crecimiento de operaciones a través de dispositivos móviles ha sido de 60%, además de registrar una mayor afluencia de empresas que han digitalizado sus servicios financieros y tienen mayor demanda de operaciones.

Osuna señaló que en el caso de la falla que entorpeció los servicios del banco durante todo el domingo 12 de septiembre, ésta se debió a un cambio mayor realizado en los sistemas.

“Han sido eventos absolutamente distintos los que hemos tenido entre uno y otro desde el punto de vista del origen. El evento más desafortunado que fue el 12 de septiembre fue un cambio mayor que estábamos ejecutando ante el volumen transaccional que tiene el banco. (…) Lo que cambiamos fue una pieza que interconecta a 4 unidades centrales (mainframes), cambiamos una pieza lógica, software, y lo que ocurrió es que el software nuevo no funcionó como esperábamos”, detalló.

De acuerdo con el director general de BBVA México, ante esta circunstancia, se tuvo que revertir toda la actualización, lo cual no fue una tarea fácil, ya que primero se necesitó encontrar el problema.

“La complejidad operativa es muy alta. Lo que ocurre es que una vez que probamos, que instalamos, empiezas a ver cómo van comportándose los sistemas. En esta ocasión regresamos los cambios y lo que ocurrió es que, aun dejándolo como estaba, seguíamos con problemas porque el cambio afectó unas memorias de un dispositivo que para encontrarlo fue de locura. Y cuando se regresan los cambios y bajas el mainframe, te tardas dos horas”, agregó.

Osuna no descarta que presenten más fallas o intermitencias: “me encantaría decir que no va a volver a ocurrir, pero no es así. Estamos con crecimientos enormes. Viene la época con mayor transaccionalidad y lo que tenemos es a todos nuestros equipos de lleno metidos en esto”.

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